<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353</id><updated>2011-08-12T04:42:51.632-07:00</updated><category term='9 Segundos'/><category term='La Visita'/><category term='Siete días'/><category term='Las apariencias engañan'/><category term='Escrito en las estrellas'/><category term='El pasado'/><category term='Un amor inesperado'/><category term='Pensamientos'/><category term='Volver a casa'/><category term='Las doce'/><category term='El reconocimiento'/><category term='A Contrarreloj'/><category term='Amistades Peligrosas'/><category term='Déjame que te cuente'/><category term='Déjame que te cuente V.2.'/><title type='text'>El Internado FanFics</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>184</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-802811852967028968</id><published>2010-11-14T11:44:00.000-08:00</published><updated>2010-11-14T11:47:25.966-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El reconocimiento'/><title type='text'>El reconocimiento (Capítulo único)</title><content type='html'>La calma era tensa, como si estuviese avisada de que allí podrían volver a encenderse odios pasados, planes latentes durante años. El olor a quemado se quedaría pegado a la esencia de los árboles durante mucho tiempo, pero él afortunadamente podría irse para no volver no como la indignación. Esta vivía dentro de la piel de Aurora Bernal, un mensaje cruel sin marcha atrás de esos que dejan la frialdad instalada en lo más hondo de nuestro ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El esqueleto del edificio que se le presentó era el vacío de emociones que había sentido tras la noticia. El escalofrío que la recorría en ese momento por un futuro no escrito por la mano de Saúl. Odiaba y quería a la vez al viejo, por no confiar en ella, haber dado lo que fuese para amar como Carlos, porque no era justo marcharse cuando lo tienes todo y ella nada. Su chaqueta debería haberle cubierto a ella.&lt;br /&gt;–Estas paredes me han robado tu compañía.- se dijo más a si misma que a su amigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando una muchacha llamada Julia se puso en contacto con ella supo que estaba preparada. Y también que esa disposición no le serviría de nada. Llevaba mucho tiempo esperando ese testamento. El de su infancia, el de lo más querido y lo más olvidado. Carlos corría delante de la vida, era su valentía, la mano que la levantaba de sus lloros enfocados a cosas insignificantes que eran un mundo para ella. Ella era el freno de él y él el que la impulsaba. Pensó que no sentiría nada cuando dejase de ver a su compañero tanto tiempo, pero se equivocó pues el silencio a veces le hablaba con sus palabras. Él, que siempre es testigo de lo que anhelamos y de a quien echamos de menos. Y es la goma que difumina lo que ha transcurrido. Ahora ese mutismo se había extendido sin fecha de caducidad y algún día se comería su voz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella no le tenía miedo a la muerte si no a la eternidad de su vacío. Los que sienten además son los que se quedan. Y esa certeza absoluta se equivocó con las sonrisas de los presentes que le sirvieron de salida para valorar más lo que había hecho su amigo. Porque él no habría estado contento si no les hubiese ayudado. Y su forma de ser le decía que así había sido. Era el camino que ella se obligaba a llevar hacia el verbo conformarse. Un hombre intentó salirle al paso pero lo esquivó con frialdad. La sensibilidad no hacía falta mostrarla, ya le salía por los temblores involuntarios de la mano a causa de los nervios. La gasolina que había encendido en su interior se consumió peligrosamente conforme se acercaba a su objetivo porque nada de lo que se hubiese podido imaginar le habría preparado para eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respeto sin embargo por sorpresa fue lo que sintió ante la imagen de aquel hombre tumbado, que había logrado un objetivo que para ella se encontraba ahora en las estrellas, cazar entre los brazos a la felicidad. Y así lo tradujeron sus dedos que se paralizaron antes de poder ni siquiera acariciarlo y sus dientes apretados que deberían disimular su dolor, o aprender al menos a hacerlo aunque resultase en vano por los que estaban allí y no podían contenerse. Pero también es verdad que deseó sacar su pena para prestársela a otros.&lt;br /&gt;- Mira que te dije que te fueses. Que salieses de aquí.- y sonrió, pero dulcemente, llena como estaba de melancolía y de orgullo porque el sacrificio estaba presente delante de ella. Y en un mundo de egoísmo Carlos jamás necesitaría una copia. Porque él era único. Y le calmaba la seguridad de que algún día habría alguien más como él, diferente pero con sus cualidades y sus fallos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aurora podría sentirse triste, podría decirle aunque ya no le escuchase que ella tenía la culpa por haber tirado aquel candelabro y haber cerrado torpemente la puerta. Pero había aprendido hace mucho que sentirse mal no servía de nada. Y quizás por eso estaba allí para darle esa lección a María, la que ella no había aprendido, que si ahora lloraba era porque había querido, porque había sido feliz y que habría muchas cosas que podría cambiar, todas menos Carlos. Afortunadamente. Decidió acercarse primero a una muchacha morena que estaba destrozada. Ya sabía quien era.&lt;br /&gt;- Tienes que ayudarme. Yo ya no puedo hacerlo ni a él ni a mí misma.&lt;br /&gt;Julia asintió y entre las dos levantaron a María y a su hijo sin apenas resistencia. Y esta vez los dedos de Aurora con permiso de los tres se despidieron. Los subió al coche para llevárselos de allí, físicamente pero no psicológicamente, siendo consciente de no ser parte de ellos pero estaría ahí para contarle a María si ella quería todo lo que sabía de él cuando no eran todavía dos, o para escucharla si ella creía que debía comentar algo de lo vivido y así él se haría más grande y más y más en su recuerdo. No al revés. Porque sí, había valido la pena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-802811852967028968?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/802811852967028968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=802811852967028968&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/802811852967028968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/802811852967028968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/11/i.html' title='El reconocimiento (Capítulo único)'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7250785394761384745</id><published>2010-09-27T10:36:00.000-07:00</published><updated>2010-09-27T10:39:08.335-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las doce'/><title type='text'>Las doce (Capítulo único)</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ambientado en la última escena de María en el capítulo 7x12, "Hasta que la muerte nos separe". Después de que Fermín se marche con Rebeca para llevar a cabo su plan, María se queda sola en su noche de bodas. Mientras camina por el pasillo, oye como un reloj da la medianoche.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/TKDWpMg8tKI/AAAAAAAAAHw/9UgXE6mTVB0/s1600/lasdoce2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 220px; height: 53px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/TKDWpMg8tKI/AAAAAAAAAHw/9UgXE6mTVB0/s400/lasdoce2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521649146378630306" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Las doce. La mala hora. El sonido que te recuerda que ya deberías estar dormida para no vivir el acecho de las sombras, que se desprenden de sus rincones y reptan hacia tu cabeza. La hora en la que los cuentos de niños se tornan adultos, y Cenicienta ha de abandonar el baile y volver a casa, sin tiempo siquiera de despedirse.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto por qué parecen atemorizarla más las campanas que las ausencias, las minas y los virus. Y entiendo que ella sabe que suenan a muerte, que no es más que la ausencia eterna. Por eso se lleva una mano al vientre, como buscando el calor que se quedó debido, suspendido en el aire sin llegar nunca a su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiere darse la vuelta y tratar de recomponerse. Recoger su camisa blanca, que se quedó olvidada en un rincón del cuarto, buscar en el cuello las manchas de su propio carmín, intoxicarse con su olor y dejar que se nuble el yo consciente. Pasar el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero su mente juega a torturarla, y se imagina a sí misma echando a correr, saltando por la ventana que la ilumina desde el fondo del pasillo. Sabe, con férrea certeza, que de hacerlo, caería con suavidad en sus brazos, sin herirse, sin gritar, sin tiempo a sentir miedo. Porque él siempre está para protegerla, él le ha inculcado la negación del pánico, le ha enseñado que todo irá siempre bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cuanto más lo piensa, más pequeña se va haciendo, instalada en la cómoda cobardía del que espera. Sin saber, como todos lo hacemos, que ella es la más valiente, porque no ha tenido miedo a lanzarse al vacío del que ama sin deber hacerlo. Ella sabe que podría haber elegido un amor de invernadero pero prefirió salir a la lluvia. Aún ahora, con el barro hasta el cuello, no es consciente de que fue aguerrida e inconsciente, no entiende su mérito porque se ha limitado, únicamente, a amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabe que él no va a volver. Lo sabe. Sin más. Quiere imaginar que es su mente, el arma más mortífera que ella creó para destruirse a sí misma, quien intenta hacerle pensar así. Pero no es la cabeza quien se lo dice. Son las campanas. Las doce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Congelada en mitad del pasillo, llora sobre los pétalos de rosa que se han quedado olvidados sobre la tela blanca de su vestido, y aprieta fuerte el puño para sentir doce veces ese anillo entre sus dedos. Una voz que le habla desde muy lejos le pregunta si quiere que Fermín sea su marido, y mientras las lágrimas le cierran la garganta, murmura dos palabras, “mi marido”, que le sacuden las entrañas. Sonríe y musita, ruega a quien la escuche que vuelva. Por favor, que vuelva.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7250785394761384745?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7250785394761384745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7250785394761384745&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7250785394761384745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7250785394761384745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/las-doce-capitulo-unico.html' title='Las doce (Capítulo único)'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/TKDWpMg8tKI/AAAAAAAAAHw/9UgXE6mTVB0/s72-c/lasdoce2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-2572762019960726959</id><published>2010-09-21T10:48:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:49:11.462-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo XIII (y último).</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Llegaron a un restaurante, aparcaron el coche y entraron. María no hacía más que dirigirle sonrisas a y Fermín se las devolvía todas, algunas con un guiño de ojo incluido. Carlos se acercó a un camarero, mientras María le observaba, atenta. Habló con el camarero y este les dirigió a una mesa, apartada del resto. En el restaurante había pocas personas, la mayoría de ellas parejas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué le decías al cocinero? - María bromeó con Fermín cuando el cocinero se hubo marchado - no andarás con sobornos ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Qué poco te fías de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Más de lo que debería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cómo te he dicho antes. Quería compensarte. Por no haber celebrado tu cumpleaños aquel día - cuando María iba a decir algo, Carlos se le adelantó - Bueno y porque quería pasar este rato contigo, que nunca hemos tenido una cena así, solos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias Fermín - el camarero le interrumpió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aquí tienen la carta del menú ¿qué desean tomar? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pidieron los dos un vino, a elección de Carlos, que entendía más que María del tema. La cena transcurrió tranquila entre miradas y sonrisas. Carlos le cogió la mano a María, que en ese momento la tenía sobre la mesa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María, sabes que hasta ahora no hemos estado siempre tan bien cómo queríamos, pero a partir de ahora las cosas van a cambiar. Tú eres mi vida y no quiero perder todos los momentos que podemos vivir juntos - María escuchaba emocionada - Cómo todos esos momentos que ya hemos pasado. Porque desde que te conocí has sido mi mayor misterio. Porque confiaste en mí para contarme lo de tu hijo… aunque al principio te molestaba que te preguntase…  - los dos rieron, reconcordando viejos tiempos en el internado. Pero aquel día entraste por mi ventana y me lo contaste todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y tú me ayudaste, sin pedir nada a cambio - resaltó María - Y me has ayudado tanto desde entonces… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por todo eso, quiero estar siempre a tu lado y, aunque, sé que - se sacó algo del bolsillo, era una cajita pequeña, cuadrada - no te gustan los compromisos… - . Se arrodilló en el suelo, junto a María y sacó un anillo precioso de aquella pequeña caja. Se lo colocó a María en el dedo, con suma delicadeza, mientras María lloraba, tremendamente emocionada. - ¿quieres casarte conmigo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-2572762019960726959?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/2572762019960726959/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=2572762019960726959&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2572762019960726959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2572762019960726959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-xiii.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo XIII (y último).'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8793644697184968694</id><published>2010-09-21T10:46:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:47:29.827-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo XII.</title><content type='html'>María se alejó por el hall, hasta las escaleras y subió al segundo piso. Directamente te dirigió a la &lt;br /&gt;Habitación del fondo a la derecha. No tenía ganas de estar husmeando por la casa. Todo estaba cuidado al mínimo detalle. &lt;br /&gt;Encima de un escritorio había un teléfono, así que aprovechó aquella ocasión para llamar a Iván. Estuvieron hablando un rato. Iván le dijo que estaba bien. María le notó especialmente cariñoso y amable, algo que su hijo no mostraba de forma habitual. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Optó por no bajar al piso de abajo en toda la tarde. No quería convertirse en una molestia para Saúl, que a lo mejor estaba ocupado. Así que se pasó toda la tarde metida en aquella habitación. Estuvo mirando algunas revistas,  y cuando las había revisado más de tres veces, se tumbó sobre la cama y el cansancio pudo con ella. Hasta que, a las ocho en punto, sonó el despertador de la mesilla. Era un despertador sencillo y gris. María hubiese jurado que aquel despertador no estaba allí antes. Se incorporó, frotándose los ojos  y se fijó en una pequeña nota que había sobre la cómoda. Se levantó y la cogió. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Abre el armario y ponte lo que encuentres. &lt;br /&gt;Te espero en la puerta del jardín, a las 22:00”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le faltó tiempo para abrir el armario. Su cara se llenó de sorpresa cuando vio un vestido beige, precioso, colgado de una percha. ¿Cómo podía ser que dos personas se conociesen tanto? Aquel vestido le gustaba un montón, no podía ir mejor con su personalidad. Al lado del vestido, en otro estante, había posados unos tacones a juego con el vestido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María estaba nerviosa por encontrarse con Fermín de nuevo. Estaba segura de que mientras ella dormía, se había colado en el dormitorio y lo había preparado todo. La ilusión había vuelto a su rostro. No sabía qué le tenía preparado Fermín, pero de lo que estaba segura era de que esta vez era de verdad. No iba a dejar que su relación se estropease por cualquier tontería o capricho de ninguno de los dos. Se querían y eso era lo importante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las diez menos un minuto, María bajó las escaleras y recorrió el hall hasta llegar a la puerta del jardín. Allí estaba él, trajeado y más guapo que nunca. No dijeron nada. Simplemente te acercaron y se besaron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, ¿me vas a decir a dónde vamos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A resolver un asunto pendiente. Sube.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos subieron al coche . Carlos le guiñó un ojo y le sonrío. Estaba feliz, contento, la preocupación que durante todo aquel tiempo frenaba su relación con María, había desaparecido de su cara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿ A qué hora has llegado?&lt;br /&gt;- Mientras dormías. Respecto a eso… antes de que me preguntes: sabía que te quedarías dormida. Eres tan humilde que no ibas a bajar al piso de abajo, por el simple hecho de no molestar y en la habitación hay poco con lo que entretenerse…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah… cómo me conoces… - los dos soltaron una carcajada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sabes bien - se pasaron todo el camino entre risas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8793644697184968694?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8793644697184968694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8793644697184968694&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8793644697184968694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8793644697184968694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-xii.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo XII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1171673415527359598</id><published>2010-09-21T10:44:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:45:28.735-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo XI.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de comer, salieron de la casa. María cogió su maleta y algunas fotos que había encontrado en la casa. Quería enseñarle a Iván fotografías de su familia. &lt;br /&gt;Montaron en el coche, cuando Carlos se sentó en el asiento del conductor, un escalofrío le recorrió el cuerpo, recordando que la última vez que había subido al coche había sido para deshacerse del cadáver de aquel hombre al que él mismo había matado. María lo notó y le dio un beso en la mejilla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María creía que volvían al internado, pero Carlos se dirigió a un sitio muy distinto. Se dirigieron a un chalet, que María no conocía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué es este sitio? - preguntó María - ¿No íbamos al internado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No voy a dejarte volver allí María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué? - María no podía creer lo que Fermín le estaba diciendo. En el internado estaba Iván y ella tenía que volver a su lado y asegurarse de que estaba bien, después de lo que habían intentado hacerle a ella ya no iba a volver a dejarlo solo. Las palabras de Fermín le dejaron indignada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Confía en mí ¿vale? - aquí vas a estar a salvo, a demás vuelvo enseguida no te preocupes. - Sus palabras le transmitieron tranquilidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Me lo prometes? - María tenía miedo. Miedo a que salga de allí y no vuelva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ey. Claro - Se acercó a ella y la besó - Ven, te voy a presentar a alguien, con él estarás a salvo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Con quién?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos le condujo hasta dentro de la casa. Cruzaron el jardín primero, desde luego, que sea quien sea el dueño de la casa, tenía bastante dinero, aquello estaba rodeado de lujo. Cuando entraron a la casa había un hombre mayor esperándoles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola Saúl - después se dirigió a María - mira María, este es Saúl. Un viejo amigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola - Saludó Saúl, con una voz áspera y muy peculiar. María le sonrió a modo de saludo. Todavía estaba algo cabrada con Fermín. ¿le iba a dejar allí sola con ese hombre al que no conocía de nada? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es de confianza y no te preocupes, antes de que te des cuenta estaré de vuelta - acto seguido le besó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl les observaba en silencio, recordando viejos tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María, si quieres puedes ir a ver el piso de arriba y si te apetece descansar, puedes hacerlo en la habitación del fondo a la derecha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María pilló la indirecta, le estaba invitando a que les dejase a solas. Saúl debía de ser uno de los jefes de Fermín. Antes de subir al piso de arriba, miró a Fermín y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ten Cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bah. Por Fermín no te preocupes, él sabe qué hacer en cada momento -  parecía que Saúl le conocía muy bien.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1171673415527359598?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1171673415527359598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1171673415527359598&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1171673415527359598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1171673415527359598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-xi.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo XI.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7603587711842454859</id><published>2010-09-21T10:42:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:44:08.819-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo X.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Carlos entró en la ducha. María, tumbada en la cama, lloraba, desconsolada. No quería saber qué era lo que había pasado entre Fermín y Rebeca. Él tenía derecho a hacerlo, a olvidarle a ella, pero aún así le dolía. Cuando escuchó la puerta del baño y el agua correr, se secó las lágrimas y se incorporó en la cama. Decidió olvidar el tema, no iba a ser más egoísta con él, era ella la que le dejó solo y lleno de dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó y se dirigió al baño. Tenía que coger la ropa de Fermín y echarla a lavar, debería haberlo echo la noche anterior, pero no se dio cuenta. Fermín no había traído más ropa que la puesta y no podrían comprar nada por allí ya que en aquel lugar no había tiendas de ropa. &lt;br /&gt;Entró sin llamar. Fermín estaba metido en la ducha, tras la cortina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín te cojo la ropa ¿vale?, la voy a meter en la lavadora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- y ¿qué me pongo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te dejo aquí encima  un albornoz - María se fue sin decir nada más. Carlos se olió que hubiese escuchado la conversación con Rebeca. Anoche estuvo muy cariñosa con él y ahora de repente la notaba tajante y fría, lejos de él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María estaba calentando dos vasos de leche en el microondas de la cocina cuando entró Carlos. María se quedó mirándole. No quería reírse porque no estaba con mucho humor, pero no lo pudo evitar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdona Fermín - dijo entre risas - pero es que no puedo evitar reírme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me podrías haber dado una toallita a lo Espartaco - dijo bromeando - esto me queda enorme, y no te rías que ya me siento lo suficientemente ridículo eh. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvieron allí desayunando entre risas un buen rato. Ese momento fue uno de los más felices desde su reencuentro después de lo que había pasado, no pensaban tener un momento así, juntos y poder olvidarse de todo, de cualquier problema. &lt;br /&gt;La secadora hizo su habitual aviso y mientras Carlos se vistió, María se dirigió al dormitorio y se quedó mirando a Fermín, pensando qué les depararía el futuro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín ¿qué vamos a hacer ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deberíamos marcharnos antes de que se atrevan a mandar a más tíos como aquel - al ver la cara de María, la tranquilizó - eh. eh - se acercó a ella y le cogió la mano - nadie te va a hacer nada ¿me oyes? Además tal y cómo están las cosas en el internado no creo que pierdan el tiempo con esto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En el internado ¿qué está pasando en el internado? - María se puso histérica - Fermín tenemos que ir. Iván está allí¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te preocupes. No está pasando nada. - le tranquilizó - Iván está a salvo. Olvida lo que te he dicho. Escúchame María, tengo que hablar de contigo - aprovechó a cambiar de tema. Ya era hora de contárselo. Carlos le pidió a María que se sentase en la cama - cuando te fuiste - le costaba decírselo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María tragó saliva. Sabía lo que le iba a contar y no sabía si quería escucharlo. Carlos bajó la cabeza y la pegó contra sus manos, tenía que encontrar la forma de decírselo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando te fuiste yo me quedé roto de dolor. No sabía cómo iba a superar no tenerte a mi lado una vez más. Tampoco quería buscarte, para no ponerte en peligro. Me tenía que alejar de ti y olvidarte y creí que la única forma de hacerlo sería si…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María posó su mano sobre los labios de Carlos para que no siguiese hablando. No quería saber más. Fermín tenía sus razones y no quería hacerle sufrir más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín, no hace falta que digas nada. Tenías tus razones. Lo importante es que ahora estemos juntos y ya nada nos va a separar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nunca - Fermín, acabó la frase y se acercó a ella. Se miraron a los ojos y poco a poco acercaron sus caras hasta que se rozaron, su respiración se unió y sus labios se rozaron hasta convertirse en un beso. Un beso que selló todo lo pasado. Se saborearon durante un rato y al final María le abrazó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sabes cuanto te he echado de menos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7603587711842454859?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7603587711842454859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7603587711842454859&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7603587711842454859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7603587711842454859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-x.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo X.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-6153494651608422316</id><published>2010-09-21T10:40:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:41:33.055-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo IX.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Carlos se despertó a las seis de la mañana. Aprovechó que María dormía para llamar a Rebeca. Tenía que hablar con ella y tenía que saber si habría avanzado algo en la investigación. El primer viaje comunicaba, pero volvió a intentarlo. Si no hablaba con ella en ese momento, no lo podría hacer luego delante de María. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Si? - La voz de Rebeca, le dijo a Carlos que acababa de despertarle. Carlos avanzó unos pasos hasta llegar al pequeño salón, de menos de 10 metros cuadrados. No quería despertar a María. Lo que él no sabía es que ya la había despertado y estaba escuchando su conversación con Rebeca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Rebeca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dime Carlos, ¿estás bien? Saúl me ha contado lo del tipo ese que quería matar a María. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. - los dos se quedaron callados - tuve que hacerlo, estaba apuntándole y la iba a matar. - Rebeca notó cómo la voz de Fermín se iba a acelerando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te culpes. Tenías que hacerlo, no ibas a dejar que le haga nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Rebeca, quería habar contigo de lo de la otra noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De lo de la otra noche? María escuchaba las palabras de Fermín desde el dormitorio. No entendía por qué había llamado a Rebeca, seguramente estaba relacionada con sus asuntos por el internado, ya que la había visto varias veces hablando con él por la biblioteca del internado y alguna otra vez que ella se había acercado a la cocina para comentarle, misteriosamente algo de la comida. Pero ¿lo de la otra noche? Qué había pasado la otra noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Carlos, los dos intentábamos olvidar a quienes queremos de verdad. No te preocupes, por mi parte está olvidado. No pasó nada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias Rebeca - Esas palabras y su comprensión tranquilizaron a Carlos - lo que no sé es cómo se lo va a tomar cuando se lo cuente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, en ese momento no estabais juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya, pero yo me siento culpable, siento que la he traicionado - Hubo dos segundos de silencio. Rebeca no supo qué decirle. Carlos, incómodo cambió de tema y le preguntó sobre la investigación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca le comunicó que ya iba avanzando y que de momento había conseguido sacar a los mendigos de los pasadizos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vale, seguramente a la tarde estaré allí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-6153494651608422316?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/6153494651608422316/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=6153494651608422316&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6153494651608422316'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6153494651608422316'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-ix.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo IX.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1433939239646592207</id><published>2010-09-21T10:37:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:39:40.639-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo VIII.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando Carlos entró al cuarto de baño, María cogió la ropa sucia de Fermín y dobló sus pantalones, aún le valdrían hasta mañana, porque no tenía otros. Los dejó junto a su camiseta, que no pudo evitar olerla una vez más. Todas las noches que había pasado allí, había dormido abrazando aquella camiseta. Cogió la camiseta sucia de Fermín, que tenía una gran mancha de sangre y la metió en la lavadora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Carlos, en la ducha, no podía evitar sentirse culpable. Quería a María, le seguía queriendo como siempre, pero aquella noche en el internado, le había traicionado con Rebeca y no podía mirar a María a los ojos, sin contarle la verdad. Tenía que contárselo y tenía que hablar con Rebeca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Carlos terminó de vestirse, encontró a María en la cocina. Estaba sentada en una de las sillas que había junto a la ventana. Tenía la mirada triste y pensativa. Cuando se dio cuenta de la presencia de Fermín, se puso en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te he preparado algo de cenar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos vio que encima de la mesa había una tortilla de patatas y un vaso de agua. Lo agradecía muchísimo, ya que su estómago estaba pidiendo algo a gritos desde hacía unas horas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tú ya has cenado? - Carlos intentaba no estar mal delate de María, a pesar de cómo se sentía realmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. No yo no tengo hambre - Carlos se sentó a cenar y María se sentó a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María - Pero ella se le adelantó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín. Yo quiero explicarte por qué me fui y porque no me despedí de ti ni te di ninguna explicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María no las merezco. Yo nunca te he dado ninguna explicación nunca. No hace falta que tú me las des a mí ahora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero es que quiero dártelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso no hizo más que Carlos se sintiese más culpable todavía. No se atrevía a contarle nada a María, mientras ella estaba siendo sincera con él. &lt;br /&gt;María, entre sollozos, le contó cómo había tenido que huir porque Noiret le estaba buscando. Y la razón por la que no se había despedido de él, fue que no podía. Le dolía demasiado tener que decirle adiós, pero sabía que él tenía que quedarse allí a resolver sus cuentas pendientes. También se atrevió a darle las gracias por haberle sacado del psiquiátrico, que aquello había sido un infierno para ella, y él la había sacado de allí le cotase lo que le costase. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando María se hubo tranquilizado, entre palabras de disculpas y otras tantas cariñosas de Fermín, este le preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dónde voy a dormir? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Puedes dormir en la cama conmigo - propuso María - bueno, se que la cama es algo pequeña, pero es que el sillón es bastante más incómodo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos aceptó, aunque intentaba no acercarse tanto a María hasta no haberle contado la verdad, pero estaba encantado con no tener que dormir en un sofá. Carlos se disponía a acostarse con los vaqueros puestos. Cuando María lo vio se quedó asombrada; vale que en ese momento no estaban juntos y tenían que hablar muchas cosas, pero ambos tenían la suficiente confianza como para dormir en ropa interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No te los vas a quitar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos no supo qué contestar, pero María se puso amable con él e intentó bromear:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tu mismo. Estarás incomodísimo con esos pantalones tan ajustados que llevas, pero si prefieres dormir así…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos soltó su particular carcajada y se los quitó. La cama era demasiado estrecha, más incluso que la del dormitorio del internado. En un intento de darse la vuelta, Carlos casi se cae de la cama. María no pudo evitar reírse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nunca pensé que existiría una cama más estrecha que la de mi dormitorio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tendrás que abrazarte y pegarte bien a mí para no caerte - dijo María entre risas, que aprovechó la ocasión para sentir el calor de Fermín y sentirse arropada como tanto había añorado. Y Carlos se sintió su protector, por tenerla entre sus brazos. Al día siguiente se lo contaría todo y se disculparía con ella.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1433939239646592207?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1433939239646592207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1433939239646592207&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1433939239646592207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1433939239646592207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-viii.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo VIII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4080981814555947968</id><published>2010-09-21T10:32:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:36:35.330-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo VII.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tardó media hora en llegar al pueblo. Era un lugar aparentemente deshabitado. Las dos únicas personas con las que se cruzó fueron dos mujeres mayores. Temía preguntarles a ellas, ya que se imaginó que serían las típicas mujeres de pueblo, cotillas y preguntonas. Pero tuvo que preguntarles. Bajó la ventanilla del coche y les llamó. Mostrando su mejor sonrisa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdonen. ¿Han visto ustedes por el pueblo a una chica joven, guapa … morena? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Este está hablando de la sobrina de la Antonia - dijo la más mayor de las dos - la única chica que se ha atrevido a volver al pueblo después de tanto tiempo ¿sabes? Lleva aquí dos semanas más o menos, aunque no sale mucho. Es que este pueblo es muy pequeño y ya solo quedamos esta, yo. el marido de la …&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y ¿saben dónde está? - Carlos les interrumpió, sintiendo que se molestasen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hace un rato estaba en la tienda de la Martina. Pero ya ha tenido que volver a casa. Mira tu cruzas la esquina de la calle esta y luego otra a la derecha. En esa calle, la segunda a la derecha, esa es. Nosotras te acompañaríamos, pero es que hay misa de doce, hasta la una y nosotras  con lo mayores que somos, ya tenemos que ir todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos maldecía por lo bajo. Tenía que irse. No podía perder más tiempo o podría ser ya demasiado tarde. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vale, gracias señoras. Pues voy a ver si la encuentro. Hasta otro día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos se alejó y siguió la dirección que le habían indicado aquellas señoras. Aparcó que coche en la primera de las dos calles. Si había alguien por allí, prefería pillarle por sorpresa. Aunque no creía que esos tipos eligiesen un lugar tan pequeño y a plena luz del día para matar a alguien, pero tenía que ser precavido. Cuando se disponía a doblar la esquina, se fijó en un tío que había en un portal de una casa a la izquierda. El tipo tenía una pistola y se disponía a disparar contra alguien. Cuando Carlos giró la cabeza vio allí a María, buscando las llaves dentro de su bolso, para entrar en casa. Carlos tuvo el tiempo justo para sacar su pistola y pegarle un tiro antes de que él acabase con la vida de María. &lt;br /&gt;No pudo pensar, lo hizo y ya está. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que se escuchó después fue un grito ahogado de María, que se volvió rápidamente al ver a Fermín y corrió hacia él. &lt;br /&gt;Carlos se arrodilló en el suelo, llorando, se llevó las manos a la cabeza. No podía creer lo que acababa de hacer. Era un asesino. María se arrodilló junto a él, abrazándole e intentando calmarle, a pesar de que ella estaba tan nerviosa como él. Pero tenían que reaccionar, los vecinos habían oído el disparo y aunque, seguramente estarían la mayoría en misa, no tardarían en enterarse de lo que acababa de pasar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín. Fermín mírame - Carlos apenas pudo mirarle - tenemos que ocultar el cuerpo, los vecinos se van a enterar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reacción de María parecía fría, pero todo se debía a su anterior experiencia, la navidad pasada, cuando Iván mató a un hombre que estaba a punto de matarla a ella. Entonces ella se tuvo que encargar de ocultar el cuerpo para que nadie descubriera lo sucedido, Sabía que no podían pensar, tenían que reaccionar cuanto antes. &lt;br /&gt;Carlos se levantó y corrió hacia el cadáver de aquel hombre al que acababa de matar. Parecía que había reaccionado. María fue tras él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ayúdame - Carlos cogió la pistola de ese tipo y ahora intentaba levantarle a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué vas a hacer con él?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ayúdame a llevarlo al coche. Rápido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los dos, lo metieron en el maletero del coche y Carlos entró en el asiento delantero. Cuando María se disponía a entrar en el asiento del copiloto Carlos se negó tajantemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. Espera aquí. En un rato vuelvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María se limitó a hacerle caso y se quedó allí. Lo primero que hizo, fue limpiar la sangre con su chaqueta de algodón y con agua que cogió de las bolsas que había comprado minutos antes en la pequeña tienda del pueblo y había soltado allí de golpe al oír el disparo. Temió que los vecinos se estuvieran acercando ya hacia allí. Habían tenido suerte en que la iglesia estaba a las afueras del pequeño pueblo y con suerte, los vecinos no habrían oído ni el disparo. &lt;br /&gt;Entró en la casa y se dirigió a la cocina. Metió su chaqueta, manchada de sangre, a la lavadora y se sentó en el sofá del salón a esperar a Fermín. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tenía ni idea de cómo le había encontrado, ni que hacía allí, quién era el tipo al que había matado por salvarle la vida a ella, una vez más. María se llenó de lágrimas desconsolada y sin saber qué pensar. Le temblaban las piernas. Tuvo que hacerse una tila. Antes de que Fermín volviese le dio tiempo a prepararle algo para cenar, aunque no sabía si tendría hambre (ella al menos, tenía el estómago cerrado), y a meter su chaqueta en la secadora. Estaba anocheciendo y Fermín no había regresado, María empezaba a ponerse más nerviosa, si cabía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las doce y tres minutos de la noche, golpearon la puerta. María se acercó corriendo hasta la puerta y miró por la mirilla asegurándose que fuese él. &lt;br /&gt;Cuando le abrió la puerta y entró, sus miradas se cruzaron y sin decir nada, se abrazaron. Los dos lo necesitaban y cada uno sentía que el otro necesitaba más comprensión y cariño en esos momentos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín ¿qué has hecho con él?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No preguntes, no quieras saberlo. Será mejor que te olvides de lo que ha pasado antes. Será lo mejor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero… ¿cómo supiste que estaba aquí? - María sabía que tenía razón. Lo mejor era no saber quién era aquel tipo, no querer saber nada ni querer averiguar la verdad, e intentar pensar en otras cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah, esto me recuerda que tienes que llamar a Iván. Ha sido él quien me ha avisado. Y estaba muy preocupado, no le has contestado al móvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván -  María recordó que la noche anterior su móvil se le había caído y  ahora no funcionaba. Fermín le prestó el suyo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero ¿qué le digo? No puedo decirle que… no puedo contarle lo que ha pasado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidieron contarle a Iván que todo había sido una trampa de Noiret para que María regresase al internado y así tenerla controlada, pero que ahora ya estaba a salvo y estaba bien.&lt;br /&gt;Carlos observaba a María hablar por teléfono con Iván. Le encantaba ver cómo hacía de madre protectora y cómo se preocupaba por él. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y ¿Seguro que estás bien? ¿Noiret no te seguirá molestando verdad?(…) sí. Sí todo ha sido un susto (…) cuídate. Te quiero (…) y ten cuidado con Noiret. No te metas en más líos (…) Un beso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto María terminó su conversación telefónica con Iván, se volvió hacia Fermín. Se le notaba más tranquila. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dice que está bien y que Noiret no le ha dicho nada - María se sentía mal por todo lo que había pasado. Su voz estaba triste y apagada. Todo lo que había pasado había sido por su culpa, por haber querido alejarse del peligro y de los problemas, cuando los problemas estaban destinados a encontrarla a ella. Si no se habría ido, las cosas, tal vez, hubiesen sido mejor. &lt;br /&gt;Carlos esbozó una sonrisa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quieres darte una ducha? Te sentará bien - Carlos asintió, en realidad lo estaba deseando. Necesitaba darse una ducha y estar un rato a solas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María le mostró dónde estaba el baño y le sacó una toalla limpia del armario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Luego …  no voy a tener nada limpio que ponerme &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, espera un momento - María se dirigió al armario de su habitación. Carlos esperaba que no le sacara una camiseta suya, porque con el tipazo que tenía María, le quedaría más bien ajustada. Pero lo que María sacó fue una camiseta suya, de Carlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María le dio la respuesta de porqué tenía una camiseta suya, a modo de disculpa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me la llevé. Cuando me marché del internado. Necesitaba tener algo tuyo Fermín y la camiseta además huele a ti… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos, sorprendido, no pudo evitar darle una de sus mejores sonrisas, pero se sintió culpable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4080981814555947968?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4080981814555947968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4080981814555947968&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4080981814555947968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4080981814555947968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-vii.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo VII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7287307337676493128</id><published>2010-09-21T10:30:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:32:05.660-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo VI.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Carlos salió con el coche de allí. Tenía que encontrarla y ponerla a salvo. Como no llegase a tiempo no se lo perdonaría en la vida. &lt;br /&gt;Pero iba sin rumbo fijo. ¿Dónde estaba María? Tuvo que parar el coche un momento a un lado del viejo camino que salía del internado. Necesitaba pensar, recordar. Los dos habían hablado millones de veces de irse de allí, en algún momento le habría dicho algo. Recordó un momento en especial...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Estaban los dos tumbados en la cama, desnudos. Mientras él le acariciaba el pelo, ella tocaba sus manos y hablaba de un futuro. Un futuro en el que los dos estarían fuera del internado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y tú me cocinarías para mí. Sólo para mí. Encenderías el fuego de la cocina, abrirías el armario de la esquina para coger el salero del tercer estante y echarle a mi comida esa pequeña pizca de sal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Parece cómo si pensases en una cocina en concreto. ¿A dónde te gustaría ir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Uy, por mí, a una casa en la playa - no pudo evitar soltar una carcajada  - pero supongo que el sueldo de una limpiadora y un cocinero no dan para tanto. No? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hum … No. Me da que no. Y los treinta millones ya no los tenemos … - los dos volvieron a reír. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. Pensaba en una casita que tenía mi tía en un pueblo. A las afueras de Madrid, en un pueblito muy pequeño. Moncal. Es un  pueblo poco conocido y muy tranquilo. Mis padres me mandaban allí en verano, con mi tía. &lt;/span&gt;Hasta que murió. Ese lugar es de los pocos que recuerdo con ilusión de mi infancia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenía que probar suerte allí. María recordaba ese sitio con nostalgia y probablemente había ido a ese lugar. &lt;br /&gt;No sabía exactamente dónde estaba Moncal, así que lo tuvo que localizar en el GPS. Iba lo más rápido que podía, en ese momento no podía controlar la velocidad, no tenía tiempo que perder. Si esos cabrones la localizaban, no dudarían en matarle.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7287307337676493128?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7287307337676493128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7287307337676493128&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7287307337676493128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7287307337676493128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-vi.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo VI.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7881882908755430059</id><published>2010-09-21T10:29:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:30:21.343-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo V.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Carlos no daba crédito a lo que acababa de escuchar. María estaba en peligro. Pensaba que al haberse alejado de él dejaría de correr peligro continuamente. Se apartó con Iván a una esquina:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo que está en peligro? ¿Qué ha pasado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es mi padre. Me ha dicho que mandado a un tío para que se la cargue. Fermín mi&lt;br /&gt;madre ya no les interesa, se la van a cargar - Iván estaba desesperado, incluso&lt;br /&gt;se le escapaba alguna lágrima. Carlos nunca lo había visto así. - Yo, yo no puedo ir &lt;br /&gt;porque  mi padre me tiene controlado, pero tú sí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Le has dicho algo a ella? ¿le has llamado? - preguntaba Carlos a Iván mientras, ya en su habitación, recogía su mochila para ir a buscarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Apagado o fuera de cobertura.&lt;br /&gt;- Joder … - Carlos cargó su pistola, mientras Iván le miraba atónito y asustado. Nunca le había visto con un arma y aunque sabía que no era el cocinero por el que se hacía pasar, no se lo imaginaba agarrando una pistola . Y ¿dónde está? - preguntó Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sé. Yo solo le di algo de dinero y … - recordó algo que le había dicho - me dijo que iría al único sitio donde podría descansar ¿te sirve eso? ¿te dice algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos negó con la cabeza y salió de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos se detuvo a escuchar a Iván.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Llámame con lo que sea. Por favor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7881882908755430059?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7881882908755430059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7881882908755430059&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7881882908755430059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7881882908755430059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-v.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo V.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1126379497593439402</id><published>2010-09-21T10:27:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:28:51.188-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo IV.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tras preparar el desayuno para los alumnos del internado, Carlos se dirigió a su habitación. Necesitaba estar a solas. Pensar en lo que acababa de hacer. Por un lado sentía haber traicionado a María, sintió haberla traicionado como nunca lo había hecho, pero a su vez, sentía la necesidad de olvidarla y Rebeca y él podrían llegar a quererse algún día. María había decidido alejarse de él y de todos los peligros que la rodeaban cuando estaba con él. Lo iba a intentar, intentaría empezar algo con Rebeca. &lt;br /&gt;Cuando bajaba al comedor a recoger el desayuno, se encontró con Rebeca:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Fermín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ahora me llamas Fermín?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En lugares públicos es mejor que lo haga ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hem… sí supongo. - Rebeca soltó una carcajada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Nos vemos luego? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos simplemente le guiñó un ojo y se quedó mirando cómo se alejaba hacia el aula de cuarto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa? ¿Ya te has olvidado de mi madre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Carlos, aquello le sentó como una puñalada. Cuando se volvió, allí estaba Iván, mirándole sarcásticamente, nada nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván ¿qué dices?- Carlos no le iba a pasar ni una más. No estaba dispuesto a que le tratase mal. Él había estado todo el verano luchando por sacar a María del psiquiátrico y cuando lo consiguió, fue ella la que se marchó sin darle explicaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No por el buen rollito ¿no? Con Rebeca digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Carlos iba a contestarle, Iván se le adelantó, pero esa vez en un tono más serio, preocupado: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, no he venido para decirte eso. Necesito que me ayudes. Es mi madre: está en peligro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1126379497593439402?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1126379497593439402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1126379497593439402&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1126379497593439402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1126379497593439402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-iv.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo IV.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-5658961892687265701</id><published>2010-09-21T10:23:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:24:42.678-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo III.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Las dos semanas siguientes transcurrieron tranquilos, sin ninguna novedad, excepto en la investigación, que avanzaba a pequeños pasos: de momento ya sabían que las personas que Rebeca había visto en su visión eran mendigos utilizados por Ottox, cobayas que la farmacéutica utilizaba para inyectarles un virus en el cuello. El brazo ejecutor: Lucía. &lt;br /&gt;Respecto a María, Carlos empezaba a dejar de pensar en ella. Se había cruzado casi a diario con Iván, con quien ella seguro que mantenía llamadas para informarse de cómo estaba, pero él no le decía nada. Creía poder olvidarla fijándose en Rebeca, quien había decidido alejarse de Martín. Incluso aquel día sucedió algo que ninguno de los dos había previsto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, pues ahora no hay nada que hacer hasta que Saúl analice qué es exactamente ese virus - dijo Carlos, sentado sobre la cama de Rebeca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si - Hubo medio minuto de un silencio, algo incómodo - Bueno y.. ¿qué tal llevas lo de María?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ni siquiera me ha llamado. Está claro que no quiere saber nada más de mí. Mejor así, no le volveré a poner en peligro - ¿y tú qué tal con Martín?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya te dije que eso se ha acabado. No quiero saber nada más de él. Si no ha querido contarme nada.. no ha confiado en mí y ahora me evita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo a María tampoco le conté nada. Ni siquiera sabía quién era, a qué me dedicaba antes de esto… A veces quería poder acabar con todo, contárselo todo, que sepa a dónde iba todas las noches que no pasaba con ella y…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A mí no tienes que ocultarme nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué? - Carlos no entendía qué quería decirle Rebeca. Pero no tardó en comprenderlo. Quería que empezaran una relación los dos juntos. Los dos conocían todo del otro, sin ningún secreto, nada que ocultarse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca se abalanzó  sobre él sin que pudiese decir nada. Le empezó a besar suavemente, acariciándole la cara a la vez. Pero ninguno de los dos paró y esa noche se fundieron entre las sábanas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-5658961892687265701?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/5658961892687265701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=5658961892687265701&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5658961892687265701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5658961892687265701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-iii.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo III.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1458917194877295723</id><published>2010-09-21T10:21:00.000-07:00</published><updated>2010-09-21T10:23:16.655-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo II.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tomó nota de la dirección que le dio Saúl y cerró la tapa del móvil. Cogió unos pantalones negros y una camiseta que tenía sobre la silla y se vistió. Fue al baño a lavarse la cara. Cuando se miró al espejo se vio peor que nunca, tenía los ojos hinchados y unas ojeras enormes. Una vez se hubo lavado la cara, cogió su chaqueta y se dirigió a la habitación de Rebeca. Tenía ganas de ponerse en marcha. Por fin algo que le tuviese distraído. &lt;br /&gt;Cuando llegó a su puerta pegó con los nudillos varias veces. Temió que Rebeca estuviese con Martín allí, aunque lo descartó enseguida: Martín llevaba días sin querer acercarse a Rebeca.&lt;br /&gt;Como nadie contestaba, Carlos se atrevió a entrar. Rebeca estaba allí, durmiendo. Envidió tener el sueño tan profundo como el de ella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Rebeca. Rebeca - Fermín la zarandeó para despertarla, intentando no ser brusco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella abrió los ojos y se asustó al ver allí a Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué ha pasado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Saúl ha llamado y me ha dado más datos sobre el hombre que se &lt;br /&gt;Llevó Lucía. Tenemos que ponernos en marcha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿A dónde?¿Qué hora es? Y..¿qué te ha dicho? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No hay tiempo, te lo explico por el camino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca, todavía medio dormida, se levantó y se dirigió al baño. No llevaba pijama, ni camisón. Simplemente  iba en ropa interior. Carlos, al verla, se quedó sorprendido. No esperaba tanta confianza en él como para salir en ropa interior de su cama, estando él delante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si quieres… espero fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. No me cuesta nada vestirme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca salió del baño, todavía en ropa interior y se dirigió al armario. Carlos no pudo evitar echarle un vistazo de arriba abajo mientras ella elegía su ropa. Nunca se había fijado en el gran atractivo físico de Rebeca. Tal vez ella podría… No. Era una decisión absurda. Aunque a ella no le tendría que ocultar nada como lo había estado haciendo con María. Y no solo no tendría que ocultarle sus constantes excursiones sino que además, ella le acompañaba en todas. A parte de esto, tal vez ella también quería olvidarse de Martín. &lt;br /&gt;Rebeca salió, ya vestida, del cuarto de baño:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Vamos o qué? - Carlos se había quedado hipnotizado y pensativo mirándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. Si.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1458917194877295723?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1458917194877295723/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1458917194877295723&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1458917194877295723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1458917194877295723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-ii.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo II.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-3512779409054264077</id><published>2010-09-21T10:18:00.001-07:00</published><updated>2010-09-21T10:20:58.974-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escrito en las estrellas'/><title type='text'>Escrito en las estrellas. Capítulo I.</title><content type='html'>&lt;a href="http://es.tinypic.com?ref=2lvmeyb" target="_blank"&gt;&lt;img src="http://i56.tinypic.com/2lvmeyb.jpg" border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;El agua resbalaba por su nuca, se agarró el pelo, la cabeza, intentando asumir lo que había sucedido. Llevaba allí más de una hora; ya no sentía ni la temperatura del agua. Sus palabras resonaban una y otra vez en su mente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;“Tengo que irme. Empezar de nuevo. &lt;br /&gt;No quiero decirte adiós, porque me duele demasiado.&lt;br /&gt;Me has salvado tantas veces &lt;br /&gt;y ni siquiera lo sabes. &lt;br /&gt;Te quiero y nunca te olvidaré”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habían hablado tantas veces de ello, de irse de ese lugar, empezar una nueva vida. Juntos. Carlos creyó que a pesar de lo mal que habían estado las cosas antes del verano, ahora que le había sacado de allí volverían a intentarlo. Todas sus intenciones de mantenerla a salvo, a su lado y quererle más que nunca se habían desvanecido con la marcha de María. Pero ya estaba todo decidido: se había marchado, sin él, para empezar una nueva vida, sola y lejos de él.&lt;br /&gt;Ahora él sabía que tenía que centrarse en la investigación. Salió del cuarto de baño colocándose una toalla en la cintura, cuando de repente te quedó aturdido:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder Rebeca. !Te he dicho mil veces que llames antes de entrar, que esta vez me has pillado en pelotas¡.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, lo siento .. Es que habías dicho que vendrías a mi habitación a las nueve, para seguir con la investigación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín miró el reloj, las 22:18 minutos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dios... perdona no había reparado en la hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca vio sus ojos colorados, hinchados y empapados en lágrimas. Se imaginó que Carlos habría estado llorando desde que se marchó a su habitación. Le vio tan agobiado que le ofreció la posibilidad de que esa noche dejasen aparcada la investigación. Así, ella también tendría tiempo para pensar en su relación con Martín. Era un asesino y tenía que tomar la decisión de enfrentarse a ello o olvidarse de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. No quiero hacerlo. Prefiero centrarme en la investigación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Carlos - parecía más una súplica - ¿Te has mirado al espejo? Necesitas descansar. Asimilar que María se ha marchado no es fácil y necesitas pensar. Déjalo. Y mañana seguimos con esto. Además, Saúl nos dijo que llamaría en cuanto averiguase más de ese tío y a dónde lo ha llevado Lucía. Hasta que no llame y nos dé más datos no hay mucho más que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pareció convencerles con sus palabras, así que le dejó solo y Rebeca se marchó a su habitación. &lt;br /&gt;Carlos se acostó, en aquella cama que creyó que esa noche sería de los dos. La añoraba tanto que no sabía cómo iba a superar aquello. Si habría alguna forma de olvidarla, de centrarse en otra cosa o en otra mujer … no sería fácil, pero sería la única forma de olvidarla.&lt;br /&gt;Eran las cuatro de la mañana cuando el sueño se apoderó de él y pudo conciliar el sueño. Pero no por mucho tiempo. Quince minutos más tarde el móvil de Carlos empezó a vibrar en la mesilla. Todavía soñoliento, abrió la tapa se su móvil y contestó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dime Saúl - su voz todavía sonaba áspera - ¿habéis averiguado algo más?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El tipo ese ingresó cadáver hace unas horas en el hospital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Estás seguro? Si había alguien que podía contarnos  lo que están haciendo o darnos algún dato, era él. ¿Qué vamos a hacer ahora?&lt;br /&gt;- Confío en vosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos se quedó pensando unos segundos. Vivo o muerto ese tío les tenía que dar la información. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dame la dirección del hospital ese en el que ingresó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que no os vea nadie y que no sospechen, el hospital pertenece a Ottox.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Descuida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-3512779409054264077?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/3512779409054264077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=3512779409054264077&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3512779409054264077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3512779409054264077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2010/09/escrito-en-las-estrellas-capitulo-i.html' title='Escrito en las estrellas. Capítulo I.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i56.tinypic.com/2lvmeyb_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-2580273722694677299</id><published>2009-12-28T07:24:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:01:56.789-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Epílogo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El agua volvió a escucharse fuera como si algo más grande se rindiese. Hacía mucho que David había dejado de tenerle miedo igual que a Joaquín Fernández. Este podía reencarnarse no solo en él, si no en muchas otras cosas. El contraste es que ahora se enfrentaba a un hombre adulto rodeado de cariño, que se convertía en toda su fuerza. Pero sus debilidades eran dos. Una de ellas su mujer, la otra su hijo.&lt;br /&gt;Curiosa fuerza el sentir, como una flor que nace fuerte y hay que cuidarla para que no se debilite lanzando sus pétalos a las raíces para tener que volver a plantar, esa que se debería aprovechar más al tener fecha de caducidad, pero quizás no se hace por ser esta desconocida.&lt;br /&gt;Él que siempre quiso más fue recompensado al no hacerlo siendo él mismo. Y repitiendo la fórmula allí estaba él para formar tres con Sara, para no dejarle desfallecer a cambio de preocupaciones y alegrías juntas. Que siempre eran mejores que a solas.&lt;br /&gt;David se sentó en la oscuridad y agarró la labor que ella llevaba a medias donde se dibujaba una incipiente c. Nunca había querido ser padre, pero fue sorprendido por una criatura fuerte, sana, imparable a pesar de ser un bebé cuando ya no lo esperaban que daba razón a cada una de sus acciones correctas y compresión y perdón a las que no . Y cuando el niño le miraba como ahora pataleando sabía que eso era lo bueno que había venido a hacer.&lt;br /&gt;Sara detrás se había levantado acudiendo por el ruido y ambos se miraron…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… Ambos nos miramos y en un mudo silencio sellamos el pacto de no contarle nada de lo sucedido, no para mentir si no para no deslucir una infancia. Y así luchamos contra lo inevitable, que alguien crezca, se separe de ti y se enfrente a lo que le espera. La imagen que queremos proyectar no es siempre la que se conserva de ti.&lt;br /&gt;-¡Carlos!&lt;br /&gt;Un fogonazo de memoria acudió de pronto a él al ser llamado. “¡Carlos! Así que tu nombre es Carlos.”&lt;br /&gt;- ¡Almansa! Es la hora. Tienes alguien esperándote afuera.&lt;br /&gt;Carlos recogió el diario de David que el viejo le había facilitado. Había llegado la hora de salir de de aquellos barrotes. Y no encontró a Saúl, que ya no estaba y había reconocido haber malgastado su tiempo en una lucha útil para la historia pero infructuosa para si, ni aquel coche millonario de lunas tintadas, y por primera vez desde la muerte de su padre y al llegar a comprenderle supo que era libre y que se daría a si mismo el derecho a ser feliz si es que aún lo merecía.&lt;br /&gt;Mas no tendría hijos, la historia del hombre “malo” no se repetiría. Los niños no estaban hechos para él, sí en momentos puntuales pero no como se concebía la infancia y la familia ahora, aceleración, trabajo, estrés, apretadas agendas que eran asfixiadas premeditadamente por seguir el mismo estilo de vida, antes incluso de probarse a si mismo para ello. Y él existía para segundos de sentimiento, quizás de melancolía, de observar como alguien respira plácidamente mientras duerme inundado en los cabellos y en sus sueños.&lt;br /&gt;El vacío de no dejar rastro más allá de él sin embargo le llenaba de amargura. Nadie se repetiría a través del tiempo en su risa, su mirada, en la manera de rascarse la cara y el universo así le parecía de una largura tan infinita que parecía querer engullirle hacia el abismo. En eso no obstante residía la belleza de estar en el mundo, arriesgarse, tener miedo, que las cosas salieran mal para saber valorar las victorias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mañana empezaba hoy tal como lo había concebido David, en forma de lección tardía por no estar con él. El ser amado por alguien en la esperanza de convertirte con ello en lo que eres reflejándote en otros para bien. Por fin era libre, a través de lo más hermoso que uno pueda alcanzar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-2580273722694677299?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/2580273722694677299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=2580273722694677299&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2580273722694677299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2580273722694677299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/12/el-pasado-epilogo_28.html' title='El pasado. Epílogo'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8133594387333382285</id><published>2009-12-28T07:23:00.001-08:00</published><updated>2010-01-19T07:02:40.470-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capitulo XXV</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El mecanismo de la linterna dudó hasta que se vio zarandeada. La mujer no parecía muy dispuesta a querer investigar lo sucedido y David no quiso animarla a ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Voy a llamar a su padre.&lt;br /&gt;- No, no… Déjeme a mí.&lt;br /&gt;- ¿Está seguro? He creído ver un color como un fogonazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David le hizo un gesto para que se apartara con impaciencia. Sacó la pistola y como una ola de mar consiguió que se retirasen hacia atrás.&lt;br /&gt;Delante un agujero excavado daba a un titánico tubo en el que cualquiera cabía de pie. El silencio martilleaba a David más allá de lo razonable. Ya no podía más. Agotó la última oportunidad en un intento desesperado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¿Sara?!- Una eternidad transcurrió. David se dio cuenta que el asesino frío estaba a punto de derrumbarse por la presión más allá de importarle sus espectadores. -&lt;br /&gt;- ¡¡¡¿Saraaaa?!!!- repitió sintiendo que sus cuerdas vocales eran como lijas. Harto arrancó con el terror de haberse malgastado en aquellas exclamaciones y buenamente como pudo se lanzó a la búsqueda sin fin.&lt;br /&gt;- Aquí, estoy aquí.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las lágrimas quisieron salir a borbotones de David al oír su enunciación, pero las mantuvo no fuera a ser que le arrasaran después sin piedad al comprobar lo sucedido. Derrapó al verla tumbada cual era larga en el sucio acero. Peor espectáculo ofrecían sus ropajes embarrados desde el cuello hasta los calcetines. A David se le creyó parar la circulación hasta que escuchó su voz de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se creía que me iba a coger. Menuda soy yo corriendo. Tuve que escalar, tirarme dos o tres veces, aterrizar, y eso que esta vez no robé.- habló con respiración entrecortada.&lt;br /&gt;El pecho de David Almansa empezó a subir y bajar a un ritmo acelerado.&lt;br /&gt;- ¿Qué haces? ¿Sonríes o lloras? – le preguntó.&lt;br /&gt;- Las dos cosas.- dijo David precipitándose a ella literalmente. - ¿Te ha hecho…?- Sara negó firme y segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La abrazó con tal fuerza extraída de su alivio atrayéndola hacia él que tuvo miedo por si estuviese delicada. Pero ella que en tantas ocasiones le había anhelado en sus ilusiones se lo facilitó, no teniendo ya aprensión por los métodos de él. Y aún teniendo la alarma encendida por si acaso alguien reaparecía se buscaron sus labios hacia un electrizante fin.&lt;br /&gt;David se encontró de golpe con un palmetazo mientras seguía posado en su piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¿Qué?! – preguntó con la alarma planeándole.&lt;br /&gt;- Todavía no sabes donde poner la nariz.&lt;br /&gt;David se puso a reír sin parar. Como no lo había hecho en muchísimo tiempo.&lt;br /&gt;- ¡¿Almansa?!- sonó una voz del exterior.- ¿Y la niña? ¿Cómo se encuentra?&lt;br /&gt;- ¡¡Bien!¡¡Está bien!!!... Demasiado bien está.- se dijo para ellos en voz baja. De golpe la vulnerabilidad de ella apareció y deseando que los demás le diesen espacio se dedicó a rozarla de todas las maneras posibles, con la frente, con las uñas, siendo respondido con una sonrisa cansada. Sara de pronto lo aplacó y agarró el anillo que llevaba en su mano.&lt;br /&gt;David no siempre daba palabras atinadas, aunque aquella no fue de esas ocasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Primero me lo puse, quería tener algo que me recordase a ti, luego pensé otra cosa porque creerías que te había borrado de mi memoria pero se me olvidó quitármelo cuando fui a verte a la tienda y el resto ya lo conoces. Soy un patoso.&lt;br /&gt;- ¿Dónde está el mío?- le preguntó. David lució la más amplia de las sonrisas. Saúl había tenido mucha razón, no todos los días uno conocía a alguien como Sara. Pero aún se sorprendió más la siguiente vez que puso su nombre en la boca de ella.&lt;br /&gt;- David…está junto a mí.- y abriendo un bolsillo de la camisa sacó el idéntico para facilitárselo a su futuro marido. La persona que sorprendida irradiaba felicidad gracias a ella, como si fuera un novato en su propio historial.- El hombre de ese establecimiento es mi padrino, y después de discutir tú y yo, me contó lo que habías hecho, así que yo me quedé con la otra parte de la pareja. Creo que ahora que te conozco un poquito más mi amor por ti es el doble de grande.- Y sin dudarlo le regaló su aproximación para tener su contacto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los demás acabaron de llegar con el padre de Sara al inicio de la comitiva con cara de circunstancias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Anda, que te ha salido poco lanzada la chiquilla.- le dijo uno de los vecinos.- ¿Es que ya los tienes casados?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;E invisibles como se hicieron así se perdió David sin prisa en cada centímetro de ella, porque por una vez todo había salido inmejorable. Porque por primera vez alguien había decidido quedarse a su lado después de saber quien era.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8133594387333382285?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8133594387333382285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8133594387333382285&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8133594387333382285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8133594387333382285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/12/el-pasado-capitulo-xxv_28.html' title='El pasado. Capitulo XXV'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-5034977916673256952</id><published>2009-12-28T07:21:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:03:02.213-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capitulo XXIV</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¡¿Cómo que no la…?!¡¿Dónde está?! ¿A qué vivienda tenía que ir?- preguntó angustiado.&lt;br /&gt;- Que yo sepa a ninguna. Pensé que estaría aquí con usted, como últimamente la visitaba tanto.&lt;br /&gt;David anduvo deseando serenarse. Si había algo que se le diese peor era esencialmente eso y pareció idear un procedimiento como una locomotora.&lt;br /&gt;- ¿Cuánta gente hay en el pueblo?&lt;br /&gt;- Unos doscientos&lt;br /&gt;- ¡¿De confianza?!&lt;br /&gt;- No sé decirle, David.&lt;br /&gt;- No podemos entretenernos. ¿Desde cuando no la ve?- inquiría atolondradamente mientras ante la incredulidad del otro levantaba unas tablas y sacaba un arma preparada rellenándola de proyectiles en tres pestañeos suyos.&lt;br /&gt;El hombre pareció avergonzarse antes de contestar.&lt;br /&gt;- ¡No piense más! ¡Tenemos que movernos! Hay que llamar a todos los que se pueda y rastrear de arriba abajo.&lt;br /&gt;- Tres horas.- dijo como si no se lo acabara de creer. David se quedó helado. Cualquier tipo de barbarie podría haber sido llevada a cabo ya. Se exigió no dejarse vencer.&lt;br /&gt;- Además hemos llamado a la policía…- y movió negativamente la cabeza. David se preparó para lo peor. Como podía haber sido tan torpe de exponerla sola, sin protección a sicarios de postín que no se rendían.&lt;br /&gt;- Vale, vale, vale… ¡Calma! Toque llamador a llamador en la parte oeste, a todos los hombres que pueda reunir. Yo iré al otro lado haciendo lo mismo y buscándola mientras. No se preocupe, la encontraremos a tiempo, esta vez sí.- Pero se dio cuenta de que se trataba más de auto convencimiento para mitigar su propio terror.&lt;br /&gt;- ¡¿No tiene más de esas?!- David negó.&lt;br /&gt;- Créame, no le gustaría tener que depender de una.- contestó con el resuello echado ya y preparándose para la última parada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un bastonazo seco, zancadas que se apresuraban, instrumentos que se agarraban. Gente querida dejada atrás procurándoles no regalarles preocupaciones. Codos que le daban sin pretenderlo en las costillas, tobillos que decidían virar para otro sitio sin preparación previa porque no había tiempo para anticipaciones. En un suspiro David vio sombras pasar como relámpagos golpeándole como un sonido raspante y como en una caza o una batalla el ansia era el motor que a él engranaba. Sus ganas habían cogido el testigo de sus piernas, mientras algo luminoso se abría en las profundidades del infinito. Y de pronto una sustancia poderosamente fría empezó a formar parte de su yo. Otra vez la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡ No...!!! ¡¡¡Hoy no!!! ¡¡¡ Con ella no! – chilló desesperado.&lt;br /&gt;- Hemos visto algo. – dijo una voz femenina para sorpresa de todos porque pocas mujeres habían querido exponerse a la furia del enemigo de alguien que podía hoy convertirse en el suyo. David localizó al padre de Sara lejos y supo que le correspondería a él examinarse al demonio de su mayor miedo y comprobar si saldría vencedor o derrotado a perpetuidad.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-5034977916673256952?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/5034977916673256952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=5034977916673256952&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5034977916673256952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5034977916673256952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/12/el-pasado-capitulo-xxiv_28.html' title='El pasado. Capitulo XXIV'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-3094762502452162503</id><published>2009-12-15T08:47:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:03:15.604-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XXIII</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras David aprovechaba la calma que le había sido proporcionada por un corto período decidió retornar para darse una ducha y seguir esperando a que Sara se decidiera. Un arbusto se agitó despertando su suspicacia y como caballo desbandado al galope sin una herradura se encerró no sin antes comprobar que su seguridad de metal se hallaba bajo la tablilla más desapercibida de su morada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sigues siendo igual de imprudente e insensato. La pistola bien escondida como de costumbre, eso sí. Excepto para aquellos de los que has ganado su confidencia.&lt;br /&gt;- Saúl, ¡¡¡te voy a matar!!! No enciendas la luz. Hay alguien fuera, estoy seguro.&lt;br /&gt;- Tendrás que acostumbrarte al recelo de que reaparezca. Desde luego con esas voces, no tardará mucho. Sois como una antítesis para el de enfrente. El día que uno muera, el otro respirará tranquilo. Pero cálmate, hoy no será tu final. Hoy solo he venido yo a ponerte los puntos sobre las ies, porque yo también sé ponerme irascible.&lt;br /&gt;- ¿A qué has venido? A ser el buen samaritano, o a robarme a Sara, porque no lo tengo claro.&lt;br /&gt;- ¡He venido a ayudar a mi amigo!&lt;br /&gt;- Bonita forma de hacerlo. Haciéndola desgraciada. No te bastaba con ser su conocido, tenías que intentar pedirla en matrimonio y si caía la ocasión a los demás que nos diesen.&lt;br /&gt;- ¡¡¡Lo sé!!! . ¿Qué quieres? Oí que ya no estabais juntos y me acerqué a ver como estaba. ¿Y por qué le dijiste que te habías casado hace seis meses?&lt;br /&gt;- ¿Te lo cuenta todo?&lt;br /&gt;- Fue su padre.- Ante la respuesta David rió irónicamente.- Y ese anillo ¿Te divierte hacer daño a quien le importas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡Era una metáfora!! ¡¡Era el día que la conocí!!El anillo es suyo, lo compré pensando en ella, y solo compré uno porque estoy endeudado. Mi famosa fama aquí solo era una fachada. Sí, otra de las numerosas meteduras de pata de David Almansa. Igual lo hice con prisa, y debí darle el primero a ella, pero siempre he pensado que no va a haber otra como ella, porque me iba a recordar a ella ¿te enteras? Era mi maldita y dichosa manía de hablar, tener bulliciosas las ideas y que luego de golpe salga algo que no debía salir de mi boca. Y lo de la diversión ni se te ocurra pasártelo por la cabeza…- Saúl se quedó sentado y ni se le ocurrió interrumpirlo porque sabía que tenía que desahogarse.- Sara lo es todo, ¿no lo entiendes? Antes no tenía nada, después no tengo nada. Tú sí, podías tener a la mujer que quisieras, heredas dinero, tienes padres nuevos, ¡tienes cariño! ¿Tú sabes lo que me ha costado encontrar a alguien que se enamore de mí y que entienda lo que soy? ¡¿Tienes una ligera idea?! ¡¿Cómo la vas a tener!? Tú que fuiste a parar a una casa que te acogió como si fueras suyo y ¡yo solo tengo mi tremenda soledad! No podía gustarte otra, tenía que ser ella. No quiero saber nada más de ti. No quiero volver a verte. Lárgate de aquí, ya no lo eres, ya no eres mi amigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¿Te has quedado a gusto?! Te equivocas David. Lo seré siempre. Quizás así te haya hecho darte cuenta de lo que es importante para ti. Quiero saber que la vas a hacer feliz. Ella se merece algo mejor que la vida que nos ha tocado pasar.&lt;br /&gt;- ¡Nadie te ha dado vela en este entierro! ¿Quién eres tú para decirle a la mujer que yo he elegido y me ha elegido si yo merezco la pena o no? Eso es cusa suya, es su decisión. Si la hago dichosa o no será mi meta, pero uno no sabe si fracasa o gana si no lo intenta. Ya no quiero huir más. Quería vibrar, quería sentir, con algo positivo, cambié de opinión, si no me habría casado con Eva Errera, y de pronto tengo la oportunidad.&lt;br /&gt;- No se puede vivir así, tan al límite. Tienes que tomarte las cosas de otra manera. Nunca aprenderás ¿verdad, David? Sí, quiero a Sara. Y no soy imbécil, y ella te ama a ti. Si nos enemistamos tendrás que pagar la protección de la organización, aquello que me preguntaste. Y si no tienes pasta ya sabes lo que hay.&lt;br /&gt;- ¿Qué es lo que hay? Estás aquí gracias a mí. Si no habrías muerto en Belzec.&lt;br /&gt;Saúl preparó la respuesta a bocajarro.&lt;br /&gt;- Esa es la única cosa que has hecho bien. Esa y conseguir que una mujer como ella sea para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David ni siquiera replicó. Saúl se dio cuenta de que en esta ocasión había llegado demasiado lejos. Y eso que el otro tampoco se había mordido la lengua. Pero en su último razonamiento David había dicho una verdad como un templo. Saúl Pérez Sabán no habría salido de Belzec sin él. No sería lo que era sin él. Únicamente cogió sus cosas y se marchó porque sabía que estando una mujer de por medio la relación nunca se desarrollaría igual. No volvió a verlo nunca más, ese fue su hasta siempre.&lt;br /&gt;A su hijo lo conoció en un careo carcelario, adivinando que tendría la misma relación estrecha y de tensión que con su padre, y no se equivocó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habían pasado cinco minutos cuando el padre de Sara apareció rompiéndole de nuevo los esquemas.&lt;br /&gt;- ¡Señor Almansa! La niña, que no la encuentro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-3094762502452162503?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/3094762502452162503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=3094762502452162503&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3094762502452162503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3094762502452162503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/12/el-pasado-capitulo-xxiii_15.html' title='El pasado. Capítulo XXIII'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-2310648220701206011</id><published>2009-11-20T07:37:00.001-08:00</published><updated>2010-01-19T07:03:28.058-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XXII</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La campanilla sonó al contacto. Sara sonreía doblando prenda tras prenda. La propietaria parecía haber hecho un chiste que había sido bien acogido por su nueva aprendiz. Al levantarse y ver al hombre consumido y enjuto volvió el cuello con amabilidad pero enseguida reaccionó con furia al reconocer a David Almansa.&lt;br /&gt;- ¡¿Qué hace usted aquí?! ¡¿No sabe que tiene prohibido pasar a cualquier establecimiento y lugar público de la ciudad!? Y ha…&lt;br /&gt;- Mi castigo ya ha vencido. Justo hoy. Solo venía a hablar con la señorita, si ella quiere.&lt;br /&gt;- Pues ya ve que no.&lt;br /&gt;- ¡Cállate, Soledad!- gritó Sara que no había descuidado el enfoque un momento de la tarima. Una aguja se había quedado enganchada en la lana y estiró de ella con viveza. Su compañera se marchó al descansillo a apilar unas cajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David se acercó a Sara y con los nudillos transitó por el hoyuelo de ella que se eternizaba en enfocar su atención en él. La réplica separándoselo no se hizo rogar. Y entonces lo vio. Un anillo idéntico al de las prometidas reposaba en uno de los dedos de Sara, muy parecido al que él ocultaba en el otro bolsillo. Se deshizo por dentro pero ni siquiera alguien lo averiguó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué? ¿Te has casado? - preguntó agriamente.&lt;br /&gt;- Tú sí te desposaste, ¿no?- dijo con ironía punzante.- Como tienes la mano en el ... Todo el pueblo te ha visto con alianza. Yo solo soy prometida. ¿Qué vas a querer?&lt;br /&gt;- Desde hace seis meses. Venía a despedirme.- pero ella no se dio cuenta de la categoría que le quiso imprimir a la fecha.&lt;br /&gt;- Pues yo no he visto la ceremonia… ¿Cómo es que te vas?- respondió olvidándose de todo.&lt;br /&gt;- Nunca me he quedado demasiado en ningún lado. – Sin embargo la impotencia que le había dado al hecho en su esquema corporal al acabar de hablar se le quedó grabado a David muy adentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oye, disculpa, hoy es catorce, tienes que llevar el encargo a la calle paloma.- le avisó Soledad. Sara levantó atónita la cara. Aquel número nunca se le había olvidado hasta entonces. El catorce fue la fiesta de fuegos artificiales. La trascendencia de todo se le vino encima.&lt;br /&gt;- Lo siento. Me han obligado. Además no debo importarte ¿no te vas? Un hombre se hizo asiduo de mi casa y me pidió en matrimonio y mis padres… le han dicho que sí. Sin contar conmigo. Esta vez tú has llegado tarde. Poca prisa has tenido por luchar o por buscarme. Nunca he tenido recuerdos de quien consideré especial y si te vas me olvidaré de ti, pero es lo mejor.&lt;br /&gt;- Ya. ¿Y tú qué? Me devolvías todo, te cruzabas de calle, ¿tan malo ha sido para querer enterrarlo?- y David se mordió el labio.- ¿Por qué lo has hecho, Sara? ¡Podías haber hecho algo!¡Podrías haber dicho que no! ¡Podías haberme llamado! Ayudarte a salir de ese compromiso.- expresó alterado.&lt;br /&gt;- También podía preguntarte yo por qué me apuntaste con una pistola. ¡Y por qué no me has hablado casi estos meses! Casi me matas, y… ya has matado a más.- susurró.- ¿Cómo sé que no va a volver a pasar? ¡Y por qué llevabas alianza! Tan enrevesado todo ¿Cómo iba a saber yo que era mía? ¿Tengo que ser adivina?&lt;br /&gt;- ¿Por qué me tienes que recordar eso? No va a volver a pasar. Es tu confianza. Tú no quieres a un asesino sino a un hombre arrepentido de su ineptitud… y cada vez que me daba cuenta de tu sacrificio te quería aún más.- paró de hablar y como un pez fuera del agua buscó su última salida.- Te necesito y sé que este encontronazo es el último resquicio que me queda para llevarte conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Me necesitas? Que gracia, ¿no? Yo también te he necesitado, ¿Dónde has estado? ¿Qué vienes? ¿A darme el huevo? ¿A hacer negocios? ¡¡Pues llévatelo!! No lo quiero ni a…- se defendió Sara por última vez intentando evitar una mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David cazó al vuelo aquella interrupción. Si ella aún le deseaba lo demás sería fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Con quien te casas? Crees que me importa eso, me importas tú y yo de aquí no me voy hasta que vea que eres feliz conmigo o sin mí. ¿Por qué entonces tengo a una mujer que me ama así enfrente?&lt;br /&gt;- Con alguien respetable. ¿Crees que voy a decirte quien es? Si lo hago, te lo cargarás. Márchate por favor, David.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa? ¡¿Qué yo no tengo derecho a lo que siento por haber sido sinvergüenza?! Me da igual quien sea. Es mi competencia. ¿Te ha besado? ¿Lo quieres como a mí? Ese objeto no lo ambicionas por su importancia, lo posees porque te recuerda a mí- y quiso propinar un golpe apoyando las manos levantando todos los objetos de la mesa pero Soledad asistió asustada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Márchate de aquí. No me gusta la gente violenta.- dijo la dueña de la tienda.&lt;br /&gt;David quedó destrozado. Si hubiese podido habría saltado los obstáculos que le separaban y se la habría robado a sus padres, a Soledad, a su pueblo y a su prometido. Y así expulsado por su conducta esperó en la penumbra a que ella saliera al final de la jornada.&lt;br /&gt;- Soy su amigo. Saúl no se casará contigo. – La asaltó nada más salir.- ¿Creías que no sabría que era él? Si ha estado loco por ti desde que te vio. Lo voy a arreglar. Este anillo es tuyo. Y como prueba de tu confianza solo tendré mis días venideros.&lt;br /&gt;- No soy una causa, David.- expresó Sara desesperada acariciándole el entrecejo.&lt;br /&gt;- No, eres lo que más he esperado. Quiero hacerme merecedor de ti.- y se marchó callejón abajo dejándola aún más confundida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-2310648220701206011?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/2310648220701206011/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=2310648220701206011&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2310648220701206011'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2310648220701206011'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xxii.html' title='El pasado. Capítulo XXII'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-5673466627612325141</id><published>2009-11-20T07:31:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:03:43.265-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XXI</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pasaron muchas jornadas y las posturas se serenaron. David Almansa fue nombrado inocente por un jurado popular por inexistencia de pruebas de los asesinatos que le habían imputado. Lo que no sabía es que aún se cometería otro, el de Daniel Ugarte que no tendría nada que ver con él. Los jaleos públicos se solucionaron con una multa económica. Joaquín Fernández agraviado decidió marcharse de allí a su hogar de siempre donde vería nacer a su primera hija que ya venía en camino, el otro para él no existiría porque al fin y al cabo él nunca entendió que la perfección y la ternura no van de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a David le dio igual, ya estaba encerrado en la misma prisión de siempre, donde dormía intranquilo aferrado a la almohada que le regalaba los rostros de aquellos a quienes había ejecutado, la de su madre sufriendo confundiendo el pelo mutándolo al rubio de Sara rememorando las gotas de lluvia que se convertían en realidad al abrir los párpados y por qué no la desconfianza de los demás a perpetuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde que iba andando quedó hipnotizado por una visión. Dos anillos simples de oro estaban en la cristalera de una joyería. Descansaban delante de una foto de una muchacha rubia con aparatos dentales cuya pose era radiante. David sabía que esa era la misma postal que Sara había reflejado en su ínfima compañía, ingenuidad no repetida del primer latido, del afortunado robo de color de sus mejillas y de ser secuestrador visual de su dicha compartida todos los días, excepto el último. Todos los albas al despertar ya eran esclavos de Sara para él.&lt;br /&gt;- Era mi hija. Se iba a casar, pero no pudo hacerlo. No consigo venderlos. Es una historia de mala suerte.- habló un hombre que mascaba tabaco húmedo.&lt;br /&gt;- Yo tampoco tengo fortuna. Si me pasa algo bueno es porque luché por ello y si es algo malo no creo que sea por el azar. ¿Cómo era su hija?&lt;br /&gt;- Le daba más importancia a los sentimientos que a la razón.&lt;br /&gt;- Es suficiente. Igual a mí.- y sonrió.- No soy supersticioso ¿Podría venderme uno? ¿O tiene que ser la pareja? La prometida todavía no sabe que mi amor por ella es para toda la vida.&lt;br /&gt;- Me da miedo la gente que habla así. - le contestó.-Todo nace y muere, hasta lo que queremos alargar hasta el infinito. Pero usted es joven y nosotros andamos mal de dinero últimamente y los judíos siempre hacen buenos negocios. Le guardaré el otro para cuando decida recogerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David Almansa aceptó y salió satisfecho con la alianza ajustada en su dedo anular. Aquello le daría fuerzas para ir a visitar a Sara pues le podía la fama de solitario, raro y extravagante. Desde la última vez había intentado contactar con ella inútilmente en repetidas ocasiones. Tres portazos en su casa de alguien indirecto a la muchacha o varios desvíos intencionados esta vez sí suyos hasta perderle la vista en sus paseos se lo habían impedido, incluso su nuevo empleo, y todo era más complicado. Sara había conseguido un puesto en una tienda de ropa y a David le hacía gracia verla volverse loca en la distancia entre mandiles, patucos, uniformes o trajes de gala. Hasta que esas observaciones mutaban en algo que podía controlar a duras penas. Pero la noche le devolvía como un espejo el pesimismo de que el futuro no es fácil de construir.&lt;br /&gt;El único nexo de unión entre ellos fue el huevo. David pensó que le sería devuelto en un suspiro pero tardó en llegar a las manos de su dueño. Aquella mínima tardanza solo podía significar que ella aún le seguía queriendo, o quizás se quisiese aferrar a una última esperanza moribunda. David se lo volvió a enviar porque a él a cabezota no le ganaba nadie. Cuando el presente le fue restituido de nuevo no le sentó tan bien, pero extrañamente reafirmó su amor por Sara aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún así, de pronto no encontrando aquello normal y asustado por primera vez por si no hubiese sido tan grande la pasión como creyó para ella enfriándola el termómetro del tiempo decidió presentarse con la joya en la tienda . Cuando observó a través del cristal ahumado a Saúl su desconsuelo no tuvo límite, pero aún así al cruzarse fuera le invitó a que más tarde se pasara por su casa porque el niño que había pasado tanto con él se merecía poder dar una explicación. Saúl aceptó encantado y de buen talante, a pesar de leer en el esquema corporal de su amigo que la furia le golpearía más tarde sin compasión.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-5673466627612325141?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/5673466627612325141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=5673466627612325141&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5673466627612325141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5673466627612325141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xxi_7595.html' title='El pasado. Capítulo XXI'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4216191624841758068</id><published>2009-11-20T07:18:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:04:00.742-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XX</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Parapetado en un ángulo entre el tabique y la cortina que daba a la recepción David esperaba sin dejar desmayar sus extremidades. La pistola que continuaba empuñando era una extensión más allá de su organismo. Reflejado por su peligro Joaquín había recibido con agrado que el reclamo llegase de la zona de servicio.&lt;br /&gt;- Pase. Mi prometida le está esperando. – dijo con voz suave.&lt;br /&gt;Algo iba mal. Él nunca sería tan considerado. David torció sin descuidar la vista a la ranura entre los goznes. Su espíritu se rindió al localizar a Sara allí. Zarandeó la pistola en la dirección de Joaquín silenciosamente para que la alejase de allí.&lt;br /&gt;- ¡He dicho que entre!- le llevó la contraria.&lt;br /&gt;- Sí, es que he traído unos platos que la señorita Alicia me…- Al pasar y ver lo que mantenía el escondido y de quien se trataba, Sara dejó escaparlos y yacieron hechos añicos a sus pies. El duro trabajo se había perdido en polvo desperdigado. Dirigió a David un gesto de aflicción porque habían sido realizados por ella minuciosamente con su propia voluntad durante semanas. Él creyó deshacerse por dentro, y Joaquín lo aprovechó propinándole un sonoro puñetazo en el estómago que le hizo desestabilizarse.&lt;br /&gt;Lo que no se esperaba este último es que una fuerza descomunal le agarrase del cabello hacia atrás.&lt;br /&gt;- ¡Suéltele!- chillaba Sara conteniéndole mientras David tanteaba para recuperar el artefacto con tan mala fortuna que una bala escapó de ella al haber perdido en el forcejeo el seguro agujereando la pared a tan solo unos centímetros de Sara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más adentro los pasos precipitados se escuchaban al tener la única salida de la mansión taponada por los otros tres individuos enzarzados.&lt;br /&gt;- ¡Ya viene la policía! ¡Ya llega!- se oía gritar a Alicia Campos entre el nerviosismo reinante. Sara, mientras, sollozaba asustada por el impacto teniendo los brazos de Fernández rodeados a ella.- ¡Déjala en paz!- chillaba fuera de si David de nuevo preparado sin creer la desgracia que había estado a punto de cometer- ¡¿Yo?!- se burló Joaquín.- ¡¿Quién es el peligro aquí?!&lt;br /&gt;- ¡Te descerrajaré si no la sueltas!&lt;br /&gt;- Ella no me interesa, eres tú. ¡Asesino! Me tienes harto. Pero pagarás por ello, toda la vida en la cárcel y si no ya me ocuparé yo.&lt;br /&gt;- ¡¡Que la dejes!!¡¡He dicho que la liberes!!¡¡Esto es entre tú y yo!! ¿Qué eres tú entonces?- Decía alejando el cañón de ella siempre que Joaquín se exigía en enfocarla a él.&lt;br /&gt;- ¡No, no, no! Has venido a mi casa, a por mi prometida. Esto es lo que más te importa, ¿no?- dijo mirando a Sara.- Una carta por la otra. Pero voy a darte todo tu rencor devuelto, esto no ha terminado aquí después de que la justicia se haga cargo de ti. No te entra en la cabeza no querer rematarme, pues ya ajustaremos cuentas. Pero toma tu primer regalo, a ver como reacciona ella.- y lanzó a Sara a sus brazos a la vez que el sonido de la autoridad empezaba a hacer presencia en una manzana vecina. Al contacto del cuerpo de él Sara lo rehuyó comenzando a correr saliendo de allí y pisoteando sus propios trabajos seguida de David a duras penas por su cojera mientras Joaquín daba unas palmadas reuniendo a la gente y calmándola. Ese sería el penúltimo enfrentamiento de uno y otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡Sara!!¡¡Sara!!¡¡Sara!!- gritaba él.&lt;br /&gt;Se la encontró en medio del camino con la actitud más furibunda que nunca le conocería.&lt;br /&gt;- ¿Qué haces? Yo no te haría daño. No sabía como manejar esto. Te tenía cogida y tenía miedo a perderte.- se explicaba David.&lt;br /&gt;- Yo no… yo no esta…ría segura de nada. No te vuelvas a acercar a mí, por favor.- dijo ella sin saber que su hijo pronunciaría exactamente lo mismo muchos años después. La diferencia es que a ella le hicieron caso.&lt;br /&gt;Cuando por fin los guardias llegaron David no opuso ninguna resistencia enfrentado al horizonte como si le fuese a devolver lo que había perdido. Su bien más preciado, su razón de ser, había desaparecido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4216191624841758068?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4216191624841758068/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4216191624841758068&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4216191624841758068'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4216191624841758068'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xx.html' title='El pasado. Capítulo XX'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4615654667601576436</id><published>2009-11-19T11:25:00.001-08:00</published><updated>2009-11-19T11:34:42.870-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Volver a casa'/><title type='text'>Volver a casa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SwWbxOeGAQI/AAAAAAAAAG8/j9Nx-wElKcA/s1600/b_volver+a+casa.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 223px; height: 53px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SwWbxOeGAQI/AAAAAAAAAG8/j9Nx-wElKcA/s320/b_volver+a+casa.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405898197728362754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Se inclinó sobre la cama y sintió como el cuerpo de ella caía desmadejado sobre la colcha. Permaneció sentada, las manos cruzadas, una sobre la otra, inerte. Como un cadáver que se enfría con los ojos abiertos, sus ojos sordos parecían incapaces de ver, su piel estúpida, incapaz de sentir, sus oídos ciegos, ajenos a la voz que la había llamado insistentemente. Él, ahora resignado, había permanecido en silencio todo el camino, a través de los pasillos a oscuras, tratando de moverse entre las sombras mientras transportaba en los brazos su propia vida, rota y ajada.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Volvió a intentarlo, sin demasiada convicción, tratando de no mostrarse impaciente, de no escupir su miedo envuelto en su nombre…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le cogió la cara entre las manos, con suavidad, con anhelo. Sin respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desabrochó la cremallera de su propia chaqueta, ahora envolviendo el cuerpo de ella, y se la sacó despacio por los brazos. El pijama azul era un insulto, un recuerdo de su incapacidad, infectado por el olor a hospital y a enfermedad, a medicinas. A Dios sabe qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meneó la cabeza, tratando de desechar las ideas que pasaban por su mente a la velocidad del rayo, envenenándole. No era el momento de pensar qué le habían hecho a María en aquel infierno. Ahora, lo importante era traerla de vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desabrochó con presteza los botones de la camisa y al deslizarla por sus hombros, detuvo por un instante las yemas de los dedos sobre la clavícula, más pronunciada que nunca, tan acogedora como siempre. Dedicó sólo unos segundos a preguntarse si volvería a pasar por allí haciéndole cosquillas, si su aliento podría despertarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiró del nudo de los pantalones y los dejó caer por sus piernas. María no protestaba, no le miraba. Sólo se dejaba hacer, indefensa y maltrecha como nunca se la imaginó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extendió el brazo y bajo la almohada, encontró inmediatamente lo que buscaba. Llevaba allí muchas noches, a solas con él. Le pasó el camisón blanco por la cabeza y la tumbó de lado sobre la cama, cubriéndola con las mantas, como ya había hecho una vez, tiempo atrás, cuando pensó que nunca había conocido a nadie que le necesitara más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dejó caer junto a ella, tratando de encontrar su mirada perdida, y le pasó una mano por el pelo enmarañado y áspero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora ya no esperaba una respuesta. Sólo la llamaba por necesidad.&lt;br /&gt;La peinó con los dedos, deshaciendo pacientemente cada nudo, llamándola en voz baja de vez en cuando, esperándola. Había perdido la noción del tiempo cuando los ojos de ella se entornaron sin querer, pero se sintió irremediablemente aliviado contemplándola mientras dormía. Porque su respiración, cadenciosa y lenta, seguía siendo la misma de siempre, la que habría identificado entre mil millones, porque así respiraban sus noches, su cama, su habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó que no había dormido en toda la noche, pero lo cierto es que el sol le despertó al salir, ya inquieto, inconscientemente turbado por la sensación de volver a amanecer junto a su cuerpo. María apenas se había movido y él, durante un instante egoísta, deseó que se quedara así para siempre. Pero el parpadeo brusco que acompaña al despertar llegó un momento después, y al mirarla a los ojos, olvidó el terror que le provocaba volver a encontrarse con su mirada desenfocada y lejana. Porque María le miró y Carlos se sintió infantil y pequeño, como cuando le robaba besos en el pasillo a media mañana. Quiso hablar, pero no supo qué decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió, pero no contestó. Sólo se acercó a ella y la estrechó contra su pecho, volviendo a enredarle el pelo que había ido destejiendo durante la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya estás en casa, María…&lt;br /&gt;- No te vayas.&lt;br /&gt;- No me voy a ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había nada más que decir. Los dos entendieron que no era una petición puntual sino un pacto hecho en voz baja pero firme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se estrechó un poco más contra él y volvió a dormirse.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4615654667601576436?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4615654667601576436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4615654667601576436&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4615654667601576436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4615654667601576436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/volver.html' title='Volver a casa'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SwWbxOeGAQI/AAAAAAAAAG8/j9Nx-wElKcA/s72-c/b_volver+a+casa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8559190345464929177</id><published>2009-11-11T14:41:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:04:15.190-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XIX</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¿Señorita Alicia? Ha llegado otro paquete.- le anunció  un muchacho con prevención. Y no era para menos. Alicia Campos había despachado a cuatro empleados en solo una semana, pero afortunadamente para los que llegaron después que él se lo pensó mejor por las restricciones de Joaquín viendo como se le iba de las manos sujetar a su caprichosa prometida.&lt;br /&gt;- ¿Uno más? Todavía no ha habido boda y no paro de coleccionarlos, ¿te lo puedes creer?- le dijo a su hermana que se encontraba aburrida de tanta parafernalia. - Seguro que ha sido él. Si alguien vuelve a llamar no me importunes, déjalos en la alacena. Pero este tráemelo. Y este tiempo… - y suspiró sin ganas.- Mi madre se casó con lluvia, aunque dicen que son novias afortunadas ¿qué más tendré que heredar?- quizás si hubiese sabido la respuesta no lo habría dicho de manera tan despectiva.&lt;br /&gt;El chico volvió con un cajetín que podría haber sido huésped de un museo de miniaturas.&lt;br /&gt;- Es para usted, señorita… Solo para usted. No del señor- Esto último lo dijo en voz más descendente. Alicia dejó la labor que se llevaba entre manos y se dobló los puños de la camisa con pericia matemática.&lt;br /&gt;- ¿Quién lo ha enviado? ¿Es conocido?... Cuanta intriga. No entiendo tanta tontería.- dijo cogiéndolo como si le fuera a pegar una extraña dolencia.-  ¿Ha llegado ya el caballito de madera? Y la manía de Joaquín de querer encargar y gastar dinero sin ser necesario. Si ni siquiera estoy esperando un hijo, ¡ni casada! Como lo hayan visto los vecinos. Que ganas de perder el tiempo.&lt;br /&gt;- Sí, señorita. Lo hemos dejado en su habitación.&lt;br /&gt;- Bien, muchas gracias. Primero abriré esto.- Si el papel rojo hubiese podido manifestarse se habría quejado. Dentro se encontraba una caja del mismo color con un roto extraño en un lateral.- ¿Te has fijado Teresa? Que descuido. Mi Joaquín no haría eso nunca, él es tan atento… ¿Pero esto qué es? Un soldadito… ¡¿Pero qué insulto es este?!- y lo lanzó con toda su rabia.- ¿Dónde está la dignidad de la gente?&lt;br /&gt;- Alicia…- comenzó su hermana.- ¡¿Qué pasa, Teresa?!- chilló ella como una niña malcriada cansada de que no le diesen la razón. Cuando alzó la cabeza se encontró a unos pasos a Joaquín completamente rígido observando la figura que le había rebotado en el atuendo.- Disculpa, querido. No sabía que estabas ahí.&lt;br /&gt;- ¿Quién ha traído esto?- contestó él con una nota de angustia en la voz.&lt;br /&gt;- He sido yo.- y desde la sombra como en un baile de máscaras apareció David blandiendo un arma señalando a Joaquín.- Me he cansado de esperar que vengas a mi encuentro. Hoy vamos a saldar cuentas.&lt;br /&gt;- ¡Estás loco! ¡No sé cual es tu causa!- A  la vez que Joaquín había mentido las dos damas se habían levantado dejando sus costuras rodar por los cantos del patio donde se hallaban por el estupor del atraco. David blandía con firmeza el arma apuntándole únicamente a él mientras las venas de sus ojos parecían disolverse. – Las damas pueden entrar en la casa. No les pasará nada, sin ruidos y sin gritos.- dijo sin perder de vista su móvil mientras atropelladamente y entre los sollozos de Teresa Alicia la aleccionaba de una manera zafia a desaparecer del escenario.- Yo no soy de la misma calaña que tú. Tú ordenas matar a inocentes y no te manchas de sangre y yo solo mato a quien se lo merece.&lt;br /&gt;Joaquín parecía flaquear en la apostura pero no en las intenciones.&lt;br /&gt;- Estás cavando tu propia tumba, Almansa. Solo tendrás una oportunidad así que aprovéchala.&lt;br /&gt;El dedo se escurrió a medio camino del gatillo y la fragancia de la pólvora se vio entorpecida por el retumbar de una llamada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8559190345464929177?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8559190345464929177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8559190345464929177&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8559190345464929177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8559190345464929177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xix.html' title='El pasado. Capítulo XIX'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8048866604226545296</id><published>2009-11-06T12:05:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:04:30.126-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XVIII</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¿Cuánto tiempo llevas así, contemplándome?- preguntó Sara.&lt;br /&gt;- Una eternidad maravillosa.- contestó David.&lt;br /&gt;- Deja de hablar en verso.- le regañó quitándole una pestaña que yacía vencida igual que todo lo que pertenecía a su dueño.&lt;br /&gt;- No, no. Es prosa romántica.- y se rió.- ¿Qué haces, cirujana?&lt;br /&gt;- ¿Cómo está la pierna?&lt;br /&gt;- La pierna no lo sé, el resto mejor que nunca. Pero dejemos eso. Solo quiero hablar del hoy y estirar tu sonrisa hasta el infinito pero sé que se trata de un imposible.&lt;br /&gt;- Pero que cursi eres.- David le dedicó una carcajada llena de despreocupación. Acarició el pómulo de ella y como en un deja vu creyó haberlo hecho cientos de veces sintiendo la misma conmoción.&lt;br /&gt;- David, cuéntame cosas de ti. De tus raíces, de donde vienes.- indagó Sara.&lt;br /&gt;- No es digno de este momento. Confía en mí, ya habrá un después.- Y ella dejó que su nariz descansara en su frente cansada. De pronto pareció albergar la idea de separarse mínimamente y observó el pequeño objeto que había estirado de él la noche anterior.- No debería estar aquí. No quiero obtener miedo por culpa de él a que te pase algo. El desconsuelo de no tener nada no se podría comparar con el de tenerte y perderte.&lt;br /&gt;Sara se mofó en un intento de quitar hierro al asunto. Su risa se oyó cristalina traspasando los recovecos más escondidos de David.&lt;br /&gt;- No seas tan exagerado. Fue la primera vez que probé el robar sin saber que los hurtos verdaderos son otros. ¿No quieres competir en poesía? Yo te ganaría.- pero David ya se había aproximado para robarle el beso consciente que estaba deseando tomarle prestado. Se acercó al mueble donde se encontraba el huevo y lo cogió con tal suavidad que parecía que le tuviese miedo.&lt;br /&gt;- Ven, Sara. Te voy a contar la historia.- dijo plantando los deslavazados pantalones en el suelo con ayuda.- Ella se sentó al lado y apoyó la cabeza en el hombro mientras miraba extrañada el objeto acurrucado en la palma pensando que importancia podría tener.- En Rusia la Pascua tiene una categoría mucho mayor que aquí. El zar Alejandro III estaba casado con una mujer de ascendencia danesa de una belleza inigualable, bueno este tipo de cosas las adornaré yo porque para mí no te ganaría- y comprobó satisfecho que ella se reía.- y el soberano decidió hacerle un regalo que le recordase a sus raíces. Así pues, le encargó a un joyero que cada año para esa festividad diseñara uno para la zarina como regalo. Con una condición, que cada uno fuese único en su diseño y contuviese una sorpresa. Su hijo continuó con la tradición pero al ser el último zar esta se vio abruptamente finiquitada… se dice que fabergé hizo 69 pero hoy en día solo quedan 61, entre ellos el que tú tienes entre las manos. Me temo que no podré darte uno cada año.- y sonrió.- pero este es el símbolo de mi amor, más allá de anillos.&lt;br /&gt;- Me gustan más tus palabras que el huevo. Pero cuando lo vea me acordaré de ellas y de ti.- La expresión serena de David se lo confirmó.- ¿Por qué llegó eso a tu casa?&lt;br /&gt;- Oh, no fue la mía. A la de mi abuelo, él tenía mucho dinero y por qué no decirlo era en exceso sentimental. Así que se lo regaló a mi abuela como prueba de su pasión pero desconozco cómo se hizo con él. Y eso es como fue y por eso yo te lo doy a ti. ¡¿Y tú?! ¡¿Me vas a decir como te colaste en la casa de los Errera?! Ladrona- jamás una palabra tan fea fue dicha con más socarronería. Pero el temor apareció en el iris de Almansa por si ella contraatacaba con la información que ya había recibido con anterioridad.&lt;br /&gt;- Ahora no.- susurró Sara.- Va a haber mucho por delante.&lt;br /&gt;David descansó sobre el colchón de la confianza de ella que le era ofrecida por primera vez. Y volvió al paraíso para no alejarse de él.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8048866604226545296?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8048866604226545296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8048866604226545296&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8048866604226545296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8048866604226545296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xviii.html' title='El pasado. Capítulo XVIII'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-3677823105536220119</id><published>2009-11-06T11:43:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:04:45.407-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XVII</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dicen que el mar no conoce más quietud que la que existe en el momento previo a una gran tormenta. Así era aquella paz tranquila, arrasadora, con curiosos escondidos señalando con el índice desde la seguridad de su posición no culpable mientras David Almansa se arrastraba literalmente sintiendo una punzada en la rodilla a cada paso que daba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisca se había dado de baja voluntariamente, así que al entrar en el piso no solo la humedad del abandono se apoderó de la nariz de David. Allí había alguien más. No llevaba pistola encima, ni ninguna protección; era hombre muerto. La mano del intruso le apretó el índice, el medio y el anular al ir a tocar el interruptor y sabiendo que tenía forma femenina supo a la perfección quien era. No estaba preparado para aquello, ya que al saber de él todo el mundo había renunciado a seguir a su lado, así que giró el cuerpo rápidamente encendiendo la luz, con el inconveniente de olvidar momentáneamente su handicap a la vez que la claridad se hacía en la habitación habiendo de apoyar su espalda en la puerta mientras el padecimiento le recorría todo su ser en forma de aguijones por falta de sueño, por la herida, por estar hambriento, dolido y por qué no enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso al confrontar a Sara enfrente, se sintió el hombre más desafortunado del mundo al no estar en condiciones de dialogar, ni quizás de nada más.&lt;br /&gt;- Quiero que me digas algo bonito ahora.- soltó por sorpresa ella.&lt;br /&gt;- ¿Cómo?... Digo… Ay, dios mío. ¿No crees que es un mal momento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sara se levantó llena de furia y cogió con firmeza la mandíbula de David sin ni siquiera percibir todavía la herida de su pierna. Sara se preparó para un desafío pero solo se encontró con el muro de su dulzura escupida de una, impregnada en cada marca de su rostro, sabiendo David que ella era su espejo. Él frenó para no dejar de salir el torrente que dormía peligrosamente en sus entrañas, no fuera a ser que el envite la acobardara. Ella que estaba cansada de llevar en la mochila la fuerza que necesitara sola, subiendo y bajando y siendo el bastón guía en todas sus empresas, no estaba dispuesta a abandonar en esta por cabezonería y por darle explicación a la sinrazón de algo bello no identificable que le había arrastrado. Quizás su definición fuese amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Asesino y mentiroso. Vaya joya. Solo estaba tonteando, ¿qué frase es esa? Y yo creyendo ser la dueña de aquellos fuegos esa noche.&lt;br /&gt;David torció la cara sorprendido sonriendo. Buena memoria. Era el momento de enterrar para siempre la pasión o de dejarse empujar por ella. Y lo cierto es que él siempre había sido de los segundos, aunque la caída fuese el doble de gorda.&lt;br /&gt;- ¡Mis palabras no mintieron! ¡Ni mis labios lo hicieron! ¡Ni mis ojos! Esto es lo que soy. Esto es lo que hay. Esto es lo que siento por ti – En un instante de delicadeza estuvo a punto de tambalearse milagrosamente sin descubrir su estado.- Solo disimular, pero creo que lo hice bastante mal, porque lo cazaste al vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sara de una se dio cuenta que le rodeaba la cintura con los brazos, y así lo soltó no fuera a derribar su última muralla para sucumbir, cayendo él como un saco de patatas al parqué. Entonces la realidad en forma de grito doloroso la sorprendió.&lt;br /&gt;- Solo había venido a darte…- dijo apresuradamente. Quería marcharse de allí antes de que él la condenase para bien en su mismo tren. Pero ya había fracasado. De arriba abajo David ya sabía que estaba perdida por lo que sentía y que el causante de ello era él. Solo hizo falta que se lo confirmara.&lt;br /&gt;- ¿Por qué cuando una menos cree que va a ser conquistada ese hombre se convierte en “él”? En ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David sacó la potencia de dentro, en un último esfuerzo no calculado, porque vino sin pensar ser dado y solo le había sucedido con quien tenía que sucederle y en el momento que tenía que pasarle, por ella, que había tocado hablando las teclas adecuadas. Creyendo Sara que lo que iba a recibir era brusquedad se convirtió en dulzura no antes probada al chocar con él. ¿Quiénes eran para negar lo que nacía a pesar de sus vidas? No existía nada alrededor que no fuese ellos confirmándose en contemplaciones, roces, hasta que un pequeño punto brilló en la penumbra recuperada y David vio la joya de su familia. A pesar de la confesión que ella le había hecho en aquel tipo de cárcel, fue como si no se lo esperara allí, y al notar su pequeña pausa contraatacó con fiereza siendo respondido con la misma pasión reafirmando ella por su mirada lo que había sucedido. El vendaval de sus sentidos ya no se pudo parar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-3677823105536220119?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/3677823105536220119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=3677823105536220119&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3677823105536220119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3677823105536220119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xvii_06.html' title='El pasado. Capítulo XVII'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4105237343468096437</id><published>2009-11-02T17:00:00.000-08:00</published><updated>2009-11-04T12:48:34.493-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Visita'/><title type='text'>La Visita</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SvHomVk7AYI/AAAAAAAAA10/NBt-YU471C4/s1600-h/la+visita1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 220px; height: 53px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SvHomVk7AYI/AAAAAAAAA10/NBt-YU471C4/s400/la+visita1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5400353173518614914" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Abrió los ojos y se le llenaron de un verde pálido. No era la primera vez. Sus sueños estaban cincelados con ese mismo verde artificial que cubría las claustrofóbicas paredes de ese lugar. Un color ya difícil de divorciar del olor a antiséptico y sábanas sucias. El servicio de limpieza dejaba mucho que desear y en el escaso tiempo que la regalaban para ducharse sólo conseguía mojar sus inquietudes, para luego secarse de nuevo con la toalla de la angustia. Esa misma angustia que la abría camino a través de pasillos angostos hasta esas cuatro paredes que poco a poco la iban sumergiendo en una profunda soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si había existido en una vida anterior, esas borrosas imágenes yacían enterradas en el cementerio de su memoria. Su única realidad ahora consistía en ese diminuto espacio y ese colchón que crujía estrepitosamente bajo el más mínimo movimiento. Todas las mañanas a la misma hora una bata blanca aparecía con un vasito de plástico y tres píldoras: dos blancas y una roja, que se tomaba sin rechistar porque su fuego interior se había extinguido hacía ya tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche llegó devorando los últimos rayos de sol como una bestia hambrienta. Las perpetuas luces halógenas que se infiltraban por la ventana de su puerta desde el pasillo se adherían al tono verdoso de las paredes, daban al cuarto un aspecto tétrico. Y, como cada madrugada, una ola de nausea le estrujaba el esófago cuando durante esas efímeras horas antes del sueño su mente desenterraba imágenes descoyuntadas desde algún lugar remoto en su memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio no se percató de la figura que estaba sentada en el sillón de la esquina. Se materializó cual espectro cuando sus párpados, pesados por los narcóticos, espantaron el sopor con una ráfaga de rápidos guiños. Una extraña penumbra ocultaba su cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te conozco?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sorprendió al oír su propia voz por primera vez desde hacía varios días. Sonaba ronca, ajena a sus oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sombra que envolvía a su huésped se fue disipando tan imperceptiblemente que incluso se sorprendió al ver la enigmática sonrisa que poco a poco se fue formando en el rostro frente a ella. Habló con voz tenue, templada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Acaso no te acuerdas de mí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella titubeó un instante, negó lentamente con la cabeza. El individuo se inclinó hacia delante, descansó los codos sobre las rodillas con un movimiento fluido, casi felino. Sus manos jugueteaban con un pequeño objeto afilado. Largos dedos recorrían la superficie metálica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire entre ellos caía pesado, como una manta invisible y sofocante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Respira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la orden más tranquilizadora que hubiese recibido jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El timbre de su voz la hacia vibrar, no estaba muy segura por qué. Lo había oído alguna vez en palabras calculadas, en comentarios burlones, en arrebatos de ira, en susurros íntimos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En sus propias oraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo dentro de su pecho se estremeció. Su mirada, tan tímida y sumisa ante las amenazadoras batas blancas, acariciaba ahora la figura casi inmóvil frente a ella. Quiso levantarse. Quiso acercarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ahora no, - escuchó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa voz, profunda y pausada, era como un arma letal contra su inquietud. El cuarto se transformó en un borrón verdoso, húmedo. Había estado convencida de que ya no le quedaban lágrimas por derramar. Pero esa corta distancia que les separaba había conseguido arrancárselas a traición. Una vez más se sintió absorbida por ese vacío tan familiar, tan aterrador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cuándo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta emergió del abismo en un sollozo desesperado. Los dedos metódicos que continuaban jugueteando con el pequeño objeto se detuvieron en seco. Los ojos del visitante oscurecieron, su mirada tan intensa que terminó por hipnotizarla. Un escalofrió le recorrió la espalda y se arrepintió de inmediato por su impaciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo siento… No sé—&lt;br /&gt;- Sí, sí lo sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella bajó la cabeza incapaz de sostener la mirada que la mantenía clavada en el sitio. Su corazón latía al compás de una orquesta frenética, parecía querer escapar de su pecho. La voz de su acompañante se disipó en el aire sin llegar a sus oídos. O puede ser que su cerebro no hubiese podido descifrar las palabras. Confusa, se aventuró a levantar la mirada una vez más. Esta vez la voz flotaba a su alrededor, sedosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- … Y no quiero hacerte daño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra vez esa sonrisa. ¿Cuál era el misterioso poder que ejercía sobre ella? Sus labios se curvaron levemente hacia arriba, por voluntad propia. . Era una mentira que estaba dispuesta a creerse. Al fin y al cabo aquí dentro a nadie le importaba lo que pensase. Aquí a nadie le importaba nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A mí sólo me importas tú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras la mentira iba en aumento, inexplicablemente más ganas tenía de correr a sus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luz del pasillo parpadeó de forma lúgubre. El verde de las paredes parecía haberse apagado, ahuyentado por un rojo carmín. Alarmada, se incorporó súbitamente haciendo crujir el colchón. Pero antes de que pudiese decir nada, vio como su acompañante le ofrecía el pequeño objeto metálico. Se trataba de unas pinzas de depilar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te atreves?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despertó empapada en sudor, jadeando. Un nombre escapó de sus labios antes de que pudiera evitarlo, llegó a sus oídos en un par de sílabas rotas. Y lo más triste de todo era que ni siquiera estaba segura de que ese fuese su verdadero nombre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4105237343468096437?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4105237343468096437/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4105237343468096437&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4105237343468096437'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4105237343468096437'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/la-visita.html' title='La Visita'/><author><name>Nicole</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04735370551523812294</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SvHomVk7AYI/AAAAAAAAA10/NBt-YU471C4/s72-c/la+visita1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8073865357010423926</id><published>2009-11-02T13:42:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:05:25.537-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XVI</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Aquí tiene sus pertenencias. ¿No pregunta si ha venido alguien a recogerle? Todo sinvergüenza tiene su apoyo.- ahondó en la herida el alguacil.- El juez ha dejado esto para usted, no se crea que se va a librar tan fácilmente. Una citación por robo y como añadido del pastel sorpresa otras causas por asesinato, vamos, que está hecho usted un angelito. No olvide que no puede cambiar de residencia hasta el juicio.&lt;br /&gt;- ¡Cierre la bocaza! Igual le denuncio yo a usted por no traerme a un médico. Podía haber muerto de una infección.&lt;br /&gt;- ¿Y creé que a alguien le habría importado? Más le vale que aparezca el huevo de fabergé.- pero sus ojos dieron muestras de titubeo o quizás es que pensase que él también podía ganarse una querella y no siguió lo que había comenzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vía se encontraba completamente desierta cuando salió. El sol se estaba poniendo y hacía fresco, aunque por el ambiente se notaba un cambio en el tiempo para bien. El silencio le incomodaba pero no dejó que fuera hiriente como en otras ocasiones. Sentía la necesidad de abrazar cualquier cosa, aquel sol, o la farola, o a Saúl niño vestido en su pijama aunque fuese materialmente imposible pero somos tan hipócritas que solo sucede cuando uno está en el punto álgido de una situación extremadamente delicada.&lt;br /&gt;Un remolino se levantó y movió varias hojas de periódico que descansaban sobre el pavimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Insigne despedida a nuestro ilustre ciudadano Joaquín Fernández”- rezaba el titular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curioso municipio, no medir con la misma vara a dos asesinos, dos lobos creados por una causa distinta, Joaquín por principios, él por venganza. Muchas de las personas que le mirarían con desprecio habrían hecho lo mismo de haberse visto en la situación y luego se habrían dicho como él a si mismo vuelve atrás y no dispares ese gatillo. Porque la evocación más alejada no conocía la existencia de Sara y a partir de ahora la añoraría cada minuto. Pero sobre todo porque despreciaba lo hecho y en lo que podía convertirlo. Uno ve las cosas tan claras dentro y cuando las expulsa para fuera tan solo tiene un breve instante para convertirlas en palabras o hechos y puede arrepentirse de lo dicho o hecho. ¿Así cómo podría habérselo explicado a ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aire había movido las hojas del diario y tan solo quedaba una pequeña cuartilla. David la cogió y la arrugó con ira reprimida, pero momentáneamente vio una foto. No supo decir qué fue pero quizás como un minúsculo flechazo observó el pasillo de aquel local confortable y pequeño y supo que quería estar allí, aunque sin Sara no tuviese sentido. En venta y con un pequeño número de teléfono a cargo del dueño, que se trataba de un anciano hastiado por lo que se deducía del mensaje, quería desprenderse de él porque ninguno de sus dos hijos había heredado su gusto por las obras de arte y las antigüedades.&lt;br /&gt;-¡Obras de arte!- y no fue hasta un poco después que David notó que lo había dicho en voz alta. Primero debería pasar el trago más duro con el juicio. Y recordó las palabras de “todo sinvergüenza…”&lt;br /&gt;David volvió a la comisaría y preguntó…&lt;br /&gt;- ¿Quién ha pagado?&lt;br /&gt;- ¿Todavía sigue aquí? El hombre que vino a visitarle el otro día.- le informó el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Saúl aún no había terminado su misión allí, él no podía hacer nada por el juicio pero aprovechando como rezaban las notas que Joaquín había decidido marcharse con toda la pompa que le caracterizaba decidió no perderse la marcha presidida por un cortejo, en la que Fernández viajando en un coche dejando la ciudad como el máximo benefactor de ella recibió un saludo de Pérez Sabán que dejó en estado de incógnita a Joaquín. En él iba con Alicia Campos, al fin su prometida, una mujer de indudable belleza que no descubrió jamás su tiranía porque ella la poseía aún más que él. Saúl entre la multitud movió la mano esperando darle en tiempos venideros la lección que merecía, pero otra vez llegó con retraso y nunca se lo perdonó.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8073865357010423926?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8073865357010423926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8073865357010423926&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8073865357010423926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8073865357010423926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xvi.html' title='El pasado. Capítulo XVI'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4691319918582772847</id><published>2009-11-02T13:36:00.000-08:00</published><updated>2010-01-23T11:27:55.702-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XV</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La señora que abrió la puerta lo hizo con la reserva de estar ante un desconocido, pero el buen vestir es la mejor tarjeta de presentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Sí…?-&lt;br /&gt;- Oh, disculpe. Igual le he importunado. Mi nombre es Saúl Pérez Sabán. He venido de lejos a visitar a un amigo. Esta mañana he tenido el gran placer de conocer a la señorita Sara y habiéndome enterado de que perdió algo que es de su agrado pensé en devolvérselo.- Con aquella facilidad oral tenía el ochenta por ciento ganado por adelantado y su seguridad lo sabía.&lt;br /&gt;- Está en la parte de atrás, en el invernadero.- y se fue lamentando la interrupción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años más tarde Saúl recordaría esa imagen al ir a buscar a Carlos a la cárcel, desencantado por encontrar a un calco físico de David, aún así sorprendiéndose al ir trabajando con el muchacho para bien ya que al contrario de la inicial impresión él se parecía a su madre en los detalles importantes que no se ven a primera vista. Y eso que la memoria tenía más retención con otro tipo de sensaciones. Iría allí por la lealtad a la amistad de David, pero en su fuero interno por lo que deseó para Sara. En nuestro camino también nos marcan las experiencias que nunca se dieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bonitas flores. ¿Le gusta la jardinería?&lt;br /&gt;- Me gusta más cocinar. No se crea. Su trabajo tiene. Coja una herramienta y lo comprueba.- contestó Sara con una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan solo eso le bastó a Saúl. Ya tenía el convencimiento de que una mujer como aquella solo se encuentra una vez. Siempre había llegado tarde y estando acostumbrado a ello no fue la excepción. Si hubiese podido firmar para que Sara fuese feliz lo habría hecho allí mismo aunque no fuera a su lado, no obstante no correspondía a su naturaleza rendirse y no sería la excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Venía a hablarle de mi amigo David. Si me deja me sentaré, prometo no perturbarla con lo que le cuente. De hecho, creo que soy el mejor para ponerla al día acerca de él, si me permite la modestia…Dejaré por aquí el sombrero, ¿de acuerdo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sara le miró con una mezcla de si no hay más remedio pero con nada maquillará la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Antes de juzgar a David tiene usted que conocerlo. No todo el mundo posee una infancia como la suya… Siendo niño lo separaron a la fuerza de su familia. A su madre le hicieron mucho daño y a él también alejándolo de cualquier aprecio. El odio germinó en él antes que el sentido de lo que estaba bien y mal. Cuando comprendió lo que era lo segundo ya era demasiado tarde para un alma que sorprendentemente se había ido forjando bondadosa para sus actos, y aún así demasiado inmadura. El sufrimiento le inundó de arriba a abajo, día tras día al comprender esas acciones. Nunca… nunca se perdonó no haber dejado que los que nos cogieron nos hicieran daño por frágiles, por eso confundió la maldad sin llegar a reconocerla una vez se hizo fuerte. Él siempre comentaba que no iba a querer a nadie, porque significaba sufrir, por lo que le enseñaron que podía suceder en su casa, pero yo creo que lo comentaba porque tenía miedo a haberse ganado el derecho de no tener esa oportunidad por todo lo que hizo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sara experimentó de golpe un malestar físico que no delató pero Saúl averiguó al vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oh, lo siento. Me temo que es demasiado para usted de una. Supongo que no es fácil enamorarse para luego descubrir a quien te ha hechizado. Sara, déle una oportunidad. Créame, no se lamentará. En mi vida lo he visto más embrujado.- y se enfundó los guantes para en un pequeño relámpago su vanidad poder con la lealtad a Almansa.- ¿Le importaría si yo le escribo de vez en cuando, para saber como le va?- preguntó lamentándose no haberla dejado casi hablar al no tener a mano lo que él podría haber deseado más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hágalo, pero no recibirá respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sara creyó así que Saúl se rendiría, pero a partir de entonces recibió una misiva mensualmente sin ser descubiertas por su futuro marido creyendo averiguar entre letras que el primer paso no lo daría por respeto a David. No las tiró quizás por vanidad femenina, porque nunca viene mal saber que uno es apreciado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4691319918582772847?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4691319918582772847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4691319918582772847&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4691319918582772847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4691319918582772847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xv.html' title='El pasado. Capítulo XV'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-6739900665219010921</id><published>2009-11-02T13:28:00.000-08:00</published><updated>2010-01-19T07:06:17.274-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XIV</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¿Estás ahí?... ¿Qué te parece si encendemos más la luz? – y una mano chasqueó una cerilla como en un truco de magia. Las inmediaciones de la celda se iluminaron como una cueva pero sin su belleza. David Almansa apoyó el pómulo en el frío acero para comprobar que ella estaba sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué haces? ¿Por qué has venido?- dijo cortantemente.&lt;br /&gt;- No es necesario tener una respuesta a eso. De hecho, no la hay.- respondió Sara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David preparó toda su artillería para ser lo más frío posible. Había cometido el gravísimo error de dejarle entrar en su yo más íntimo pero la echaría antes de que sufriera, antes de condenarla a su verdad, a ser recordada por ser la mujer, la amada de un hombre con un currículo marcado por la venganza. Moduló la voz como actor de teatro y así se comportó para mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No pensarás que lo del otro día iba a algo. Solo estaba tonteando.- Pero fracasó en su intento.&lt;br /&gt;- Eres pésimo mintiendo. Y robando. Y defendiéndote ya ni hablamos. Me parece que soy mucho mejor ladrona que tú. Si quieres hacemos una competición.- Sara no pudo desviar su atención un segundo de la cara de David a su pierna. Era extraño comprobar un hombre con tanta luminosidad en el rostro y tan oscuro en el resto de su anatomía.&lt;br /&gt;- La única vez que soy inocente es cuando me consideran culpable, ¿no es irónico? Si quieres ir adelante con todas sus consecuencias, debes saber algo. - Le anunció.&lt;br /&gt;- Eso ya lo sé. No eres un criminal.- Sara enfocó la mirada hacia él y David la evitó. Si eso sucedía estaría perdido y toda su fortaleza volaría como la evaporación de la última gota de humanidad que había creído tener gracias a ella y que ahora iba a perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No de esto desde luego. ¿Cómo lo averiguaste?- y arañó la garganta para ser aún más rudo y frío.&lt;br /&gt;- No sabía que podía haber tanto vinagre en lo que yo había considerado dulce para mí. Porque fui yo quien me lo llevé. Parecía que era tan importante para ti desde el fondo de tu corazón que no me importó robarlo. Lástima de manos manchadas por algo que creí tan bonito.- dijo al notar el tono de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el fondo de la celda David presa de la sorpresa se echó mano al cabello y empezó a llorar. Pero no fue un sollozo trágico, de telenovela, del que se vanagloriara, sino uno de rendición, de debilidad por no poder cambiar su historia. Sara pareció comprenderle ahora mejor que nunca. Rara vez había visto a alguien lagrimear, pero parecía en ese momento una experta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué has hecho tan perverso? Solo a partir de ahora podrás cambiar eso, ser un hombre nuevo, y mirar el delante y no el atrás, creyendo que este será mucho mejor. Lo que no sé es si yo quiero estar en tu porvenir.&lt;br /&gt;- Algo muy malo, mi amor. He matado a hombres, a por el que vine aquí se me ha escapado, si no probablemente mi mente habría ordenado a mi mano hacerlo también. – confesó David&lt;br /&gt;- ¿Es una invención, verdad?&lt;br /&gt;David se esperó y se preparó para decir la frase más difícil.&lt;br /&gt;- Eso me hubiese gustado.&lt;br /&gt;La sinceridad no siempre es el arma más adecuada de afrontar algo. Recibió un gesto hondo de desprecio sin saber que su hijo recogería otro muchos años después también por su forma de actuar. No era la primera vez que David era obsequiado con algo así, pero aquel se quedaría grabado en él para siempre. Porque a diferencia de casi todos los demás, que le importaban bien poco, aquel era del ser amado, y ahí radicaba su poder.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-6739900665219010921?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/6739900665219010921/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=6739900665219010921&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6739900665219010921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6739900665219010921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/11/el-pasado-capitulo-xiv.html' title='El pasado. Capítulo XIV'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1090706604147146177</id><published>2009-10-27T04:51:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:06:32.076-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XIII</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos candados despertaron de su sopor a David. Lacerado más en su autoestima que en su físico, aún sabiendo que aquella pierna ya no volvería a ser la misma, se preparó a afrontar con las pocas fuerzas que le quedaban el último envite de su opuesto.&lt;br /&gt;- Allí lo tiene. Es la última a la derecha.- escuchó decir al carcelero.&lt;br /&gt;Las suelas rebotaron en el suelo húmedo, donde camuflado como un camaleón se lo encontró su visitante. Era un hombre algo más joven que él, elegantemente arreglado que vestía guantes caros pero de facciones más duras y talle más recio. Probablemente otro esbirro de Fernández.&lt;br /&gt;- No tengas miedo, David. No voy a hacerte nada.- dijo a una distancia prudente.&lt;br /&gt;- La confianza no es algo que yo de. Se la tienen que ganar conmigo.- contestó rápidamente el otro.&lt;br /&gt;- Lo sé. Te conozco mejor que tú a mí. Deja de moverte o esa extremidad la habrás perdido en el futuro.&lt;br /&gt;La oscuridad les servía a ambos de escudo entre sus personalidades, la calma contra la bravura, el razonamiento contra el ingenio, el gusto por lo analítico contra el arte, la planificación frente al corazón sin pensar en consecuencias.&lt;br /&gt;- ¡¿Me estás amenazando?! Me basto y me sobro.- dijo adelantándose y dejándose ver a la que creía su nueva e inesperada némesis. El reconocimiento ocular fue inmediato y el otro no dudó en sonreír. Aquella mirada solo podía ser de Almansa.&lt;br /&gt;- No, no te confundas. Te estoy aconsejando, como buen conocido. No te acuerdas de mí, ¿verdad? He estado muchos años buscándote, pero a cada pista que encontraba más miedo me dabas. ¿En qué te has convertido, amigo mío? Soy el número…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión de las facciones de David se transformó de tal manera que el otro hombre se levantó de un brinco retrocediendo atropelladamente chocando contra la pared pensando que no había fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡Cállate, Saúl!!!¡¡¡¿Ese era tu nombre?!!! ¿¿O es que vas de visita presentándote con una cifra??- y sacudió el aire.-No quiero saber nada más de aquello. Para ti seré un asesino. Tu justicia y la mía son distintas porque yo a ti no te he valorado negativamente desde que has entrado.&lt;br /&gt;A pesar del desliz la figura de Saúl se dibujaba portentosa al otro lado de la reja. Solo quería saber que aquel niño que él admiraba tanto seguía siendo valiente, el más fuerte de los dos.&lt;br /&gt;- No importa lo que hicieras. Yo sé que tu corazón está lleno de bondad. Si no yo no estaría aquí.&lt;br /&gt;- Yo no maté a Germán Alcázar. Ni mataré a Joaquín ni a Wulf, ni a Ugarte si lo encuentro o al otro. Pero tú no me creerás, tú ni nadie. O quizás sí. Te diga lo que te diga, te va a dar igual. En estos casos, el juicio más duro es el de la sociedad. Por eso vine aquí, para empezar de cero y es que no hay nada peor que no poder echarse atrás cuando el daño ya está hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl se puso con tristeza los guantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hay una mujer ahí afuera, parece ilusionada. Ya sabes lo que tienes que hacer cuando ella llegue. Miéntele y no le digas que eres un asesino.&lt;br /&gt;- No, le diré la verdad. Esta duele pero más vale decirla a tiempo que veinte años tarde. Y si me quiere, la aceptará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl se fue de allí dejando paso a Sara no sin antes sentirse mal por ella. Cuando cruzó el paso de peatones todavía dudaba de la veracidad de las palabras de David. Sabía que la cabezonería le podría al intentar mantener el bienestar de quien valía para él más que su felicidad. Su amigo estaba muy solo, y se empeñaba en estarlo y no hay peor soledad que la que uno tiene cuando está rodeado. Y como herencia esta la experimentaría su propia sangre impuesta hasta sus últimas consecuencias.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1090706604147146177?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1090706604147146177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1090706604147146177&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1090706604147146177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1090706604147146177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-xiii.html' title='El pasado. Capítulo XIII'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-5621443561094395156</id><published>2009-10-27T04:31:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:06:45.710-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XII</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¡Yo no he hecho nada! ¡Y no tiene por qué llevarme esposadooo!- Bramaba David, mientras un par de oficiales lo sacaban por la puerta.&lt;br /&gt;- Parece que lleva algo en el bolsillo, mi superior.- comentaron unos metros más allá.- David se echó mano nervioso al dobladillo de la camisa.- ¡A lo mejor es la joya robada! Registremos la casa.&lt;br /&gt;Calibró la frase de la autoridad y obtuvo enseguida la respuesta. Alguien había hecho lo que él había pensado, llevarse el huevo que él quería recuperar para su Sara.&lt;br /&gt;- ¡Allí nooo!- gritó desesperado y enseguida se dio cuenta de su error.&lt;br /&gt;- A lo mejor el sinvergüenza este tiene más de un frente. Igual se ha apropiado de algo de toda la vecindad. A ver que es esto. – Dijo registrando la camisa.-Mira, Pedro, un reloj.- y se lo lanzó a su compañero.- H&amp;amp;B… y de oro, muy bonito. ¿Lo has robado?&lt;br /&gt;- Es de mi familia. Devuélvamelo.- El tiempo como tal en una situación angustiosa le parecía pesar como quilates y oía y olía como nunca lo había hecho, sintiendo el peligro como si fuera algo innato desde su nacimiento, y en eso desgraciadamente los Almansa eran unos expertos. &lt;br /&gt;- De añadido un mentiroso. ¿No decía que solo tenía de valor lo de fa bergé? Este lugar, en el fondo, es muy pequeño. ¡Vamos a la casa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A David sin querer le sobrevino una arcada. La historia no se repetiría esta vez. No le harían daño, a ella no. Tenía presente los brazos escuálidos de su madre las noches de domingo moviéndose al compás del  ritmo de su padre mientras le insistía por enésima vez que estaba segura. Las caricias, abrazos y besos se convirtieron en la mejor medicina para ella. Intentó chillar pero solo recibió como respuesta un tortazo. Sara acongojada desde la casa no esperó más y salió por la puerta delantera. En cuanto la vio las luces de emergencia de David se encendieron de golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién es el que…?– dijo uno de los otros al darse cuenta de la mujer y al aflojar instintivamente a su presa él no se lo pensó y empezó a correr…- ¡Será hijo de…!¡Se escapa!¡Tú por la derecha y tú por la izquierda!&lt;br /&gt;- ¡¿Pero y la otra persona?!- gritó un subteniente.&lt;br /&gt;- ¡Dejaros de él! A mí solo me interesa el ladrón.- chilló el guardia mientras dejaba escapar así curiosamente a este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sara desde el fondo a su pesar tuvo que tirar en otra dirección. En la chaqueta llevaba el huevo metido como en su día Ruth mientras intentaba invocar a cualquier cosa que le diese esperanza para que nada le sucediese a quien había sido destinatario de su estima. Lo habría tirado por estar con él, pero empezaba a comprender que el único que le daba un valor sentimental era David. Y encima cada vez que se quería acercar a él, se alejaban más. Pero ahora estaba dispuesta a solucionarlo.&lt;br /&gt;David en la otra parte corría sabiendo de antemano que no tardarían en atraparle. La velocidad nunca había sido lo suyo y la vestimenta tampoco ayudaba en demasía. Pero Sara se había confundido algo en sus pensamientos con él, en realidad el huevo no le importaba, solo el reciente bienestar de aquel rayo de luz que era la muchacha en su anodino túnel hacia delante. Y quizás por la penumbra que le rodeaba o por ir pensando en otras cosas, pero lo más seguro por no conocer la gravedad del terreno esta vez sí accidentándose cayó por un terraplén abajo que le regaló una cojera permanente a la vez que Joaquín con complacencia se guardaba el reloj agradeciendo aquel gesto como si le perteneciera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos años más tarde un huérfano con nombre falso que se había presentado formalmente recibiría aquel reloj como regalo de su futuro suegro sin saber David que gracias a eso regresaría a las manos de su hijo Carlos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-5621443561094395156?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/5621443561094395156/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=5621443561094395156&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5621443561094395156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5621443561094395156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-xii.html' title='El pasado. Capítulo XII'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1659353102128491072</id><published>2009-10-15T03:53:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:06:59.608-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo XI</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Tiene usted lista la maleta, Don Joaquín.&lt;br /&gt;- Gracias. Solo tengo contratiempos que me hacen desviarme de lo que de verdad me interesaba. ¿Ha escrito a mi otra casa diciendo que tardaré en llegar, unos meses, un año, más…? Diablos, qué hora es ¿Ha visto lo que me ha hecho retrasarme?&lt;br /&gt;- Sí, señor, a las dos cosas. También avisé solamente a quien usted dijo de lo de la señorita Alicia. Además hay una nota para usted del señor Errera.&lt;br /&gt;- Perfecto. Deje de ser tan pelotero. Ahora mismo la leeré. Por lo demás ¿ha ido preparando los papeles que le dije?&lt;br /&gt;- Sí. Los tiene encima de la mesita.- presumió su sirviente.&lt;br /&gt;- ¿Ya? No se enorgullezca, no es oro todo lo que reluce por una acción. Aún así, gracias. ¿Qué hace Errera viniendo a toda prisa por la calle?- preguntó descorriendo un visillo- Su silueta es inconfundible y no precisamente por su esbeltez. Déme lo que me dijo, debe ser urgente, pero solo estoy rodeado de gente de pacotilla que no se sabe dar cuenta de esas cosas. -Antes de que el otro pudiese retirarse la puerta se abrió con violencia.&lt;br /&gt;- ¡Don Joaquín! ¡Me tiene que ayudar!&lt;br /&gt;- Buenas noches. ¿Dónde están sus modales de caballero? No sé en qué podría yo echarle una mano. Ya sabe que esas cosas cuestan.&lt;br /&gt;- ¡Esta noche me han robado! El huevo de fa bergé con el que el señor Almansa obsequió a mi hija por su compromiso no fructífero.&lt;br /&gt;En el rostro de Joaquín se dibujó una sonrisa de satisfacción.&lt;br /&gt;- No me extraña. Ese objeto tiene muchos amantes frustrados. Pero no se agobie, siéntese por favor. Creo que está bien claro quien ha podido ser, yo le ayudaría pero claro tengo muchos asuntos pendientes…&lt;br /&gt;- Haré lo que quiera. Tengo dinero, y tierras.&lt;br /&gt;- Por dios, señor Errera, me ofende. Yo soy un hombre de justicia, de ley. Además tengo más fortunas que usted, cuatro o cinco veces. La casa… ¿qué pruebas hay? ¿No me dirán que no han tomado huellas?&lt;br /&gt;- No hay ni una. Quien fuese debía ser un experto ladrón, alguien muy meticuloso, sin mácula.&lt;br /&gt;- Bueno, bueno, no exageremos. ¿Y si yo le dijera en confianza, puesto que si se propaga habría una alarma social entre nuestros queridos ya ex vecinos para mí hay un ladrón de guante blanco? Y que usted lo conoce realmente bien.&lt;br /&gt;-¡¿Y por qué no dio usted esa información antes?! Con el peligro que corremos…&lt;br /&gt;Joaquín exhibió su sonrisa más resplandeciente&lt;br /&gt;-Teníamos que tener pruebas fehacientes, ya sabe usted, no se pueden dar palos de ciego.&lt;br /&gt;- Pero no las hay.&lt;br /&gt;- ¿Cómo que no? ¡Conmigo siempre las hay!&lt;br /&gt;Mientras David Almansa entraba en su casa preguntándose que había sido de Sara y por qué no había vuelto a ver a la muchacha desde aquella noche. Había dejado de lado lo que era necesitar la compañía de alguien hasta que ella se lo recordó bajo las estrellas. Y a partir de ahora no quería olvidarlo nunca más. Lo que no sabía es que ella había corrido a refugiarse en un escondite y se encontraba a pocos metros de él pensando rememorar ese instante íntimo robado por mucho tiempo. Puesto que le confirmaba en él lo que ella sentía. Los dedos largos de David fueron a agarrar el pomo del escondite y el corazón de Sara comenzó a latir velozmente mientras el cabello de él iba tomando forma mientras se acercaba. David se dio cuenta de que ella se encontraba dentro y en vez de miedo la emoción le embargó por dentro. Pero un portazo sin previo aviso le paralizó cerrando de golpe la puerta protegiendo lo que quería. Sara se agarró instintivamente al huevo que le había ido a llevar y que él no había llegado a ver. ¡Que se esté callada!- pensó.&lt;br /&gt;- ¡¿David Almansa?! – dijo una voz lejana.- Está usted detenido, tiene derecho a permanecer en silencio, cualquier cosa que usted diga puede ser usada en su contra, también tiene derecho a tener un abogado presente ahora y durante cualquier interrogatorio futuro. Si usted no puede contratar a uno, se le proporcionará uno si usted lo desea.&lt;br /&gt;- ¿De qué se me acusa? – preguntó pensando que ya tenía claro de que era. Pero no era de lo que él se había esperado.&lt;br /&gt;- De robo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1659353102128491072?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1659353102128491072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1659353102128491072&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1659353102128491072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1659353102128491072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-xi.html' title='El pasado. Capítulo XI'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7229622700045175938</id><published>2009-10-15T03:40:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:07:13.130-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo X</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los padres mienten si alguna vez dicen que el amor que dan a sus hijos es el mismo. Este se transforma con el paso de los años, aumenta y en ellos se vierte toda la esperanza que una vez yació dormida en si mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Apaga la luz cuando hayas terminado, Esther.- le dijo el señor Errera a una de las suyas que estaba en la biblioteca. Probablemente la niña nunca fuese a tener en ningún otro momento esa luz de ingenuidad y felicidad nata una vez dejada marchar esa época. Y la retrató sin necesidad de una cámara para la posteridad apreciando su gran parecido con su enamorada como una fotocopia única que ya no se repetiría jamás. - Nunca te había visto interesada por esta sala.&lt;br /&gt;- Estoy buscando un libro acerca de alguien, se llama Van algo.- dijo mientras acariciaba el lomo de un tomo con el índice como si quisiera adueñarse de su polvo.&lt;br /&gt;- ¿Van Gogh? ¿El pintor? Es demasiado trágico, cariño.Fue un hombre depresivo, marcado por su pasado, sus fracasos amorosos y artísticos. Su primer cuadro se vendió cuando ya había fallecido. Una vida digna de no ser emulada.&lt;br /&gt;- Ese chico que ha estado aquí esta tarde me habló de él y no supe darle conversación, yo que creía saberlo todo.-&lt;br /&gt;- Es ridículo, tesoro. Nunca se termina de aprender. Además, eres muy joven y me alegro que la cosa no fructificase, Esta tarde se presentó aquí, me molestó, primero sin avisar, a prisas, diciéndome devuélvame la joya…te ha insultado y cuando eso sucede es como si lo hubiese hecho conmigo. Me parece que no tardará en marcharse. Ahora os quedareis las dos solteronas, porque he oído que el señor Joaquín Fernández también planea un viaje a largo plazo y no creo que pretenda parar sus planes por vosotras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eva Herrera miró dolida a su padre pero este no pareció percatarse de ello. Observó el huevo de fabergé en la vitrina de cristal en la que había permanecido desde que se lo entregaran. Aquella delicia de orfebrería le había parecido de las mil y una noches la primera vez que la vio pero fijándose persistentemente en él parecía que escondía algo maligno latiendo en el interior de su pequeño caparazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No quiero ese huevo. Por culpa de él me comporté como lo que nunca había deseado ser. Y sabes perfectamente que no fue una ofensa. Solo que yo me revolucioné.&lt;br /&gt;- Pero hija cuesta mucho dinero y…&lt;br /&gt;- ¡No lo quiero!- El señor Errera palideció al verla reaccionar así por primera vez.- ¡No me gusta! ¡No me pertenece! ¡Igual fue ganado con la sangre de otros! Ya lo oíste papá, es heredado.&lt;br /&gt;- ¿Qué dices, Eva? Blasfemias, tan solo sería una historia, será de una joyería. Y si es heredado, mejor aún. Más valor tiene. Él no luchará por recuperarlo, si fue tan fácil abrir los dedos para darlo poco de esto poseería para él.&lt;br /&gt;- A mí no me pareció que lo entregase así como así. Yo creo que quería deshacerse de él, como si le recordase algo horrendo… Además, ¿Estás insinuando que tú nos entregarías a nosotras sin reparar apenas en ello?&lt;br /&gt;- ¡Estás insultando a tu padre! Uno no sabe amar hasta que un hijo nace.- dijo recorriendo delicadamente la mejilla de ella.- A lo mejor no debí proponer casaros porque aunque creas cuando me vaya para siempre, cuando estés sola besaré el aire cerca de ti aunque no lo veas para que seas feliz. Y yo prefiero a una hija soltera y feliz que a una casada y desgraciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un escalofrío recorrió la columna vertebral de Eva Errera al malinterpretar las palabras de su padre creyendo que le habían impuesto la soledad como compañero. Y como en una pesadilla real en su cama posteriormente, escuchó el sonido de un cristal roto mientras un intrépido se adueñaba de la joya. Tiempo más tarde la misma chica dulce y que acataba las órdenes decidió desaparecer  dirigida por los mismos vientos que habían traído a David Almansa. Sí fue feliz a cambio de la tristeza de los suyos dándole la vuelta a la baraja de su destino.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7229622700045175938?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7229622700045175938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7229622700045175938&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7229622700045175938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7229622700045175938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-x.html' title='El pasado. Capítulo X'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8788306039448227777</id><published>2009-10-14T07:37:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:07:41.906-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo IX</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Sepárese de ella. Puede contagiarle su enfermedad y será aún peor.- le dijo el médico al señor Almansa.&lt;br /&gt;- ¿Quién toca ese piano?- obtuvo por toda respuesta de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El repiqueteo de las teclas se escuchaban en el piso de abajo mientras sujetaba lánguida la mano de su esposa como quien agarra a un gorrión malherido.- ¿Qué clase de… puede tener más respeto por un instrumento que por ella? ¿Por qué ansiamos ser más que otros pisoteando a los demás, cuando yo no lo hice con nadie?&lt;br /&gt;- Todo el que llega arriba manda abajo a alguien. Aunque no se quiera siempre puede haber un enemigo como compañero en una situación como esta. Ya no lo recuperará. Se lo han llevado… - añadió con precaución el otro.&lt;br /&gt;Los ojos de Almansa enrojecieron ante la verdad dolorosa de la evaporación de David.&lt;br /&gt;- ¿Pero y si vuelve? En tal caso aquí le esperaré para siempre, por si no reconoce a quien esté, y si no aparece ¿a quién le importaría coger su enfermedad?- dijo mirando acongojado a su mujer tumbada.- No le podré ya pagar como antes… a no ser que quiera como moneda de cambio mi desesperación.&lt;br /&gt;El médico le observó como un animal vagabundo, pero tan solo recogió los bártulos y lo dejó a solas no antes sin pronunciar puesto que cada uno va a veces a por su interés&lt;br /&gt;- Eso no llenará mi estómago. Buenas noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor Almansa bajó los escalones del piso mientras era radiografiado por posturas crueles, miradas inquisitorias y susurros viperinos. Nunca llegas a conocer a alguien del todo, aunque parezca apreciarte. Si hubiese podido dejarse desfallecer allí mismo habría puesto todos los impedimentos para ser levantado.&lt;br /&gt;- ¡¿Quién quiere la casa?!¡Ahí la tiene! ¡¿A qué esperáis a tiraros a por ella?!- dijo haciéndola sonar con un terrible portazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en la habitación creyó no estar solo, como si esta notase que la ausencia de su herencia iba a ser demasiado larga  y él que nunca había pensado arrepentirse de nada de lo acontecido por horrible que fuese lo hizo conscientemente en ese momento. Le habían robado a su hijo delante de sus narices, y había sido incapaz de protegerle, ni a él ni a su madre. Su orgullo de caballero ya no valía debajo de su pena.&lt;br /&gt;- Señor, su mujer. Ha salido, no hemos podido pararla.&lt;br /&gt;- ¡¡¡¿Qué!!!!- chilló pensando que su garganta perseguiría a su voz después de abandonarla.&lt;br /&gt;Corrió haciendo funcionar a sus rodillas efectivamente por primera vez aprendiendo la lección más dura. Cuando se está en verdaderos aprietos uno se tiene a si mismo y a su angustia. Nada más. Las gotas le salpicaban la cara como aguijones y se comió metros y metros. Frenó en seco al ver a Ruth sobre el asfalto, su falda mojada, doblada. Habría deshecho la oscuridad y esos ropajes para poder vislumbrar cómo se encontraba.&lt;br /&gt; - ¿Qué haces ahí lamentándote? Me voy a quedar congelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él se acercó como si lo hiciese a una muñeca de trapo deseando estrujar su debilidad para convertirla en suya. Y con el pañuelo le secó las huellas del agua sobre su piel sin saber si eran sus propias lágrimas de alivio de su nudo desatado porque si ella era capaz de ese humor en una situación así todo iba a ir bien. Y le descubrió un bulto pensando que era el niño pero allí dentro solo estaba el huevo y con él se fueron todas las fuerzas que su padre hubiese podido tener hasta entonces confirmando cual era su tesoro más preciado. Igual que como ladrón de guante blanco le privó a Ruth de voz por la impresión al comprender que su hijo no iba a aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… - ¿Me contarás la historia?- le interrumpió Sara.&lt;br /&gt;- Hay cosas para las que nunca se está preparado.- le dijo.&lt;br /&gt;Y efectivamente aquella era una de esas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8788306039448227777?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8788306039448227777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8788306039448227777&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8788306039448227777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8788306039448227777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-ix.html' title='El pasado. Capítulo IX'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1863306749211072648</id><published>2009-10-11T03:58:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:07:55.212-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El internado. Capítulo VIII</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noche era clara en el parque y a cada explosión de fuegos artificiales en el cielo David creía diluirse con ellos. Los sentía en sus oídos, y no le abandonaban al igual que su intranquilidad interior. Francisca le había preparado una manta para refugiarse del frío pero él solo sentía que camuflaba su tremenda soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo que he visitado el infierno ¿crees que mi cabeza me martilleará al defenderla a ella?- le había preguntado de improviso antes de salir, haciéndose adalid de proteger unos afectos que aún ni siquiera se había ganado. Ella sonrió como si el soñado arrepentimiento de su señor fuese a llegar a través de aquella anónima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sé por qué piensa que le va a atacar, si es lo primero que me deja saber de ella, aunque ya le notaba yo raro. Y conociéndole, no tardará en ir a por lo que siente. Enséñele su interior antes de que sepa sus actos, David. Si no, nada tendrá que hacer. ¿Dónde la va a buscar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La encontraré sin querer. Así es como pasan las cosas bonitas, sin planearlas.- le respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mente regresó al parque en el que se hallaba sentado. Y adivinó justo en ese momento cerca de una fuente alta a unos metros suyos su sombra oscura. Y pensó en el huevo, esa posesión que ya no tendría y se dijo a si mismo que aunque su primera intención era comprárselo a la señorita Errera su cabeza sabía de quien era,  por algo sus labios abriéndose  se confundieron nombrándola sin dejar oír su nombre delante de esta en la que para él sería, no dudaba, su última visita a aquella casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué hace aquí, David?- se acercó Sara con una naturalidad que hubiese querido agarrar para él.- ¿Ha venido a ver el espectáculo?- dijo mientras se arremangaba el vestido y metía los pies en el río.&lt;br /&gt;- ¿Qué está…? Debería tener cuidado. Ese caudal tiene muchas enfermedades.&lt;br /&gt;- ¿Se preocupa por mí?- rió.- Es mejor persona de lo que creía. Pero siempre está tan serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David carraspeó sin pronunciar palabra poniendo su mejor expresión irónica. Sara le lanzó agua con la mano sin medir las proporciones y lo empapó de arriba abajo. El cigarrillo que tenía en la comisura preparado para ser fumado cayó como una hoja lánguida provocando una risotada en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muy bien, Sarita. Muchas gracias. Voy a ir derecho al hospital.- ¿Y si te dijese que tengo un regalo para ti?- y pensó de nuevo en el huevo de fa bergé.&lt;br /&gt;- No quiero esa joya, porque iba dirigida a otra persona.- David no pudo disimular la sorpresa al adivinar ella tan pronto de lo que se trataba.- Además ya no es tuyo y la clínica la vas a visitar si no dejas el tabaco, no por un catarro.&lt;br /&gt;- Tienes razón, te pertenece a ti, aunque no lo hayas tocado. Porque yo me he…- pero no dijo la palabra restante.-… En mis anhelos de futuro me comportaba en un momento así con orgullo, sin tropiezos, saboreando cada segundo, como los dedos de alguien que dobla la hoja de un cuento ansiando continuar para preguntarse qué se iba a encontrar, desconociendo que es lo próximo que llega.&lt;br /&gt;- ¿Qué momento? ¿Estás borracho?- En esta ocasión fue él quien rió- Oh…, se me ha ido el pañuelo al agua.- pero David pudo contrastar que se había emocionado aunque lo intentara disimular y ya sabía a esas alturas que ella no era la típica mujer a la que le importase una tela.&lt;br /&gt;De pronto se vio reflejado en el río y se puso serio.- No me gusta el agua.-&lt;br /&gt;- A mí no me gustas tú.- dijo Sara con sorna simpática.- ¿Estás preocupado por haberlo perdido? El huevo digo.- David cabeceó.- No te preocupes.- le calmó ella.&lt;br /&gt;- Cierra los ojos un instante.&lt;br /&gt;- ¿Por qué?- preguntó con la mosca detrás de la oreja.&lt;br /&gt;- ¡Tú cierralos! Que te he visto algo. A ver 3, 2…- y al besarla notó que Sara pegaba un pequeño salto hacia detrás sin llegar a retirarse. Eso sí cuando los abrió su ceja estaba enarcada.- ¿Lo ves como sí te gusto?&lt;br /&gt;- Es usted un listo Almansa.- dijo brincando para recoger todo lo que había llevado volviendo al tratamiento formal.- Y un torpe, no sabe donde poner su nariz. A ver si ensaya.- y le hizo un guiño.&lt;br /&gt;Las carcajadas de David se extendieron en el raso antes de volver a centrarse en las tinieblas de sus recuerdos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1863306749211072648?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1863306749211072648/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1863306749211072648&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1863306749211072648'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1863306749211072648'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-internado-capitulo-viii.html' title='El internado. Capítulo VIII'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-985629770369075383</id><published>2009-10-09T03:59:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:08:09.206-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo VII</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noticia de la rotura del compromiso se extendió igual que una madeja desenrollada por el zarpazo de un gato, pero sin esa misma ingenuidad. De boca en boca David pasó a ser un déspota millonario que había jugado suciamente con el honor de la candidez de la señorita Errera por una complicidad exigida por esta a alguien que no se llegó a dar, pero sí a exagerar.&lt;br /&gt;Antes de que llegase a su casa, el nombre de Almansa estaba ensuciado como el hollín de las chimeneas a excepción de los labios de Sara. Pero quizás solo era cuestión de tiempo que estos titubearan ante conciencias más maestras que siempre le habían aconsejado teniendo razón hasta entonces.&lt;br /&gt;Pero hablando de gatos, había uno mucho más fiero esperando a David. Repitiéndose a si mismo después de recuperar la memoria olvidada a la fuerza su nuevo objetivo, siempre dejándose acompañar como maestro por el disimulo. Joaquín había investigado hasta la saciedad, volviendo locas las ideas de su subordinado hasta convertirlas prácticamente en neuras. Y así ciento ochenta minutos antes de que David fuera camino a casa no cesaba de repetir&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya sé de donde proviene tu nombre. Ahora te recuerdo y serás mío.- y aquel acceso de prepotencia se mezclaba sin rubor además con la inseguridad- ¿No me habrá…? A lo que su sombra le respondía – No, señor, no creo que le conozca. Su anonimato está seguro.- El motivo de tal reconocimiento había sido casual, una simple pequeña rendija le había hecho ver el huevo de fabergé, y Joaquín podía olvidar las caras de los que pisoteaba pero no aquello que no les pudo robar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordaba perfectamente la casa, lo que había sucedido en ella, tanto como en las demás, como una revuelta de ira por su fracaso de imponer sus ideas y de que le prohibieran imponerlas. Ahora aquel hombre tenía nombre y apellido por su piel, por sus orígenes, así hacía el su reconocimiento, conciso, seguro y sin fallo. Y él no dejaba a nadie sin rematar.&lt;br /&gt;Suelen decir que los golpes más duros son aquellos que suceden cuando nadie los espera y así en la habitación oscura no reconocible una sombra esperaba con la ventaja de ir por delante.&lt;br /&gt;- Buenas tardes, David.- dijo Joaquín Fernández cuando encendió la luz.- Espero no haberle importunado. Francisca ha sido muy amable conmigo.&lt;br /&gt;- Debió haber avisado antes de venir, pero bienvenido ya que está aquí.- le dijo David.&lt;br /&gt;- Es curioso, diría que sé quien es usted pero creo que no sabe quien soy yo.- dijo Joaquín. Su voz sonaba dulcemente aterradora y a la vez atrayente.&lt;br /&gt;- A la hora de la verdad yo no pertenezco a ningún sitio. Sírvase algo, ya que está aquí.&lt;br /&gt;- Yo no sirvo, a mí me sirven.&lt;br /&gt;David no estaba preparado para aquella confrontación, al menos en ese momento.&lt;br /&gt;- ¿Crees que soy idiota? Que no te iba a reconocer, con semejante carta de presentación yendo de frente.- siguió Don Joaquín.&lt;br /&gt;- Usted sí que se expone.- dijo David- No sé de qué me habla, es más fácil reconocer al pastor que a una de las ovejas.&lt;br /&gt;El otro sonrió al comprobar que su estrategia había sido la acertada pues su contrincante ya sabía quien era.&lt;br /&gt;Pero Joaquín había preparado toda la artillería en caso de que su identidad hubiese sido descubierta, pues a él no le gustaba perder el tiempo.&lt;br /&gt;- Te encontraré y cuando lo haga quizás te mate. Lejos de aquí. Podrás huir, ir a miles de sitios, la justicia podrá juzgarte pero un día en que no me recuerdes caerá aquel a quien hayas protegido. Y entonces bajo el peso de tu desgracia desearías haber sido tú. Pues ese es tu mayor miedo, que la historia se repita. Esa es mi carta, denúnciame, descúbreme, ¿van a molestarse en probarlo si tú me delatas?, pues ¿quién va a creer a un asesino?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David disminuyó en el sillón como si hubiese mutado en tela&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-985629770369075383?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/985629770369075383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=985629770369075383&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/985629770369075383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/985629770369075383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-vii.html' title='El pasado. Capítulo VII'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-896839553236178385</id><published>2009-10-09T03:50:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:08:21.258-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo VI</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- David ¿está usted aquí? A veces lo siento tan lejos ¿Por qué ha vuelto? No siente nada por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás fue aquella la primera vez y la última que David la vio como la persona que era. Más allá de su expresión de porcelana pensó que la había juzgado con demasiada ligereza puesto que qué era aparte de una niña que quería liberarse de la carga que le habían impuesto y que él había hecho suya. Haciendo aquello traicionaba a su madre y cumplía las palabras de su padre dividiendo sus afectos y pesares. Pero más allá de eso, era pretender no experimentar por lo que ellos habían pasado.&lt;br /&gt;“- …Prométeme una cosa hijo, cuando te cases hazlo con alguien que no te quiera. Es lo mejor.”- le había dicho él. Una oferta cruel que no puede ponerse sobre los hombros de una conciencia aún por formar. Y David la había hecho suya sin rechistar, por aquella tarde de lluvia y dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto no tiene nada que ver conmigo. Es solo un negocio.- dijo sabiendo que cada una de las palabras caerían como cuchillos en la inocencia de Eva Errera transformándola para siempre.&lt;br /&gt;- Podría haber sido usted más delicado.- dijo mientras la furia le acompañaba por cada uno de sus poros. Se había levantado y sostenía el huevo de fabergé. Lo miró largamente como sopesando si estaría bien usarlo como un arma hacia el destino de su malestar. Pero…- Supongo que al serme ofrecido la decisión de aceptarlo o rechazarlo me pertenece completamente. Este es un regalo, y como tal lo quiero.- anunció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, definitivamente no había tenido ni remota idea de cómo era Eva Errera. Había ido a dar y había hecho diana de pleno.&lt;br /&gt;- No creo que su padre esté de acuerdo.- dijo mientras se ponía de pie.- Eso que sostiene es propiedad mía, así que exijo que me sea devuelto. Si no vendré a ver a su familia para reclamar lo que es mío.&lt;br /&gt;- ¿Y si no?- dijo desafiante ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó en la pregunta y obtuvo enseguida la respuesta, pero Eva tendría que enterarse tarde de esta para su satisfacción. La sangre le hervía por dentro a David, pensando en su madre, en los besos dulces de su padre en su cabello, en sus sacrificios y de pronto sintió que los había insultado y que ahí estaba su premio, como si le dijeran justo en ese mismo momento el querer cuesta, duele pero también da recompensas. Y aguantándose las lágrimas David se dio cuenta de que eso era lo que su padre había querido inculcarle y que aquella frase desafortunada fue dicha por su sufrimiento, puesto que otra cosa puede querer uno para su hijo que el que encuentre la felicidad.&lt;br /&gt;Lo sencillo era lo que él acababa de hacer y tantas veces había caído ya en ello. Pero aquella sería la última.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David fingió demasiado bien su abatimiento sin poder ignorar que a lo lejos Esther Errera lo observaba con sobrecogimiento. Sin saber si interrumpir o no la escena.&lt;br /&gt;- Hermana, ha venido Sara. Esa muchacha que te iba a limpiar la habitación.&lt;br /&gt;- Que espere en la entrada. Lo ha hecho antes de tiempo y no le voy a pagar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el soportal estaba la chica con quien se había chocado en la calle. David dijo un hola tan bajo que no lo habría escuchado ni su propio aliento. Había agarrado la bufanda y le había dado cuatro vueltas sin tener el efecto deseado y lo más gracioso es que ella no se movía.&lt;br /&gt;-Trae. Deja que te ayude.- dijo mientras le hacía el nudo.- ¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;- David Almansa. El tuyo… ya lo sé.- dijo cuando ella hubo terminado aunque si hubiese tardado una eternidad a él no le hubiese importado. Él se fue sin poder parar la emoción que un acto tan simple le había desatado. Sara pensó que si hubiese una definición de tristeza esta llevaría la foto de David Almansa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-896839553236178385?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/896839553236178385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=896839553236178385&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/896839553236178385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/896839553236178385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-vi.html' title='El pasado. Capítulo VI'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1914874882750711297</id><published>2009-10-08T07:56:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:08:34.589-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo V</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Es precioso. Debe haberle costado millones.- Lo que no sabía el que lo recibía es que era la única señal de una falsa fortuna.&lt;br /&gt;- No sabe usted cuanto.- le dijo David al señor Errera.- Quiero que sepa que no es comprado, es algo sentimental, un vínculo unido a mi familia traspasado dos generaciones.&lt;br /&gt;- Mejor aún.- respondió con soltura.- Si me permite voy a buscar a mi hija, le gustará saber que está aquí.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los minutos cayeron sobre David como una pesa. Y eso que decían que el calendario volaba cuando te hacías mayor pero a él no le daba tiempo a volar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola, señor Almansa.- se anunció Eva desde el escalón. “Fíjate bien en ella”- pensó.- “Cuando seamos ancianos nos miraremos y nos diremos a nosotros mismos o lo más probable echándole la culpa al de enfrente: ¿por qué nos metimos en esto?”.&lt;br /&gt;- Siéntese Eva, por favor.- le sugirió con amabilidad. - He venido a traerle algo.- Al moverse ella un perfume invadió la habitación. A David le recordó el de su madre y cambió la cara pero al mismo tiempo le dio fuerzas para abrir la caja después de tanto.&lt;br /&gt;- ¿Se encuentra bien? Se ha puesto usted blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero David no estaba allí si no muchos kilómetros lejos, en su mente. Con un hombre de la mano siendo un niño y regresando a casa…&lt;br /&gt;- Uno, dos, tres, salto y me pongo del revés. David, no prestas atención, hijo. Cuando diga tres pegas un brinco muy muy grande, tanto como puedas.&lt;br /&gt;- ¿Y si es tan grande que llego a ese árbol?&lt;br /&gt;- Tranquilo que yo te cojeré. Si estoy cerca nada malo te pasará. Venga que ya estamos llegando. Uno, dos, tres…- Pero su padre frenó en seco. En ese momento la lluvia hizo acto de presencia.&lt;br /&gt;-¡Eh, papá, llueve!¡Y no tengo paraguas, jaja!&lt;br /&gt;Pero la gabardina del señor Almansa estaba tensa. David giró la vista hacia donde enfocaba los ojos su padre y no vio nada extraño salvo la puerta de su casa abierta a cierta distancia. Su padre se agachó y simuló sonreír.&lt;br /&gt;- Vamos a hacer una cosa. Este es otro juego distinto. Tú te quedas aquí, esperas y sigues contando.&lt;br /&gt;- Pero…- intentó decir.-¡Aunque te mojes!- le interrumpió su padre. Acto seguido corrió más deprisa de lo que nunca le había visto hacer sin darle tiempo a que sus huellas se marcasen en el suelo. Aún así cumpliendo su orden no pudo deshacerse del eco de su angustia.- ¡Ruth, ¿Dónde estás?!¡Ruth!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su hijo ahora sí desoyendo el consejo por el frío contraído lo siguió. Jamás había creído ver a su padre en tal desesperación aunque todavía no supiese su significado. El señor Almansa abría cajones y los tiraba. David observó que faltaban muchas cosas, desde espejos hasta cuadros, joyeros maltratados sobre la alfombra, pero la cuestión que más angustia le creaba a su padre era solo una.&lt;br /&gt;-¡¿Y mi mujer??!!- bramaba. ¡¿¿Cómo que no sabéis quien se la ha llevado??!- le escuchaba decir. Pero la voz se fue apagando conforme el niño se alejaba del lugar.&lt;br /&gt;- Señor, no sabemos donde está. Lo siento, yo…&lt;br /&gt;El señor Almansa miró acongojado a la ventana y no vio a su hijo a través de ella. El árbol de ramas retorcidas que había plantado en su infancia le pareció salido de una leyenda gris. Su boca se abrió instintivamente para coger aire pero no pasó nada a la vez que la angustia se apoderaba otra vez de él.&lt;br /&gt;Su hijo mientras se encontraba tranquilo en su habitación jugando con sus soldaditos. Lo que no sabía era la sorpresa habladora que se iba a encontrar dentro del armario.&lt;br /&gt;- Tú sí nos vas a decir donde hay más cosas, ¿verdad?&lt;br /&gt;Las pupilas de David se ensancharon presas del pánico.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1914874882750711297?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1914874882750711297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1914874882750711297&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1914874882750711297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1914874882750711297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-v.html' title='El pasado. Capítulo V'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-6832901503111163330</id><published>2009-10-07T08:12:00.000-07:00</published><updated>2009-10-08T06:12:42.362-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado.Capítulo IV</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- ¡Ahí se queden con su rastrero judío! ¿Quién se ha creído que es? Rechazarme a mí. Ese hombre no vivía aquí antes, ¿verdad? – iba despotricando Joaquín Fernández al salir de la casa de la reciente prometida- Errera estará orgulloso ¿No me…?- preguntó bajando la voz.-&lt;br /&gt;- No, señor. No creo que le recuerde.- le tranquilizó el criado.&lt;br /&gt;- Búscame otra casa, no quiero tratos con esa gentuza. Nunca pensé caer en tal vergüenza, yo compitiendo con alguien así.- Joaquín cerró los ojos y su aversión fue a más. Pero se obligó a tranquilizarse y a buscar algo más práctico - ¿Cómo dices que se llama?- pensó.- Almansa…- meditó y se rascó la nariz.- Todavía tengo algunos archivos por ahí. No me puedo arriesgar. Es mi reputación. Le voy a hacer la vida imposible.&lt;br /&gt;- Señor, aquí no. Le pueden oír.&lt;br /&gt;- Tienes razón, es lo único inteligente que has dicho en un año y medio.&lt;br /&gt;- Pero… yo solo llevo ocho meses con usted. Aún así igual solo tuvo contacto con Wulf.&lt;br /&gt;- ¡¡ ¿Cómo se te ocurre nombrarlo aquí?!! ¡¡ ¿Tú estás loco?!!- le dijo cogiéndole de la solapa. Afortunadamente nadie se encontraba cerca. Joaquín pensaba que perdía cada día más los papeles y eso no podía ser. Alguien tan caballero, frío como él. Solo Jacinta le había hecho flaquear alguna vez. - Voy a descubrir quien es ese tipo. Tengo que hacerle una visita. Te llevaré y no es una petición.- dijo alisando lo doblado.- Y mientras yo charlo tú investigarás, necesito una prueba, algo, que me diga quien es. Yo sé que lo conozco, y es más fácil que me conozca que yo a él. Tengo que adelantarme.- En una fracción de segundo tal y como cruza un rayo las facciones de Joaquín se endulzaron pero su lengua se hizo aún más viperina cuando vio pasar a una muchacha de cabellos dorados y ojos azules a su lado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Vaya, vaya, Sarita ¿dónde va usted?&lt;br /&gt;La chica se apartó inmediatamente.&lt;br /&gt;- Tengo prisa, Don Joaquín.- dijo ella con seguridad.&lt;br /&gt;- Y un diablo. Con Don Joaquín Fernández nunca se tiene.- y le frenó de golpe clavándole de golpe las uñas a propósito. Sara se aguantó un grito de dolor. El hombre de clase ya había encontrado con quien pagar su mal humor. - En este pueblo a todo el mundo se le ha olvidado con mucha facilidad quien es el gallo de corral desde que ha llegado Almansa.&lt;br /&gt;- ¡Por favor, suélteme! ¡Yo no sé quien es! Se lo juro.- y esta vez no puedo aguantar el lloro.&lt;br /&gt;Joaquín sacudió con violencia el brazo de ella para separarlo de su mano.&lt;br /&gt;- Cámbiate de acera, escoria.- y le empujó.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aquel empujón fue en cierto modo afortunado, si no el coche rojo que pasó a poca velocidad no le hubiese pitado avisándola de su peligrosa acción y la bicicleta del señor Cuevas no hubiese hecho un viraje obligándola a volver a su lugar de origen. Y así se chocó con virulencia contra algo duro que salió volando mientras se escuchó un ¡Dios! que no le pertenecía. Cuando se dio la vuelta para comprobar qué había hecho, se dio cuenta de que ambos brazos le temblaban y vio a un muchacho sentado cual largo era con una caja abierta sobre sus rodillas. Estaba blanco y parecía más asustado que ella.&lt;br /&gt;-¡¿No puede mirar por donde va?!- le espetó Sara.&lt;br /&gt;Estirado en el suelo y apoyándose en los brazos David no se levantó ni le importó. Disfrutó del instante viéndola alejarse y supo que había llegado el momento que se preguntó muchas veces como sería. Descubrir al amor de tu vida.&lt;br /&gt;Milagrosamente la mercancía sobrevivió, como si supiera a quien iba destinada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-6832901503111163330?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/6832901503111163330/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=6832901503111163330&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6832901503111163330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6832901503111163330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/iv-ahi-se-queden-con-su-rastrero-judio.html' title='El pasado.Capítulo IV'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8101512429500365158</id><published>2009-10-06T04:31:00.000-07:00</published><updated>2010-01-19T07:08:50.911-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo III</title><content type='html'>El cerrojo de la puerta fue echado con delicadeza. David se quedó estático como si se hubiera percatado por primera vez de él. Detrás estaba Francisca, antigua ama de llaves de su casa que no tenía familia ni porvenir y se negó a abandonarle por el camino.&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;- ¿Ya ha llegado usted?-.&lt;br /&gt;- No me digas lo bueno que soy porque sabes que es mentira. Si he decidido casarme así es porque no aspiro a que nadie me ame, por lo que hice. La ignorancia hacia mí que me rodea me hace feliz- dijo mientras se disponía a encender las ascuas de la lumbre.&lt;br /&gt;- Se juzga usted con demasiada severidad. Parece que lleva en su ánimo el día que hace. ¿Qué tal la muchacha? – David terminó de quitarse el abrigo y se sentó.&lt;br /&gt;- Tiene todas las cualidades de las que yo no me podría enamorar- le informó- pero ahora mismo este es un verbo que queda muy grande para alguien que sea candidata a que me quiera. Mi pasado es mi carta de presentación, y no hay peor juez. No te apures por mí, Francisca, seré un hombre que forme familia pero no enamorado aunque pensándolo bien ¿qué mayor desgracia puede haber que esa?&lt;br /&gt;- Uno que esté enamorado de quien no le corresponda, David. Aunque la que usted quiere llevar sobre los hombros no está mal tampoco. Todavía no entiendo por qué busca lo que no le hace falta. Quiere encadenarse antes de que le muestren las esposas. Quédese soltero.&lt;br /&gt;- Todos los hombres de mi familia han estado condenados a fracasar en el amor.- le dijo tocándose nerviosamente las manos.- No quiero ser víctima de mi destino. Si estoy al lado de quien no he robado el sueño no tendré que preocuparme porque lo recupere. Aún así me siento culpable por mi mentira. No tengo dinero, solo poseo de valor lo que tú ya sabes. Y voy a tener que entregárselo a ella. He vendido mi alma por mi futuro.&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Francisca apoyó una mano en el brazo de David y le sugirió en tono conciliador&lt;br /&gt;- No sé como no explota de tanto pensar. Salga un rato.&lt;br /&gt;- Sabes que no me gusta ver llover. ¿Recuerdas aquel día, verdad? No paraba de hacerlo.&lt;br /&gt;- Debería usted olvidar eso.&lt;br /&gt;- Olvidar es aquello que cuando se desea hacer no se consigue. Mi madre...- Miró a Francisca meditabunda y ladeó una sonrisa. Los ojos de ella se aclararon.- Lo siento, le estoy dando la conversación.&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Francisca cabeceó negando pero se fue. Quizás todavía se sentía culpable. Pero cuando giró el pomo de su habitación escuchó a David hablar.&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;- Francisca, ¿sabes cual es la pertenencia más preciada que tengo, verdad?&lt;br /&gt;- Sí, me hablado de ella miles de veces David.&lt;br /&gt;- Quiero que lo envíen por correo, voy a regalárselo a Eva Errera.&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Francisca se mordió el labio inferior sabiendo que él cometía un gravísimo error.&lt;br /&gt;- Podría regalarle otra cosa, las chicas son fáciles de impresionar. Una diadema, un anillo, una pulsera…&lt;br /&gt;Sí, Francisca tenía razón. Pero David no quería nada de aquello. Cuanto más cercano mejor, como si se desprendiese de las telarañas que le obligaban a envejecer antes de tiempo.&lt;br /&gt;- Tráigame eso. Y no me hará cambiar de opinión&lt;br /&gt;- Usted ha hecho cosas horribles, David. Si su madre estuviese aquí le horrorizaría saber de muchas, pero la peor de todas es esta, traicionar a su corazón. No se preocupe, tendrá el huevo de fabergé como ha pedido.- y cerró de un portazo dejando tras de si la huella de su desprecio.&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8101512429500365158?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8101512429500365158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8101512429500365158&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8101512429500365158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8101512429500365158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-iii.html' title='El pasado. Capítulo III'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-255836047427290640</id><published>2009-10-05T11:28:00.000-07:00</published><updated>2010-01-23T11:46:19.492-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Señor, la ha rechazado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aspiró y espiró sin tener intención de ello pero Don Joaquín lo pasó por alto.&lt;br /&gt;-  Es imposible. Habrás entendido mal.- dijo parándose premeditadamente en cada una de las sílabas.&lt;br /&gt;-  No, señor. El señor Almansa dijo que apreciaba su ofrecimiento pero le era imposible llevarlo a cabo. Le aseguro que aunque dude escuché bien sus palabras.&lt;br /&gt;- ¡No dudo!...- El muchacho bajó la cabeza esperando una nueva acometida pero no se llevó a cabo.- Estoy seguro que ha-brás in-ter-pre-ta-do de ma-ne-ra e-rro-nea. No se puede esperar otra cosa viniendo de ti. Está visto que tendré que ocuparme personalmente de esto. Pero antes quisiera hacer otra cosa que me urge más. Llama a la casa Errera y di que voy a hacerles una visita.- y subió el tono en el di.- Que al señor Joaquín Fernández le agradaría que toda la familia estuviese presente, incluidas las maravillosas hijas del señor Errera.&lt;br /&gt;- Sí. Inmediatamente.&lt;br /&gt;- Y ponle énfasis a lo de maravillosas. ¿Crees que será muy complicado para ti?&lt;br /&gt;Al no saber que responder el muchacho se retiró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así Joaquín salió con su pelo engominado, y su fachada de cordero peligrosamente no identificable. Llegó a la casa no necesariamente temprano ni tarde. Pero lo que no sabía es que alguien se le había adelantado pidiendo no como él una cita aún más por adelantado. David Almansa estaba dentro con el señor Errera, pero aunque este lo disimulara David no tenía ninguna duda de cual sería el trato. Él llevaba su nombre y su monedero a aquel hogar a cambio de casarlo con quien él deseara. Pero la educación de David difería mucho de la de Joaquín. A él no le habían enseñado a unirse por obligación a alguien y por eso se decepcionó al conocer a las dos señoritas. Pero como buen caballero no dijo nada. El padre en una maniobra bien estudiada lo dejo a solas con la pequeña y él de naturaleza tímida pero no por ello elocuente empezó la conversación para romper aquella burbuja incómoda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabes quien es Van Gogh?&lt;br /&gt;- ¿Es pariente suyo?- le preguntó Eva Errera.&lt;br /&gt;David sonrió y al hacerlo su cara se le iluminó como si fuera otra, más bonita, más humana y más calida. Parpadeó al notar el sol en sus ojos color miel y sacudió la cabeza como resignándose.&lt;br /&gt;-  No, es un pintor holandés. Y si estuviese aquí la dibujaría a usted.&lt;br /&gt;Pero la frase no tuvo el efecto deseado.&lt;br /&gt;- Habla usted de unas cosas muy raras, David. Aquí lo único que entendemos mi hermana y yo son de labores y de libros.&lt;br /&gt;-  ¡Libros! ¿Qué lees?&lt;br /&gt;-  La Biblia. Solo la Biblia.- respondió con orgullo. – Pero David no pudo ocultar su decepción. Le habían bastado unos segundos para darse cuenta de que allí no estaba su sitio. Después de despedirse con todos los respetos tomó una de las decisiones más difíciles de su vida. Decidió casarse con ella y se lo comunicó a un exultante Errera rindiéndose a lo que siempre había creído, que los sentimientos ni se venden ni se compran. Al salir se cruzó en la escalerilla con Joaquín Fernández que desconocía que tenía la partida perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-  ¿Con quién tengo el placer de tratar?- dijo aunque ya lo sabía de sobra.&lt;br /&gt;- David Almansa.&lt;br /&gt;- Almansa. Curioso… ¿es usted judío?&lt;br /&gt;-  No, descendiente.&lt;br /&gt;Joaquín dijo poco más y como no le gustaba ser inferior a nadie se despidió con un apretón de mano prometiendo volver a la casa. Eso sí, mientras bajaba calle abajo no tardó en restregarla contra la chaqueta como si la tuviese sucia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-255836047427290640?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/255836047427290640/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=255836047427290640&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/255836047427290640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/255836047427290640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/el-pasado-capitulo-ii_6901.html' title='El pasado. Capítulo II'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7672549129267237067</id><published>2009-10-02T12:49:00.000-07:00</published><updated>2009-10-04T07:52:25.842-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El pasado'/><title type='text'>El pasado. Capítulo I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mansión se erigía bella en la calle principal de la ciudad. Pero todos sabían que sus más preciados tesoros se encontraban dentro de ella. Se llamaban Esther y Eva y eran las hijas de un importante comerciante judío de la ciudad, Errera. Parecían hermanastras y el rumor se había extendido por el vecindario sin compasión, por algo una era rubia, otra morena, una fuego, otra hielo, una arte, la otra devoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran el mayor orgullo de su padre y con el paso de los años lo fueron aún más, cuando este ahogó la soledad de su viudez en ellas. La mujer de Errera había fallecido joven, a la edad de veinte dejándolo con su whisqui, su fortuna y sus niñas. Lo que no pudieron impedir sus monedas fue el paso del tiempo para estas. Y no solo él se dio cuenta de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto empezaron a aparecer todo tipo de pretendientes llamando a su puerta. Pero Errera los despachaba a todos sin miramientos. Que si no tenía la suficiente clase, muy joven o muy mayor o que su apellido no era digno de emparentarse con el suyo. Para alivio de sus hijas pero por el contrario mientras tanto llenándose los bolsillos de futuros enemigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A mí no me echará.- fue la frase que pronunció Joaquín Fernández con altivez y premeditada altura de voz en un café. Todos tenían que escucharle para que se comentara más adelante.&lt;br /&gt;Nadie se atrevió a corregirle. Fernández tenía la renta más acaudalada kilómetros a la redonda junto con Errera. Así que el negocio parecía claro. Pero si de algo pecaba en sus ratos libres Joaquín Fernández era de ser señorito, especialmente de los de la clase ociosa. Y se sentó a esperar creyendo tener guardado bajo su manga el as del triunfo. Ah, pero ya se sabe que la confianza es la amiga traicionera del esfuerzo, y Joaquín pagó muy caro este.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una buena mañana en que la luz descansaba desprevenida bajo gotas de rocío alguien apareció. Era de mediana estatura, complexión delgada, labios finos y nariz prominente. Nadie sabía por qué fue a parar allí y si se le preguntase a alguien hoy en día aún lo seguirían dudando. Llevaba un abrigo elegante y largo y no quiso hacer ostentación de su estatus. Había alquilado una villa en la parte este de la colina y se disponía a ocuparla cuando la mayoría de servicio había llegado con antelación.&lt;br /&gt;- ¿De quién será esa casa?- se preguntaban.&lt;br /&gt;Pero el señor no bajaba de ningún carruaje, ni daba órdenes, y no aparecía por ningún sitio. El lugar, ya de por si supersticioso empezó a murmurar y la ira de Joaquín Fernández subía como la espuma.&lt;br /&gt;- ¿Quién es ese tipo? Quiero saber cosas de él.- le dijo un día a uno de sus lacayos.&lt;br /&gt;- Pero señor, es muy complicado…&lt;br /&gt;- ¡No hay nada imposible!- bramó.- Mis oídos no están hechos para negaciones. Fueron criados en una cuna con laureles, de una madre amante, fiel y de alcurnia. Tú nunca entenderás eso.&lt;br /&gt;- ¿Qué quiere que haga, señor?- preguntó como si se sentenciase.&lt;br /&gt;- No será más que yo. Infórmate.- Su letra cuidada esgrimió varios garabatos en una pequeña cartulina. El criado comenzó a sudar porque sabía que cuando su dueño se entretenía en la caligrafía su genio desbordaba por dentro.&lt;br /&gt;- Esta es toda la tinta que gastaré en ese sujeto.&lt;br /&gt;El lacayo corrió como alma que lleva el diablo. No hizo falta que zigzagueara en el mercado temprano porque todos sabían de sobra quien era y se apartaron. No así el dueño de la nueva mansión que con una sonrisa cordial denegó la invitación.&lt;br /&gt;- Su amo es muy amable pero no tengo tiempo. Déle recuerdos del señor Almansa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7672549129267237067?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7672549129267237067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7672549129267237067&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7672549129267237067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7672549129267237067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/10/i.html' title='El pasado. Capítulo I'/><author><name>Aurora</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15444126895922914184</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-320339447085585213</id><published>2009-08-25T10:44:00.001-07:00</published><updated>2009-08-25T10:44:58.455-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XXV.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Se puso la camiseta de tirantes y los pantalones anchos y se secó el pelo con la toalla. Sólo esperaba salir para meterse en la cama y tratar de descansar. Bajo el grifo, había oído la puerta cerrarse dos veces, y por el recibimiento que le había brindado María, sospechaba que ella sería una de los que se habían marchado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salió del baño, la oyó antes de verla. Habría identificado aquella respiración suave, lenta, entre un millón. Se volvió despacio, temiendo que al hacerlo se esfumaría el sonido. Recorrió su cuerpo con los ojos, desde los pies descalzos hasta el pelo, aún ligeramente húmedo, que le caía sobre la frente. Dio dos pasos silenciosos y se arrodilló junto a la cama, para poder verla de cerca.&lt;br /&gt;Extendió el brazo y le rozó la mejilla con el dorso de la mano, en una caricia casi al aire que ella apenas intuyó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nombró sin querer llamarla, deseando que no se despertara para poder seguir mirándola, pero consciente de que debía ser ella era la que decidiera si quería recibir todo lo que se moría por darle. Con el dedo índice recorrió su labio inferior, sabiendo que las cosquillas la despertarían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se removió como una niña y abrió los ojos con lentitud. Se había dormido soñando con todo lo que iba a decirle y, sin embargo, en ese breve instante de duermevela, no le pareció necesario hablar. Levantó un brazo y le pasó la mano por el pelo color ceniza, dejando que sus dedos se entretuvieran en él. Dejó que el índice se deslizara por su mejilla y sus labios, tratando de silenciar lo que estaban a punto de decir, lo que sabía que terminaría despertándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdóname…&lt;br /&gt;- Por favor Fermín, no…&lt;br /&gt;- Te quiero, y por eso entenderé que te levantes y te vayas de aquí. Sé que me quieres, pero también sé que te he hecho demasiado daño, y que no puedo ofrecerte nada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se incorporó despacio hasta que se puso de pie, mientras la magia del sueño se desvanecía, recordándole todo lo que quería decirle. Le tendió la mano y él se levantó también, sin saber si abrazarla o abrirle la puerta para que se fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín… - Hizo una pausa. - Carlos… Dios Mío, ni siquiera sé cómo llamarte…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue como si tomar consciencia de ése hecho, la extrañeza de no saber cómo llamar a quien se ama, la alejara irremediablemente de él. Carlos no habló, no se movió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ahora más que nunca, tengo que cuidar de mi hijo. Me necesita y yo quiero estar con él. No quiero que un día, alguien venga buscándote y vuelvan a apuntarme con una pistola. Mucho menos que sea él el que empuñe un arma… No quiero volver a necesitarte y que me cierres ésa puerta…&lt;br /&gt;- María, todo eso está a punto de terminar, no va a volver a pasar nada parecido, te lo prometo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella negó con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No me mientas, no me engañes por favor. – Dio un paso adelante y se acercó más a él, dejando que la palma de su mano le acariciara el rostro. – Me has dicho eso demasiadas veces…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos guardó silencio y acumuló un poco más de odio a sí mismo en el fondo de su cabeza. No quería mentir más. A ella no. No quería decirle nunca más que todo iba a ir bien si no iba a hacerlo. Pero sobre todo, se dio cuenta de que no quería perderla. De que su discurso acerca de que era libre para marcharse no era más que otra patraña, la mentira mayor de todas, porque no podía dejarla ir.&lt;br /&gt;Y, como le ocurría siempre que se sentía vulnerable y necesitado de ella, se despertó en él su lado irracional e impulsivo. La agarró por la cintura y la estrechó contra sí mismo, con todas sus fuerzas, con un rastro de violencia romántica contra la que no podía luchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No me dejes, María. Por favor…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se hundió en el hueco de su cuello, notando como el cuerpo de ella se estremecía entre sus brazos y se separó levemente, sin soltar su cintura, dejando que sus frentes se apoyaran una en la otra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín, por favor… - Trató de zafarse de su abrazo sin querer hacerlo realmente, luchando más consigo misma que con él.&lt;br /&gt;- ¿Me quieres, María?&lt;br /&gt;- Fermín…&lt;br /&gt;- Porque si me quieres, nada más importa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su voz, susurrante, suplicaba más que exigía, a pesar del tono. Sintió como sus respiraciones se hacían más rápidas, más pesadas, pero no cedió ni un milímetro, sino que aumentó aún más la presión sobre su cintura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy Carlos, mírame… ¿Me quieres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María levantó el rostro con firmeza mientras su respiración agitada se asfixiaba contra el pecho de él. Carlos clavó sus ojos en los de ella y no vio ni rastro de miedo, ni de dolor, ni siquiera de duda. Sólo vio su mirada desafiante y segura de sí misma flotando sobre la mirada de niña enfadada y abandonada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se asomó a sus labios como quien se asoma a un desfiladero peligroso pero conocido, sabiendo que si se acercaba más de la cuenta, ya no podría volver. Su mano derecha, antigua conocedora del terreno, se deslizó por la curva de su cintura. Se acercó a ella hasta que sus labios se rozaron, pero no la besó, sino que la esquivó hasta alcanza su oído, para hablarle ahí donde sólo ella podía escucharle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si quieres marcharte, dímelo ahora María, o no podré…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz se le ahogó en la garganta. Le concedió un segundo, quizá medio, para meditar la decisión. En ese último instante, ése en que se decide todo, María le llevó la mano a la mejilla y la deslizó lentamente por ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez sí, María. Esta vez sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, su voz temblorosa le habló de cerca, haciendo que las palabras vibraran en los labios de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No quiero alejarme de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le besó y se dejó besar, sin tanteos, sin timidez, sin miedo, viajando el mismo beso de una boca a la otra en un vaivén prolongado que se mecía cada vez con más ímpetu. Cuando empezó a ralentizarse, ambos pugnaron por llevarse el labio inferior del otro entre los suyos. Ella se dejó ganar la batalla y él aprovechó para coger su cara entre sus manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No voy a dejar que nadie te haga daño, María. Nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dejó un beso rápido en los labios y la abrazó, ya sin prisa, ya sin miedo a que se marchara, enredándose en su pelo y en su espalda.&lt;br /&gt;Ella se agarró a su cuello y le habló al oído con una sonrisa en los labios que él supo escuchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me va a costar acostumbrarme a llamarte por tu nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sólo unos minutos después, ése mismo nombre brotó de sus labios sin que ella fuera consciente, envuelto en su voz ronca, ahogada por la sensación brutal de poseer en el propio cuerpo a quien más se ama. Y sólo tuvo tiempo de pensar, en ése instante fugaz, que Carlos era el hombre que más había amado en su vida. El único. Y que tendría que volver a decírselo, ahora que ya no había pistolas que robar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-320339447085585213?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/320339447085585213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=320339447085585213&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/320339447085585213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/320339447085585213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xxv.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XXV.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-905685315968906508</id><published>2009-08-25T10:43:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T10:44:04.364-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XXIV.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;María se sentó sobre la cama y acarició sin darse cuenta la colcha verde con la palma abierta. Terminó de abrocharse el vestido negro y miró a Iván, de pie junto a la ventana, totalmente ajeno a ella. Aún no sabía cómo hablarle, qué decirle ni de qué forma podía acercarse a él. En el aparcamiento no habían cruzado ni una palabra siquiera. Rebeca la había obligado a subir a la moto rápidamente y su hijo había conducido a través del bosque sin volver la cabeza. Al llegar, le entregó su vestido y la abrazó brevemente. Luego, ella había entrado en la ducha y al salir, lo había encontrado ya en ésa postura. De vez en cuando, se volvía y le sonreía, pero enseguida, sus ojos volvían a la ventana. Sacando fuerzas de ninguna parte, se levantó y se acercó a él, dejando que su mano cayera con suavidad sobre su hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no la miró. Levantó el brazo izquierdo y rodeó a su madre por los hombros, atrayéndola hacia sí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si les pasa algo, no me lo voy a perdonar nunca. No me voy a perdonar haberme quedado esperando en ése aparcamiento…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;María guardó silencio. Ni siquiera alcanzaba a entender cómo Julia, Rebeca y el chico que estaba con ella junto al coche habían terminado involucrados en aquella historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván, ¿qué ha pasado en estos días?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su hijo se le encendió una luz interna, haciéndole comprender que su madre no sabía absolutamente nada de nazis, organizaciones y enfermedades, de niños que son encerrados en jaulas o de que el hombre que amaba era una especie de agente especial con ínfulas de justiciero.&lt;br /&gt;La cogió de la mano y se la llevó hacia la cama. Se sentó junto a ella y trató de explicarle todo lo que había descubierto con orden, empezando por el principio, pero las horas que duró su enfermedad estaban plenamente sumidas en la neblina, y su capacidad de entendimiento, demasiado agotada. Sin embargo, su relato y los informes que había sobre la mesa, ayudaron a María a hacerse una idea de la magnitud de lo ocurrido.&lt;br /&gt;Iván estaba contándole cómo Fermín y él habían visitado a Daniel por primera vez cuando la puerta se abrió de golpe. Cuando vio aparecer a Julia, saltó de la cama y la abrazó con todas sus fuerzas. Sorprendido por su propio impulso, se separó despacio de ella y la vio sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola justiciera, me alegro de verte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos entró el último y sus ojos ya no vieron a nadie. Sólo a ella, vestida de negro, como si la María que había encontrado en el psiquiátrico, con su pelo enmarañado, sus ojos tristes, no hubiera existido nunca. Ella se puso de pie y miró a sus ojos cristalizados. Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para evadirse de ellos y esquivarlos, echando a andar hacia el lado opuesto del dormitorio. Él comprendió el gesto y decidió darle su tiempo. Se acercó al armario, cogió ropa y cerró de un portazo la puerta del baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mamá, nos vamos, te veo después ¿vale?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le dio un beso en la mejilla y la abrazó. Julia repitió el gesto y juntos, salieron por la puerta. María se dio la vuelta y volvió a sentarse en la cama. El agua de la ducha cayendo fue el único sonido que permaneció en el cuarto. Daniel, sentado sobre la silla, guardaba silencio mientras Rebeca revisaba la docena de carpetas que había sobre la mesa. Un par de minutos más tarde, se levantó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dani, tengo que ir a llevar todo esto a la sede, ¿quieres venir conmigo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel habló mirando de reojo a María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Es que quieres dejarles solos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca sonrió y desvió la mirada hacia ella, que seguía sentada sin hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, creo que sí. Toma, - le entregó un par de carpetas a Daniel – ve echándolas al coche.&lt;br /&gt;- Vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salio por la puerta, Rebeca avanzó hacia donde estaba María y se quedó de pie delante de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No seas tonta. La dignidad no te va a compensar si pierdes al hombre que amas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Viendo que no obtendría ninguna respuesta, se volvió hacia la mesa y terminó de recoger los folios que seguían esparcidos sobre la mesa. Ya había renunciado cuando la oyó hablar en voz baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y qué va a pasar la próxima vez? ¿Qué pasará si le necesito pero tenéis otro nazi que cazar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca se volvió sin un atisbo de sonrisa en el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sé, María. Pero creo que tú sí, conoces mejor que yo su sentido de la justicia. Pero eso no impide que te quiera por encima de todo.&lt;br /&gt;- Ya…&lt;br /&gt;- ¿Sabes qué? – Se acercó a ella y se puso en cuclillas, para poder mirarla a los ojos. – Una vez le dije a Carlos que no podía hacerte feliz. Pero me equivocaba, me equivocaba totalmente. Si alguien puede hacerte feliz, es él. Pero tú tienes que entender muchas cosas antes, María.&lt;br /&gt;- Ni siquiera le llamo por su verdadero nombre…&lt;br /&gt;- Eso es lo primero que tienes que entender. Fermín no existe, no ha existido nunca. Ahora tienes que plantearte de quién te enamoraste tú, y si estás dispuesta a aceptar quién es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó y cerró la puerta tras de sí con su quietud innata. María se quedó sola, recorriendo el cuarto con los ojos. Se detuvo en el rodapié del piso, en ése pequeño trozo de madera que sobresalía tras el cual había reposado el tríptico. El que él había tenido que quemar para que ella le creyera. Un poco más allá, el piso donde había caído el cuerpo del contacto, asesinado por su hijo. El mismo hijo al que él le había salvado la vida. La puerta tras la que él le esperaba y le tendía su mano. La misma por la que le había obligado a salir una vez. Reparó en la colcha, donde tantas noches le había esperado, donde tantas veces había sentido que no se podía amar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se echó de lado despacio sobre la cama. El agua ya no resonaba al caer sobre la bañera. Pero los recuerdos, mezclados con tantos días en los que lo medicamentos apenas la dejaban permanecer despierta, hicieron que se quedara dormida. Sabiendo que estaba, por fin, en casa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-905685315968906508?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/905685315968906508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=905685315968906508&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/905685315968906508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/905685315968906508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xxiv.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XXIV.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-5873490789193116131</id><published>2009-08-25T10:42:00.002-07:00</published><updated>2009-08-25T10:43:24.138-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XXIII.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Saúl les recibió en el aparcamiento subterráneo del edificio que albergaba a la sede. Rebeca quitó el contacto y sacó el arma que escondía bajo el volante. En la parte de atrás, los ocupantes bajaron despacio, Julia por un lado, Teodora y Carlos por el otro.&lt;br /&gt;Daniel, por su parte, asistía emocionado al espectáculo de luces, armas y persecuciones que se había desplegado ante sus ojos, ansioso por demostrar que aquello también tenía ya que ver con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subieron en un ascensor descomunal que les llevó hasta la primera planta, donde caminaron, en orden, por un pasillo enorme sólo iluminado por las luces de emergencia.&lt;br /&gt;Saúl abrió una puerta en la que se leía “Privado” y la sostuvo para que entraran. Carlos reconoció de inmediato la sala como aquella en la que una vez, su contacto la partió el labio a puñetazos tras un viaje interminable en maletero. No pudo evitar murmurar un “joder” cargado de sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Un banco suizo? Menuda tapadera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca agarró con firmeza a Teodora por el brazo y la obligó a sentarse en una silla. Julia y Daniel se sentaron en un pequeño sofá de cuero colocado al final de la sala. Carlos se quedó de pie frente a la mujer, asumiendo el mando de lo que estaba por venir. Saúl dejó sobre la mesa dos carpetas y un ordenador portátil y salió de la estancia sin mediar palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estos papeles son el informe de María, firmado por ti. En la última página tienes un modelo de alta en el que se reconoce que hubo un error médico y que no hay motivo para prolongar su ingreso. Fírmalos. Una copia para el centro y otra para la interesada, por si acaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer permaneció impávida, recta, en silencio. Carlos no insistió. Rodeó la silla y encendió el ordenador que había sobre la mesa. Unos segundos después, la cara de Hugo emergió de la nada, con el cañón de la Walther pegado a la sien.&lt;br /&gt;Teodora se estremeció y cerró los ojos. Carlos se acercó y le habló al oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tu creación está a punto de recibir un tiro, ¿lo habías olvidado? Lo que tanto os costó alcanzar a ti y a tu amado Ritter Wulf va a tener el cerebro hecho papilla en dos minutos si no firmas ésos papeles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer tragó saliva y habló por primera vez desde que salieron de San Antonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nos vais a matar de todas formas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos negó lentamente con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En La Organización no son unos asesinos, y lo sabes. Si te portas bien conmigo, te entregaré y te dejaré en paz. Pero yo no soy uno de ellos, yo soy un sicario Teodora. A mí no me importa matarte a ti, o a él…&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres? Podemos arreglarlo, el Proyecto tiene…&lt;br /&gt;- El Proyecto la arrancó a su hijo a la mujer que quiero. Luego experimentó con ella, hizo que enfermara y la encerró. La persiguió y la volvió a encerrar. ¿De verdad piensas que podéis comprarme?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca se acercó y le entregó un bolígrafo a Teodora Raüber, que usó para firmar ambos documentos sin replicar. Carlos los recogió y les pidió a Julia y Daniel que se levantaran. Cuando pasó por delante de ella, Julia se detuvo a degustar la derrota de la mujer que le hizo la vida imposible durante casi medio año de su vida. Daniel la miró con curiosidad, y ella le devolvió una mirada de desprecio incapaz de disimularse. Una vez en el pasillo, Carlos decidió bajar solo por las escaleras.&lt;br /&gt;Al llegar a la primera planta subterránea, pasó por delante del cuarto de Hugo. Saúl salió al pasillo con la Walther aún en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buen trabajo, Carlos.&lt;br /&gt;- ¿Quién era?&lt;br /&gt;- Se llamaba Isaac. Sus padres murieron en el campo de extermino de Auschwitz en el 43 y él terminó en manos del proyecto Géminis. Le usaron para estudiar el ADN durante seis años hasta que la Organización le rescató. Le provocaron más de una cuarentena de enfermedades distintas que le dejaron secuelas irreversibles, pero siempre quiso morir ayudando a destruir el proyecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por alguna extraña razón, Carlos no sintió nada. Sólo era un nombre más en la larga lista de seres humanos que el Proyecto Géminis había segado. Y en su mente, en aquel instante, sólo había un nombre capaz de arañarle las convicciones. María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el coche, nadie habló de Isaac, ni de Teodora, ni de organizaciones y proyectos. En el asiento de atrás, la conversación distendida de Daniel y Julia lo inundaba todo, trayéndoles de vuelta de una pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí me ha mirado mal.&lt;br /&gt;- Que no, Dani. Esa mujer es mala, sólo eso.&lt;br /&gt;- Me ha mirado mal porque soy especial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia se echó a reír y le agarró la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién te ha dicho eso?&lt;br /&gt;- Lo dice mi madre. Y también los de la asociación. Dicen que todos somos especiales, pero yo más.&lt;br /&gt;- Bueno, yo también soy un poco especial, pero eso no es necesariamente malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje transcurrió en calma, sintiendo todos y cada uno de ellos la misma extraña sensación que debió sentir David cuando la piedra que lanzó su honda golpeó en la cabeza a Goliat.&lt;br /&gt;Al llegar al internado, todos caminaron instintivamente hacia el cuarto de Fermín, el cuartel habitado en los últimos días. Para Rebeca, Julia y Daniel, la guerra había terminado. Para Carlos, aún quedaba por librar su batalla más importante. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-5873490789193116131?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/5873490789193116131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=5873490789193116131&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5873490789193116131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5873490789193116131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xxiii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XXIII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7977779452004057653</id><published>2009-08-25T10:42:00.001-07:00</published><updated>2009-08-25T10:42:47.684-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XXII.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Rebeca no advirtió el Renault negro hasta que no completaron los tres primeros kilómetros. Viajaban por una comarcal estrecha, bordeada de pinos a ambos lados, que desembocada en la M40 seis kilómetros después. Aceleró con suavidad y metió la quinta, sin sobrepasar en ningún momento los ciento diez kilómetros por hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Corre más. Están cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvió hacia Daniel, que hacía las veces de copiloto, y le regaló una media sonrisa confiada y segura de sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No puedo. Si nos detecta un radar, tendremos a ésos detrás y a un coche de policía. Y eso no nos interesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explicación no le convenció demasiado, pero guardó silencio porque le pareció que sabía lo que hacía, y porque su voz le recordaba un poco a la de Elena, que también hablaba flojito y despacio, y pronunciaba muy bien las eses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Renault hizo un amago de adelantamiento pero reculó y se pegó al coche que conducía Rebeca. Teodora Raüber, sentada entre Carlos y Julia, sentía el acero frío del cañón pegado a su riñón derecho. No tenía ni idea de adónde la llevaban ni quiénes eran, pero sabía que la cara de la chica le resultaba demasiado familiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonó un teléfono dentro del coche que se cortó en un par de segundos, el tiempo que Rebeca tardó en descolgar pulsando una tecla bajo el volante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy Rebeca, estás en el altavoz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Saúl emergió de los cuatro rincones del vehículo, inundándolo todo con su gravedad, omnipresente, guiándoles siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dónde están?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos tomó el mando para dejar que Rebeca se concentrara en la conducción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Les tenemos pegados. Estamos a cuatro kilómetros de la M40.&lt;br /&gt;- Bien. Cogedla en cuanto podáis y luego, la tercera salida.&lt;br /&gt;- Pareces un GPS estropeado. Cogiendo la tercera, tardaremos más en llegar.&lt;br /&gt;- He dicho que la cojáis, ¿desde cuándo discutes cada instrucción que te doy?&lt;br /&gt;- Desde que comparto asiento con la Raüber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl hizo una pausa, pero esta vez, por el tono de su voz, Carlos sabía que no iba a ceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Haz lo que te digo. No os apresuréis, no se van a arriesgar a que le pase algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca colgó. Sabía que la conversación había terminado.&lt;br /&gt;Teodora Raüber también. Y de repente, lo entendió todo. Supo adonde iban. Supo para quien trabajaban. Y su fortaleza interior, la que le había permitido apretar gatillos, empujar al último niño dentro de la cámara de gas o acabar con los suyos, se resquebrajó de arriba abajo, haciéndose añicos. Sintiendo, como sintieron muchos gracias a ella, que se dirigía hacia el patíbulo. Comprendiendo, por primera vez en sus sesenta y ocho años de vida, por qué los hombres y las mujeres lloraban y gritaban cuando la puerta se cerraba tras ellos. Sólo los débiles deben morir. Y ella ya era, oficialmente, una de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, por la propia repulsión que se provocó a sí misma, decidió jugar su última carta. Sabía que no escaparía, pero ante la posibilidad de ser juzgada, su única opción era morir como mártir de su propia causa. Contó hasta tres interiormente y se lanzó contra la puerta que quedaba al lado de Julia, rezando porque el disparo que vendría del ángulo contrario fuese rápidamente mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aunque Carlos no esperaba el movimiento, sí que sabía cómo funcionaba su mundo interno y entendió rápidamente lo que Teodora quería. Lo que jamás hubiera esperado, nunca, era que Julia reaccionara como lo hizo. La vio agarrarla por el pelo y lanzarla contra el asiento, cerrando la mano izquierda alrededor de su cuello, y la dejó hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No te acuerdas de mí, Lourdes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín trató de detenerla sin demasiado énfasis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Julia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella pareció no oírle. Su voz ascendió un par de tonos cuando volvió a hablar mientras aumentaba casi imperceptiblemente la presión que ejercía con la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- He dicho que si te acuerdas de mí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer guardó silencio, sin saber si no podía hablar por la presión sobre la garganta o por el miedo que sentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy Julia Medina. Una vez me cogiste por el cuello como yo hago ahora… porque te dije que habían matado a mi padre, y tú apretaste…&lt;br /&gt;- Julia ya basta…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mano de Carlos se posó suavemente sobre la suya, en una caricia que pedía en silencio que se tranquilizara, y la retiró despacio. Cuando la vio respirar hondo y relajarse levemente, se volvió hacia Rebeca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué cojones nos siguen y no hacen nada?&lt;br /&gt;- Quieren llegar a la sede, Carlos. Actuarán cuando lleguemos, saben que pueden hacernos mucho más daño allí… ¿Qué hacemos?&lt;br /&gt;- Haz lo que dicho Saúl, suele funcionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permanecieron en silencio seis kilómetros más, con el Renault siempre a la misma distancia, mientras seguían las instrucciones marcadas. Acababan de tomar la tercera salida cuando, ochocientos metros más adelante, alguien arrancó su coche y metió la primera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un minuto más tarde, el sonido les llegó antes que la visión. Fue un estruendo con sonido a muerte, devastador, de los que se quedan en la mente haciendo eco durante años. Cuando Carlos se volvió, sólo alcanzó a ver dos amasijos de hierros inertes, rojos y negros. Supo que Rebeca había visto lo mismo al percibir cómo disminuía la velocidad del coche.&lt;br /&gt;Teodora Raüber lloró en silencio. Los mártires estaban del otro lado. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7977779452004057653?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7977779452004057653/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7977779452004057653&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7977779452004057653'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7977779452004057653'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xxii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XXII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-5530746581920727417</id><published>2009-08-25T10:41:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T10:42:10.634-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XXI.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Agarrada a su mano, esperó a que él se asegurara de que el pasillo estaba vacío antes de salir. Echaron a andar y le oyó hablar, pero no entendió a quién ni adonde se dirigía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Julia, tráela.&lt;br /&gt;- (…)&lt;br /&gt;- Dani, nos vemos en el aparcamiento.&lt;br /&gt;- Fermín, ¿con quién…?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No terminó la frase. Quizá a la última persona que esperaba encontrar allí era precisamente ella. Mucho menos encañonando a dos mujeres. Rebeca apenas la miró un segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me alegro de verte, María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que su cerebro pudiese procesar lo que estaba pasando, Fermín la agarró con suavidad por los hombros y le puso la palma abierta en la mejilla, en un gesto cálidamente típico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Escúchame María, Rebeca va a acompañarte hasta el aparcamiento. Iván está esperándote. Súbete con él a la moto y vuelve al internado. Cuando lleguéis, quiero que te encierres en mi habitación hasta que yo llegue, ¿entendido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella negó con la cabeza, primero lentamente, luego con vehemencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Vas a dejarme otra vez?&lt;br /&gt;- María, tienes que irte. Yo tengo que encargarme de esto…&lt;br /&gt;- No lo hagas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos tacones que se acercaban con firmeza les hicieron volverse a todos al mismo tiempo. María reconoció a la doctora que la visitaba casi a diario, pero sus ojos se centraron sólo en Julia. Se volvió hacia Fermín, sin poder creerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Les habéis metido aquí dentro? ¿A Julia? ¿A mi hijo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se zafó bruscamente del brazo de Carlos, que seguía posado con suavidad alrededor del suyo, y le miró con los ojos anegados en unas lágrimas que ya no eran de emoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo has podido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teodora Raüber, fría en la apariencia y en el fondo, cortó la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué es lo que está pasando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos tuvo que abstraerse del odio lacerante en los ojos de María para volverse hacia la mujer, en cuya voz no se atisbaba ni un ápice de nerviosismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pasa que vas a coger ése teléfono… – Señaló con la cabeza el aparato blanco que había sobre el mostrador. – Y vas a decirle a todo el mundo que vayan hacia el lado opuesto al aparcamiento para que nosotros podamos salir tranquilamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer le escuchó con atención y luego se echó a reír con sequedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y luego ¿qué? ¿Me vas a pegar un tiro? ¿Habéis montado todo esto por ésa desgraciada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pudo ni quiso resistirse. Se lanzó sobre ella y la agarró con violencia por el brazo, empujándola hacia el mueble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Llama!&lt;br /&gt;- Y si no quiero ¿qué? No vais a salir vivos de aquí. Ninguno. Mátame si quieres ya, no me aburras…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos relajó la presión sobre el brazo y sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos a ver si esto te divierte más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se metió la mano libre en el bolsillo trasero de los pantalones y sacó un teléfono móvil de última generación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Toma Julia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lo lanzó y ella pulsó rápidamente un par de botones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Listo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Carlos le pareció percibir un leve temblor en las manos de Teodora Raüber y pensó que eso aumentaba considerablemente sus opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Enséñaselo a la doctora Raüber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El temblor aumentó, esta vez de forma visible, al oír su verdadero apellido.&lt;br /&gt;Julia dio dos pasos y le colocó la pantalla frente al rostro. La mujer abrió los ojos con estupefacción, primero mirando al teléfono, luego mirando a Carlos, que la vio tragar saliva y permanecer en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo que le apunta a la cabeza es una Walther99 que no entiende de tíos invencibles. Le va a hacer el cerebro astillas si en menos de dos minutos no estás conmigo en el aparcamiento. ¿Te diviertes más ahora, Teodora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No contestó, se limitó a coger el teléfono y a hablar sin rastro de su común tono soberbio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy Lourdes. Todo el mundo al patio norte. Alguien ha visto a Emma en esa zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la pantalla, vio como la mano que sujetaba el arma retiraba el seguro. Los ojos se le llenaron de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Rápido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, Carlos recordó que María y Rebeca estaban tras él, observándolo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María, vete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pudo volverse a mirarla. La oyó sollozar con suavidad y volvió a convivir conscientemente con esa sensación, tan familiar, de sentirse infame, incapaz de hacerla feliz. Esa sensación que le forzaba a ser seco, desagradable, tajante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Vete!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A su espalda, resonó la voz de Rebeca, suave, amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos María, nos tenemos que ir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las oyó salir, aumentó la presión del arma sobre el vientre de Teodora Raüber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ahora tú, vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al aparcamiento, encontró vacío el hueco que había ocupado la moto de Iván. Junto a él, Rebeca y Daniel ya ocupaban los puestos delanteros del coche que les llevaría a su destino. Julia, Teodora y Carlos subieron detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la sede de la Organización, alguien se ajustó el nudo de la corbata y se encaminó, convencido, sin rastro de miedo, hacia la muerte deseada. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-5530746581920727417?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/5530746581920727417/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=5530746581920727417&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5530746581920727417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5530746581920727417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xxi.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XXI.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-3587338849552143086</id><published>2009-08-25T10:40:00.002-07:00</published><updated>2009-08-25T10:41:29.130-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XX.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Julia echó a andar desde el fondo del pasillo. Vio a Dani al otro lado, preparado para cumplir con su parte, pero procuró no acelerar el paso. La voz de Fermín resonó en su cabeza con el mismo tono que había usado horas antes para darle instrucciones…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camina despacio, con la cabeza alta, que no parezca nunca que tienes algo que esconder&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;… y se relajó incomprensiblemente. Los números en las puertas de las habitaciones reflejaban su minúscula cuenta atrás. 219. 218. Se desabrochó el botón de arriba de la bata, tratando de frenar el calor que ascendía por sus piernas. 217.&lt;br /&gt;Al fondo del pasillo, Daniel sonrió. 216. Ella le devolvió la sonrisa. 215. Estiró el brazo y agarró el pomo. 214. Cuando entró, un bulto de pelo rizado apenas advirtió su presencia desde la cama. Julia se acercó a ella y la golpeó suavemente en el hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Emma… Despierta, ven conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven abrió los ojos y miró a la enfermera a la cara, tratando de enfocar la mirada en sus ojos. En silencio, con mansedumbre, se puso de pie y se quedó quieta. Julia la cogió suavemente de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ven, te invito a un cigarrillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emma sonrió y salió de la habitación con ella. Cruzaron el pasillo y entraron el baño de enfermeras. Sin mediar palabra, Julia abrió la puerta de uno de los estrechos aseos y obligó a Emma a sentarse sobre la tapa. Sacó un paquete de Marlboro del bolsillo y un mechero y se lo entregó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Toma, sé que no te dejan fumar ahí adentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mujer se le iluminaron los ojos y la miró con incredulidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te dejo el paquete y el mechero, con la condición de que sólo podrás fumar aquí adentro ¿de acuerdo? Cuando salgas por ésa puerta, no volverán a darte, ¿me entiendes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emma asintió despacio. Julia sintió una opresión suave en el pecho cuando la vio sonreír agradecida. Debía de tener cinco o seis años más que ella, pero era probable que no volviera a salir de allí. Se acercó a su oído y le habló despacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No hagas ruido ¿vale? Tengo que irme…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de marcharse, no pudo resistir la tentación de abrazarla brevemente. Quiso decirle que lo sentía, pero no lo consiguió. Cuando volvió fuera, Daniel ya había desaparecido.&lt;br /&gt;Caminó con calma hasta la habitación de Emma y le encontró agachado junto a la cama, anudando a la pata el extremo de una rastra de sábanas que se perdían por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dani, ¿cómo vas?&lt;br /&gt;- Ya casi lo tengo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un minuto más tarde, salieron juntos al pasillo. Julia le habló al cuello de la bata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín, ¿me oyes?&lt;br /&gt;- Lo estáis haciendo genial, chicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel intervino, impaciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Empiezo a gritar ya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Adelante…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el despacho de Dolores Álvarez la confusión reinante en los pasillos no fue palpable hasta pasados unos minutos. Cuando el trajín fue lo suficientemente denso, se levantó indignada y abrió la puerta con mal humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué narices pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un celador que pasaba junto a ella le gritó en su carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es Emma, se ha largado por la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teodora Raüber estaba acostumbrada a trabajar bajo presión, así que no se inmutó más allá de un leve aumento en su habitual mal humor. Volvió dentro y cogió el teléfono de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Todos los efectivos fuera, que no llegue a la tapia. ¡Dad la alarma ya!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo cuando el sonido estridente de la alarma empezó a golpear las paredes del centro, Rebeca y Carlos comenzaron a subir la escalera. Al llegar al control de enfermeras de la segunda planta, los últimos empleados corrían ya en dirección contraria. Como ambos esperaban, sólo quedaron dos mujeres tras el escritorio de recepción. Se llevó la mano a la culata del arma mientras la mayor de ellas se ponía en pie para recibirles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo siento pero…&lt;br /&gt;- El que lo siente soy yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacó la Beretta y le apuntó directamente a la frente, mientras la pistola de Rebeca miraba fijamente a la de la mujer más joven, cuya mano trató de escurrirse de la mesa. A Carlos le sorprendió la autoridad tajante en la voz de su compañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si se te ocurre tocar la alarma que tienes bajo el escritorio, voy a tener que vaciarte esto en la cabeza, y no quiero hacerlo. Sal fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos enfermeras palidecieron, pero no tentaron a la suerte. Salieron despacio a la parte de fuera y se colocaron en la pared de frente, una junto a la otra, como Rebeca les había indicado con un simple movimiento de cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si no os movéis, no os pasará nada malo, ¿de acuerdo? – Sin volver la cabeza, se dirigió a su compañero. – Carlos, ve a buscar a María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin bajar el arma, caminando de espaldas, Carlos echó a andar por el pasillo. Cuando perdió a Rebeca de vista, se dio la vuelta. El corredor se le antojó de repente increíblemente largo, insoportablemente ancho y luminoso. Pensó en guardarse el arma para no asustarla, pero de inmediato entendió que le convenía estar preparado. Cuando alcanzó la puerta, ocurrió algo que jamás comprendería. Tuvo miedo de abrir. Un terror infantil le paralizó como sólo lo había hecho el día que vio caer a su padre ante sus ojos. Apretó los ojos con fuerza, exorcizando el recuerdo, y se asió al pomo de la puerta.&lt;br /&gt;La empujó muy despacio, adivinando primero la ventana, la mesita, el sillón. Y luego ella. Sentada sobre la cama, descalza, abrazándose las rodillas desnudas. Más indefensa que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo cuando la puerta se abrió del todo, María se percató de que había alguien en el umbral. Levantó los ojos sin mover la cabeza, con desgana, esperando encontrar a otra enfermera distinta con el mismo veneno. Cuando sus ojos se encontraron con los de él, su mente racional dejó de funcionar y su cuerpo pareció dejar de acusar, de repente, el sopor que le habían provocado los medicamentos en la última semana. Se lanzó de la cama y le encontró ya a mitad de camino. Le rodeó el cuello con los brazos y sintió que dejaba de tocar el suelo. Oyó su voz, susurrante en su oído, mientras las lágrimas le inundaban el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nos vamos, María. Nos vamos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiso contestar, pero la voz no fue capaz de abrirse paso en su garganta. Simplemente buscó sus labios tibios y le besó dos, tres veces, en los labios, superficialmente. Se mordió las ganas de seguir haciéndolo y corrió al rincón opuesto, donde se calzó las zapatillas de hospital en medio segundo. Luego volvió a él y se agarró a su mano mientras se secaba el rostro con la otra. María no lo sabía, pero en ese momento, su huída no había hecho más que comenzar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-3587338849552143086?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/3587338849552143086/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=3587338849552143086&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3587338849552143086'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3587338849552143086'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xx.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XX.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7289716358722752999</id><published>2009-08-25T10:40:00.001-07:00</published><updated>2009-08-25T10:40:52.255-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XIX.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Carlos se alegró de estar a oscuras. De otro modo, Rebeca hubiera podido ver cómo se formaba un nudo en su garganta, intragable, doloroso, mientras las lágrimas se le amontonaban en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Géminis no mata mujeres, Carlos. Las usa como cobayas.&lt;br /&gt;- ¿Está embarazada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca negó suavemente con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. Pero parece ser que María tuvo un desmayo unos días antes de que la ingresaran. Probablemente pensaron que lo estaba y que podrían hacer uso del bebé.&lt;br /&gt;- Pero ¿por qué le contaron entonces que le habían extirpado el útero?&lt;br /&gt;- Desde que Iván nació, Géminis ha sabido en todo momento dónde estaba María. Le contaron aquella historia y se aseguraron de que sólo la trataran sus médicos. Cuando apareció por el internado, no se preocuparon, era más fácil tenerla bajo control. María no ha supuesto nunca un peligro para ellos hasta el momento en que robó los papeles que comprometían a Noiret. Por eso la mandaron de vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, a Carlos le temblaron las piernas. Y con ellas, la voz al hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Van a matarla. No lo han hecho ya porque pensaron que estaba embarazada, pero si no lo está, sabiendo lo que sabe…&lt;br /&gt;- Se desharán de ella en cuanto puedan. Mientras a Noiret le ha importado Iván, María era la única baza que tenía si su hijo llegaba a enfermar. Pero creo que está bastante claro a estas alturas que a Noiret le importa bien poco lo que le pase al chico. Además, ahora sí es un estorbo para ellos. Los perjuicios superan a las ventajas de mantenerla viva.&lt;br /&gt;- Llama a los chicos. No vamos a esperar a la tarde, tenemos que hacerlo a primera hora y quiero asegurarme de que todo sale bien. Voy a llamar a Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos cruzó el cuarto como una exhalación y marcó el número del chico. Ni siquiera se planteó cómo reaccionaría cuando su teléfono sonara después de las dos de la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dani, soy Carlos. Te necesito, hay un cambio de planes.&lt;br /&gt;- (…)&lt;br /&gt;- Yo te recogeré. Estaré en tu casa en media hora.&lt;br /&gt;- (…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando colgó el teléfono, se volvió hacia su compañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Necesito tu coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca respondió sacándose las llaves del bolsillo y lanzándoselas. Carlos le devolvió la sonrisa y se dirigió a la puerta. Ya estaba en el pasillo cuando se volvió hacia ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Rebeca…&lt;br /&gt;- ¿Sí?&lt;br /&gt;- Si algo va mal mañana…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sonrió y permaneció en silencio, tratando de infundirle ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si algo va mal, quiero que te asegures de que a Iván, a Julia y a María no les pasa nada. Tú conoces el plan, si yo no puedo hacerlo…&lt;br /&gt;- Lo haré yo. No lo dudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos asintió y salió. Mientras él conducía hacia la ciudad, Rebeca reunió en el cuarto a Iván y Julia y volvió a explicarles cómo se desarrollaría todo al día siguiente.&lt;br /&gt;Una hora después, cuando Fermín y Daniel volvieron, repasaron de nuevo cada pequeño detalle. Rebeca les repartió micrófonos y pequeños auriculares. Dani se rió porque siempre había querido llevar uno de ésos trastos que llevaban los presentadores de televisión. Julia rió con él y se sintió más fuerte que nunca. A Iván le costó asumir que Carlos no iba a prestarle un arma. Nadie durmió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las diez en punto de la mañana, cada uno estaba ya en la posición marcada.&lt;br /&gt;En la puerta principal de San Antonio, Carlos y Rebeca aparentaban ser una pareja que venía a visitar a un familiar. Nadie les habría relacionado con el chico que aparcaba su moto en el aparcamiento, ni con la nueva enfermera. Nadie reparó en que el carrito de la limpieza que siempre empujaba el chico con síndrome de Down estaba lleno de sábanas aparentemente sucias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos habló para el cuello de su camisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dani, ¿lo has hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dani sacó su teléfono móvil del bolsillo y se lo puso en la oreja, aunque en realidad hablaba hacia su propia muñeca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. Se ha tomado lo que me diste. Ya hace tres horas. Seguro que hoy no tiene tanto sueño.&lt;br /&gt;- ¿Qué has hecho con las pastillas de verdad?&lt;br /&gt;- Las tiré a la papelera.&lt;br /&gt;- ¿A la pape…?&lt;br /&gt;- Yo limpio las papeleras, jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca sonrió sin intentar disimularlo a pesar de la tensión a la que se sentía sometida. Carlos se imaginó que Julia e Iván estarían haciendo lo mismo desde sus puestos. Cuando todo esto terminara, quizá lo único que echaría de menos sería la continua humillación a la que Daniel sometía a sus prejuicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien. ¿Todos listos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Iván llegó nítida por el auricular que llevaba en la oreja izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Listo.&lt;br /&gt;- ¿Julia?&lt;br /&gt;- Preparada.&lt;br /&gt;- Allá vamos, que empiece la fiesta. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7289716358722752999?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7289716358722752999/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7289716358722752999&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7289716358722752999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7289716358722752999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xix.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XIX.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8794848212949007627</id><published>2009-08-25T10:39:00.000-07:00</published><updated>2010-07-30T07:01:35.381-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XVIII.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los sótanos del edificio que albergaba a la Organización no respondían a lo que normalmente se asocia con el subsuelo. Estaban regados de luz artificial y pintados de un blanco nuclear que los hacia aún más luminosos. En el pasillo había placas, insignias, homenajes en papel, como en el pasillo de un colegio, las bondades de los que lo habitan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre, diferente pero idéntico a los que se habían llevado a Hugo dos días antes, le condujo hasta una puerta igualmente blanca. Desechó la llave y descorrió el cerrojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estaré aquí afuera.&lt;br /&gt;- No te preocupes, no me va a morder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos nunca había estado en la sede de la organización, mucho menos en las habitaciones de abajo, pero aunque lo hubiera estado, jamás habría imaginado lo que se iba a encontrar. El sitio era pequeño pero acogedor, un escritorio con una lámpara, una cama amplia, una puerta que debía conducir a un baño propio, un par de sillones, libros en una pequeña estantería, de Luther King a Lorca, parecían burlarse de su huésped.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hugo recibió a Carlos de frente, sentado en un sillón, sonriendo en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Muchos lujos para un nazi ¿no? Si lo llego a saber, te dejo en las calderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tono burlón no pareció perturbar a su oponente, que seguía con la mirada fija en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Me necesitas, Carlos? ¿O vienes a matarme?&lt;br /&gt;- Ni una cosa ni la otra, siento decepcionarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín dio dos pasos más y se apoyó de pie delante de la mesa del escritorio, dejando que su mano se deslizara imperceptiblemente por debajo del tablero, colocando la cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Venía a saludarte. Y a decirte que voy a sacar a María del agujero donde la encerraste. Aunque lo más divertido de todo es que lo voy a hacer gracias a ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hugo sonrió abiertamente, con ironía, y se puso de pie. Se giró y miró a su oponente a los ojos de cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De verdad me ves tan asustado, Carlos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín moduló la voz para susurrar del mismo modo que lo hacía Hugo, burlándose de su intento de intimidación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. Asustado no. Te veo encerrado, que es como tienes que estar. Y me vas a ayudar, te guste o no.&lt;br /&gt;- Pensaba que querías solucionar tus asuntos pendientes conmigo.&lt;br /&gt;- Yo no soy un asesino… No lo olvides. Yo saldo las cuentas a mi manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le dio la oportunidad de responder. Se giró y agarró el pomo de la puerta como si se agarrara a su cuello. Tiró de él y salió al pasillo. El guardia le acompañó hasta la salida. Saúl le estaba esperando en la planta de arriba, junto a la entrada. Carlos sacó un teléfono móvil del bolsillo y se lo entregó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Asegúrate de que tenga batería hasta al menos mañana por la noche y que permanezca cerca de la habitación de ése cabrón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl asintió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nos la estamos jugando, Carlos.&lt;br /&gt;- Cuando les entreguemos a Teodora Raüber, el protocolo les importará una mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo una pausa eterna, en la que ninguno de los dos supo qué decir. Carlos le dio una palmada suave a Saúl en el hombro, en un gesto familiar pero extraño entre ellos, y cruzó el umbral. A su espalda, le pareció oír un “Ten cuidado” con cierto aire paternal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó al internado, el silencio pesaba en el aire. Con el edificio prácticamente vacío, a aquellas horas de la noche, nadie podría imaginarse, a simple vista, que en él se movían sin cuidado varios de los hombres más buscados del planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió la puerta del cuarto y lo encontró sumido en la oscuridad. Presionó el interruptor y la luz tenue hizo más evidente su soledad. Alguien había estirado la colcha de su cama antes de irse y había colocado los documentos apilados sobre la mesa. Encendió el portátil y se lo llevó a la cama, pero apenas podía atisbar la silueta de María sobre la cama en la oscuridad del cuarto donde se hallaba. El plasma de la pantalla, y con él el cuerpo de María, se hundió bajo su dedo índice, que se deslizó hasta la sábana, clavándose en ella. Trató de cerrar los ojos y pensar en ella de otra forma, en otro tiempo más cálido, pero alguien llamó suavemente a la puerta, interrumpiendo su mínima posibilidad de conciliar el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó de un salto y entreabrió la puerta. Rebeca se deslizó por la rendija y echó un rápido vistazo al cuarto para asegurarse de que estaban solos. Carlos pensó por un momento que ella vivía en una permanente e inquebrantable alerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pasa algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca dudó un segundo, como si no supiera por dónde empezar. Se aproximó a la ventana, como si escondiéndose en la penumbra pudiera suavizar lo que quería decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Carlos, hay algo que no te conté en el informe de María. Quería esperar para que pudiéramos hablar a solas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A él se le puso la piel de gallina. Sabía perfectamente cómo sonaba el miedo en la voz de Rebeca. Se acercó a ella y los dos quedaron sumidos en las sombras que quedaban junto a la ventana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa?&lt;br /&gt;- ¿María te dijo alguna vez que no podía tener hijos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos suspiró y relajó imperceptiblemente los músculos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, sí. Me dijo que tras el parto de Iván, tuvo complicaciones y le tuvieron que extirpar el útero. Tampoco es que hablara mucho del tema pero…&lt;br /&gt;- No es cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta seca de Rebeca le congeló las venas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo que no es cierto? María no tenía la …&lt;br /&gt;- María no tenía la regla porque tiene una alteración en la hipófisis que hace que tenga la prolactina por las nubes. Manipularon su ADN para provocárselo. Se lo hicieron ellos… Experimentaron con ella durante casi un año, pero es probable que ella apenas recuerde nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la luz que se colaba por la ventana, Rebeca adivinó la devastación en el rostro de su compañero. Extendió la mano y la colocó suavemente sobre su brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tiene tratamiento, Carlos. Es una enfermedad que se trata con medicación.&lt;br /&gt;- Pero entonces…&lt;br /&gt;- ¿Nunca te has preguntado porque la encerraron dos veces en San Antonio en vez de matarla?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8794848212949007627?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8794848212949007627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8794848212949007627&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8794848212949007627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8794848212949007627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xviii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XVIII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4870041056228826984</id><published>2009-08-25T10:38:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T10:39:09.717-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XVII.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sentada como una niña, sobre sus piernas cruzadas en la cama de Fermín, Julia trataba de enfocar el rostro de Lourdes Álvarez tras la neblina que ocupaba aquella época. Iván, sentado junto a ella, trataba de sobreponerse a sus últimas horas, a la angustia de todo lo que había descubierto. Fermín no se había movido en los últimos minutos, sentado frente a la pantalla del ordenador, velando el sueño intermitente de María. Sólo Rebeca parecía continuar fría e inquebrantable. Sólo ella hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo era?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia entornó los ojos y habló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Era una mujer mayor, siempre llevaba el pelo recogido en un moño, iba muy bien vestida. – Se detuvo un momento a reflexionar. – Es increíble que siga ejerciendo…&lt;br /&gt;- ¿Cuántos años crees que tiene? Más o menos…&lt;br /&gt;- No lo sé. Yo siempre pensé que ya debía estar jubilada. Más de sesenta, seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván, que había permanecido callado hasta ese momento, sacó su ironía del cajón, la única arma con la que contaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buena edad para ser amiguita del tal Wulf…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Carlos se le sacudieron los cimientos. Lo vio tan claro que se sintió molesto consigo mismo por haber sido incapaz de adivinarlo antes. La idea que llevaba horas martilleándole la cabeza tomó forma de nuevo, y de repente, todo pareció encajar. Minimizó la imagen que emitía la cámara y abrió un programa para manipular imágenes. Unos minutos más tarde volvió la pantalla hacia donde Julia estaba sentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Es ella?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La palidez del rostro de Julia habló por sí misma. Cogió el teléfono y pulsó el uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Soy Carlos. Necesito otra webcam.&lt;br /&gt;- No me llamarías sólo para pedirme eso, ¿qué quieres?&lt;br /&gt;- Me vendría bien hacerle una visita a nuestro amigo Hugo.&lt;br /&gt;- Sabes que no puedo hacer nada. Está bajo custodia en la sede y no van a dejar que…&lt;br /&gt;- Si no le veo esta noche, voy a quemar los informes. Y entonces, no os servirá de nada tenerle a él.&lt;br /&gt;- ¡Tú no vas a quemar nada!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín esbozó una sonrisa irónica que Saúl supo leer a través del teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Créeme, he quemado cosas peores…&lt;br /&gt;- Carlos, no seas imbécil.&lt;br /&gt;- Tengo a Teodora Raüber. Si me dejáis ver a Hugo, es toda vuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Saúl le silenció la estupefacción. Nadie sabía nada de la única mujer nazi huída. La Organización había llegado a plantearse que su muerte no había sido simulada hasta que Rebeca descubrió la ermita y las iniciales TR en una de las sillas. Pero Saúl sabía que si había alguien capaz de dar con ella, era Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hablaré con ellos.&lt;br /&gt;- Tiene que ser hoy. Saldré en cinco minutos. Estaré allí antes de las diez. Prepárame la cena.&lt;br /&gt;- Carlos, no puedo prometerte nada.&lt;br /&gt;- Lo harán. Os llevaré los informes de Hugo como muestra de buena voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colgó y sonrió para sus adentros. Ya estaba en marcha. Miró a la pantalla y vio a María en la misma postura en la que había estado desde que Daniel activó la webcam. Quiso repetir el gesto absurdo de alargar el brazo para tocarla, pero pensó que si se daba prisa, quizá al día siguiente a ésas horas, podría abrazarla de verdad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4870041056228826984?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4870041056228826984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4870041056228826984&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4870041056228826984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4870041056228826984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xvii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XVII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4172021738957327285</id><published>2009-08-25T10:37:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T10:38:27.718-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XVI.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando Julia y Rebeca volvieron, encontraron a Iván y a Carlos sentados sobre la cama, el primero con los ojos fijos en la pantalla del ordenador, el segundo con la mirada perdida en los datos del informe falso, tratando de encontrar algo que le pusiera en el buen camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Carlos, no te vas a creer lo que hemos encontrado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca lanzó una carpeta marrón sobre la mesa, la misma que dos noches antes, Hugo había escondido bajo el colchón cuando Julia llamó a su puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hugo lo guardaba en su habitación. Es el informe de María.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos abrió los ojos de par en par y se abalanzó sobre los papeles. Desparramó el contenido de la carpeta sobre la cama y trató de escudriñarlos todos a la vez, sin éxito. Las palabras le salieron a borbotones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Has visto algo raro? ¿Algo que no sepamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca permaneció en silencio. Julia trató de contestar, pero se quedó congelada ante la pantalla del ordenador, incrédula. Quizá en el fondo de su ser, ella tampoco creyó nunca que Daniel fuera una buena baza. Sólo un nombre y su apellido, desde la boca de Fermín, consiguieron sacarla de su estupefacción un segundo después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- También lo firma Lourdes Álvarez. Creo que vamos a tener que hacerle una visita…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Julia se le rompió algo por dentro al oír aquel nombre. Sintió que iba a vomitar y tuvo que agarrarse al respaldo de la silla. A Iván no le pasó desapercibido el gesto y tardó medio segundo en plantarse a su lado, agarrándola por un brazo con suavidad. Se acercó a su oído y le habló despacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué te pasa? ¿Estás…? ¿Has visto algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella negó con la cabeza y reprimió otra nausea con sabor a antigua. Volvió a su garganta el sabor metálico de los medicamentos, de su garganta incapaz de soportar otro espasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La conozco…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas fue un balbuceo, comprensible sólo para sí misma. Volvió a repetirlo, más fuerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La conozco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca se acercó a ellos y le puso una mano a Julia sobre el hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Julia, ¿qué pasa?&lt;br /&gt;- Sé quién es esa mujer…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván giró la silla en la que Julia se apoyaba y la obligó a sentarse. Carlos intuyó que pasaba algo y se colocó delante de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esa mujer fue mi médico en San Antonio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván esbozó una sonrisa imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué dices, Julia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un minuto después, consiguió narrarles cómo la habían ingresado en el psiquiátrico tras la muerte de su padre, obviando los detalles acerca de cómo había descubierto que había sido asesinado. Les relató cómo la doctora Álvarez firmó su ingreso y la visitó ocasionalmente, recordándole siempre que debía apartar aquellas fantasías de su mente si quería salir de allí. Sólo les habló por encima de cómo la obligó a tragar las cápsulas que la dejaban adormecida durante horas o de cómo la martirizaba con comentarios sobre su padre.&lt;br /&gt;Cuando terminó de hablar, se dio cuenta de que ya no lloraba. Ni siquiera contándolo. Y también entendió que, por fin, había llegado el momento de volver a verla. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4172021738957327285?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4172021738957327285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4172021738957327285&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4172021738957327285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4172021738957327285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xvi.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XVI.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8903306905311833125</id><published>2009-08-25T10:36:00.001-07:00</published><updated>2009-08-25T10:37:37.992-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XV.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Aún no eran las ocho de la mañana, pero Carlos llevaba dos horas en pie y casi una caminando alrededor de la laguna. La impaciencia no había sido nunca uno de sus defectos, había aprendido a ser metódico, a saber esperar para dar con lo que uno busca. Pero en determinados momentos, cuando en tu vida se cruza otra persona que amenaza con importarte más que tú mismo, tus virtudes y tus defectos pueden terminar dándose la vuelta. La cita era a las ocho, y Carlos sabía que Saúl no llegaría ni antes ni después de la hora, pero no había podido evitar llegar al punto de encuentro poco después de las siete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se revolvió con inquietud y miró el reloj por enésima vez. Tenía un plan armándose en su mente, pero le faltaba fe en él y confianza en sus ayudantes. Volvió a pensar en la webcam y en Daniel, y se preguntó, como había hecho toda la noche, si sería capaz de hacerlo sin que todo se fuera al traste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido familiar del Volvo le hizo empezar a moverse de nuevo, esta vez en dirección al camino por el que se aproximaba el vehículo. Saúl no se apeó, bajó la ventanilla y le entregó una carpeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aquí lo tienes. Es el informe oficial de María, no sabemos cuánto habrá de cierto en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos se lo guardó bajo el brazo y asintió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Volveré a llamarte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin esperar una réplica, se giró y echó a andar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Carlos, la organización no va a darte todo lo que pidas…&lt;br /&gt;- La organización me dará lo que haga falta a cambio de esos informes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronunció la última frase sin darse la vuelta, sin mirar más que al frente, bosque a través, de vuelta al internado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los últimos dos kilómetros del trayecto los hizo corriendo, necesitado de quemar la energía que le sobraba para poder pensar con claridad. Llegó a la puerta de su habitación casi sin aliento, pero no pensó que se le cortaría por completo al ver lo que estaba pasando dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván, sentado frente a la pantalla del ordenador, extendía su mano hacia ella como él lo había hecho el día anterior sobre el cristal que le separaba de María. Entendió de repente que Daniel lo había hecho y que él nunca pensó que lo conseguiría. Se abalanzó sobre el portátil. Al principio, le costó distinguirla bajo el color amarillento que le devolvía la imagen. Estaba tumbada de lado sobre la cama, inerte, lejana, irreconocible para alguien que no conociese aquel cuerpo palmo a palmo. Carlos apretó los puños y reprimió las ganas de correr y sacarla de allí a punta de pistola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deberías haber puesto un micro. Algo para que pudiéramos hablar con ella, joder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván golpeó la mesa con el puño cerrado, haciendo que su frase sonara más a reproche que a lamento. Se levantó con brusquedad y se sentó en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tenemos que hacer las cosas bien, Iván. – Tragó saliva y apartó la vista de la pantalla. – Tengo aquí el informe oficial, vamos a ver qué nos dice. Si su caso lo lleva un médico que esté limpio, podríamos hablar con él o incluso llevarles a juicio si recogiéramos las suficientes pruebas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentó junto a él y abrió la carpeta. Lo primero que vio fue la firma del médico al final de la página. Lourdes Álvarez. El nombre no le dijo nada, así que dirigió la vista a la medicación que se le estaba administrando. Paroxetina y Diazepam. Prozac y Valium para los amigos. Sonaba demasiado típico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ha entrado alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván se levantó como un resorte y Fermín le siguió. Al otro lado, una enfermera, a la que sólo veían de cintura para abajo, dejaba en la mesita tres vasos pequeños. Vieron a María incorporarse despacio, apoyándose sobre un codo, y tragarse el contenido de los tres sin replicar. Cuando terminó, volvió a la posición original y la enfermera salió.&lt;br /&gt;Carlos trató de abstraerse del dolor que sentía y concentró sus fuerzas en su mano izquierda, que apretó el hombro de Iván intentando calmarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, algo saltó en su mente. Una chispa. Una pieza con unos bordes que no terminan de ajustar. Volvió al informe como una exhalación y releyó la posología.&lt;br /&gt;Paroxetina. 1/1/0&lt;br /&gt;Diazepam: 1/1/1.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos pastillas a mediodía. En la mesita de María había tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El informe es falso.&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- Es falso. No tenemos nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se tapó los ojos con la palma de la mano y respiró hondo. Intuyó a Iván dándole una patada a algo antes de oírle vociferar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué mierda vamos a hacer ahora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos lanzó el informe sobre la mesa y habló despacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ahora tendremos que ir por las malas… &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8903306905311833125?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8903306905311833125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8903306905311833125&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8903306905311833125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8903306905311833125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xv.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XV.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7652326437372131622</id><published>2009-08-25T10:35:00.001-07:00</published><updated>2009-08-25T10:35:57.920-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XIV.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Se sentaron en una sala pequeña y cálidamente acogedora en el piso que Daniel compartía con dos compañeros de la fundación. Carlos dejó la mochila en el suelo y se sentó al lado del joven en el sofá, mientras Iván guardó la distancia quedándose en un sillón junto a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel seguía dando vueltas a la foto de María que Fermín le había entregado. Se volvió hacia el cocinero y habló en voz baja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿La quieres mucho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Carlos Almansa le escocieron los ojos y su lista de errores volvió a pesarle en el estómago. Fermín sólo sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. Mucho. Por eso quiero sacarla de ahí. Si realmente estuviera enferma, yo querría que se quedara para que se pusiera bien. Pero no lo está, Dani.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel se quedó en silencio un segundo, mirando hacia el suelo. Parecía estar sopesando si realmente le estaban contando la verdad. Un instante después, se levantó y se subió las gafas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿En qué puedo ayudar yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos asintió y abrió la mochila que tenía entre las piernas. Acto seguido, empezó a colocar objetos delante de la pequeña mesa de café que tenían delante. Cogió una especie de canica negra y se la enseñó a Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto es una webcam inalámbrica. Necesito que la coloques en la habitación de María, en cualquier parte donde yo pueda ver quién entra y quién sale de ese cuarto. – Señaló la parte de arriba, una superficie lisa que coronaba el objeto. – Esto es un imán. Puedes usarlo para colocarla en cualquier sitio, mira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dejó caer sobre la mesa y el imán se asió al metal con ansiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto es un teléfono móvil y dos baterías. Para que la cámara funcione, el móvil debe estar cerca de ella. La batería sólo dura veinticuatro horas, así que cada mañana, cuando llegues, tendrás que cambiarla y cargar la que se ha gastado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos se paró en seco al ver la expresión de Daniel. Miraba los objetos con extrañeza, y movía los ojos alternativamente de la cámara a las baterías, y de ahí, al hombre que le hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dani, ¿me entiendes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven levantó la vista y se quedó fijo en él, como si aquella pregunta fuese la más disparatada en aquel preciso momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No soy idiota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván tuvo que reprimir una carcajada cuando vio al cocinero palidecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien… vale. Empezarás mañana, ¿dónde vas a colocar el teléfono?&lt;br /&gt;- La habitación de María está junto al cuarto de la limpieza donde guardo mi carrito. Puedo dejarlo en el conducto del aire.&lt;br /&gt;- Genial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despidieron unos minutos más tarde. Y mientras Carlos e Iván se marchaban desconcertados y expectantes, Daniel se sintió, por primera vez en su vida, como el último héroe de ésas sagas que veía de niño por televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7652326437372131622?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7652326437372131622/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7652326437372131622&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7652326437372131622'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7652326437372131622'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xiv.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XIV.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-2075982544245925730</id><published>2009-08-25T10:34:00.002-07:00</published><updated>2009-08-25T10:35:19.630-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XIII.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Daniel vio venir el autobús gris que le recogía cada día en la puerta de San Antonio y le dejaba en el centro de la ciudad. Se ajustó las gafas y se colocó los auriculares del mp3 antes de subir. Mientras duró el trayecto, no reparó en nadie. Porque como cada día, los quince minutos de su viaje eran única y exclusivamente para ella. Para Elena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel no tenía demasiado claro si eso era estar enamorado, pero suponía que sí, porque por las noches, su madre decía que sonreía en sueños. Y él siempre soñaba con Elena.&lt;br /&gt;Llevaba veintitrés años de su vida visitando fisioterapeutas. Pero nunca con la ilusión que lo hacía ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El autobús era el lugar perfecto pensar en ella, para abstraerse de todo lo demás. Sólo que como cada día, y como en cada cuento, cuando empezaba a imaginar una situación soñada pero creíble, se acababa el billete y era hora de apearse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el centro de la ciudad, el asfalto desprendía un calor casi insoportable a pesar de que eran ya cerca de las siete de la tarde. Apagó el mp3 y se sentó en la parada a esperar el urbano que le llevaría hasta su casa. Trató de retomar el hilo de sus pensamientos, los que se interrumpían bruscamente cada día con un pitido, pero algo le impidió centrarse en Elena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que había bajado del autobús, dos hombres le observaban de reojo. Uno era muy joven y tenía el pelo negro, y aunque su cara le resultó familiar, no pudo averiguar por qué. El segundo era más alto y llevaba una mochila a cuestas, como si fuera de excursión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subieron juntos al autobús, y diez minutos más tarde, bajaron en la misma parada.&lt;br /&gt;Daniel notó que le seguían los pasos y trató de ir más rápido. A cinco metros del portal de su casa, el más alto le sobrepasó por la derecha y se dio la vuelta, para colocarse frente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Daniel?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asustado, trató de seguir andando, pero el más joven ya caminaba a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Daniel, escúchame, tienes que ayudarme. No voy a hacerte daño…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo en seco y les miró alternativamente, sin entender en qué podría ayudar él a dos desconocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te voy a ayudar a nada, me quiero ir a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre asintió y le hizo un gesto con la palma abierta, pidiéndole en silencio que esperara un instante. Se llevó una mano a la parte de atrás de los pantalones y sacó una fotografía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿La conoces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ella, María, con su uniforme verde, mirando a ninguna parte, le habló desde el papel. La chica de los ojos tristes. Claro que la conocía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;- Bien… Tienen encerrada a María en el psiquiátrico donde tú trabajas, y nosotros tenemos que sacarla de ahí, pero te necesitamos.&lt;br /&gt;- Está enferma. Tiene que estar allí para curarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez, Iván intervino en la conversación. No sabía bien cómo comportarse frente a aquel chico, y trató de suavizar su tono tanto como pudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No… No está enferma. Escucha… Yo me equivoqué, ¿me entiendes? Yo les dije que estaba enferma, pero no lo está, y ahora no sé cómo arreglarlo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel no entendía cómo alguien podía equivocarse en ésas cosas, pero tenía claro que en San Antonio le trataban bien, tenía un trabajo y no pensaba portarse mal con ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me voy a casa, no voy a hacer nada malo para ayudaros…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos le vio tan decidido que se apartó de su camino y le dejó pasar. Quizá había sido una estupidez intentarlo. Pero no pudo evitar que su mente, en un impulso inconsciente, sacara de nuevo la foto del bolsillo y se volviera hacia Daniel, justo cuando éste alcanzaba el portal de su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dani, ¿te has enamorado alguna vez? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-2075982544245925730?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/2075982544245925730/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=2075982544245925730&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2075982544245925730'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2075982544245925730'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xiii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XIII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7880668671377363311</id><published>2009-08-25T10:34:00.001-07:00</published><updated>2009-08-25T10:34:45.254-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XII.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Volvió al internado con un manojo de sensaciones en el cuerpo, incapaz de separar unas de otras. Frustración, arrojo, dolor, ternura, miedo. Ganas de romper un cristal. Ganas de apretar un gatillo. Ganas de correr, de llorar, de reír, de escapar, de abrazar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando abrió la puerta de la habitación, casi se había olvidado de que la encontraría llena de gente. Alrededor de la mesa, Julia, Iván y Rebeca se perdían en la inmensidad de un mar de informes repletos de nombres desconocidos, virus, niños, muerte y enfermedad. Cuando le vieron llegar, sólo Rebeca siguió enfrascada en la tarea. Iván se levantó despacio y se acercó a Carlos. No parecía el mismo que había dejado unas horas antes. Se había duchado, se había cambiado de ropa y su gesto hacia el cocinero se había suavizado ostensiblemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín… ¿has podido ver a María?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos asintió en silencio, con un nudo intragable aún en la garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo está?&lt;br /&gt;- Bien. Cabreada, pero eso tiene que ver sólo conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió y esquivó a Iván para coger una silla y sumarse a la improvisada reunión alrededor de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué tenéis?&lt;br /&gt;- Nada nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Rebeca parecía habérsele olvidado por completo la herida de la pierna y el horror vivido en la ermita el día anterior. Cuanto más miraba los informes, más se enfrascaba en ellos. Los leía y los desechaba con avidez, anotando datos. Carlos sabía que su mente era un hervidero, a pesar de ése “nada nuevo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín, ¿qué es todo esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julia era la que parecía más desconcertada a pesar de que los chicos atesoraban más información de la que la organización había conseguido reunir en el último año.&lt;br /&gt;Carlos se aclaró la garganta y trató de resumir todo lo que había comprendido en las últimas horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Los informes pertenecen a todos los niños que han sido manipulados genéticamente en busca de la raza aria, ya sabéis de que va esto ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván le interrumpió, como si todavía no tuviera la mente lo suficientemente clara para entender lo que le estaban diciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Manipulados genéticamente? Pero eso…&lt;br /&gt;- La sangre que te salvó la vida había sido manipulada, como la de todos los niños que figuran en ésos informes. Irene, Paula, Hugo, todos. Por lo que parece, para comprobar si realmente habían conseguido la sangre pura que buscaban tras alterar el ADN, les inoculaban distintos tipos de virus para ver cómo reaccionaban. Luego los encerraban en jaulas. Allí fue donde el virus mutó, los niños se contagiaban unos a otros, y se originó la enfermedad, que probablemente sea un virus hecho de varios. Es probable incluso que existan variantes de la misma enfermedad, dependiendo de qué virus interaccionaran.&lt;br /&gt;- ¿Pero qué pintan Hugo y Paula en ésa lista? ¿Los otros niños eran huérfanos, no?&lt;br /&gt;- Los experimentos no han cesado en ningún momento. Paula es hija de una de las primeras niñas con las que experimentaron. Probablemente Hugo y Daniel también lo fueran. El Proyecto Géminis ha matado, manipulado y engañado para hacerse con los niños que les interesaban…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca le interrumpió, negando con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tenemos que entregarle todo esto a la organización…&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta fue rápida y rotunda, dejándola congelada. Conocía las formas bruscas de Carlos, pero no le cabía en la cabeza que a estas alturas, con todo lo que tenían entre manos, no hubiese informado ya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Les he entregado a Hugo. Pero ahora la organización tiene que hacer algo por mí. Cuando lo hagan, se lo daré todo, yo también quiero que esos cabrones paguen por lo que han hecho, pero primero tengo que cumplir una promesa, y necesito algo con lo que negociar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó sin decir nada más y salió al pasillo. Sacó el móvil y marcó la tecla de pulsación rápida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tienes lo que te pedí?&lt;br /&gt;- Carlos, no es fácil. Hay mucha gente trabajando en San Antonio y es imposible saber quién tiene conocimiento del Proyecto Géminis y quién no.&lt;br /&gt;- Oye, ya sé que es difícil, pero vosotros tenéis acceso a su intranet, podéis mirar currículum, informes…&lt;br /&gt;- Ése centro es privado, así que todo el personal sanitario ha sido contratado por expreso deseo de la junta directiva, no sabemos en quién podemos confiar.&lt;br /&gt;- Saúl, no me jodas…&lt;br /&gt;- Hay un chico. – Carlos percibió un titubeo en la voz de su interlocutor. - Se llama Daniel y trabaja en el servicio de limpieza. Sería sumamente extraño que estuviera implicado, ha entrado a trabajar por el turno de discapacitados, y ya sabes que eso no gusta demasiado a los Géminis.&lt;br /&gt;- ¿Discapacitados?&lt;br /&gt;- No tenemos muchas más opciones…&lt;br /&gt;- ¿Qué discapacidad tiene?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saúl dudó y guardó silencio un par de segundos antes de responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Carlos, Daniel tiene Síndrome de Down. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7880668671377363311?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7880668671377363311/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7880668671377363311&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7880668671377363311'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7880668671377363311'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1194187869731924036</id><published>2009-08-25T10:33:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T10:34:05.192-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo XI.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdió la noción del tiempo bajo el agua tibia de la ducha. Apoyó la frente en los azulejos blancos y se quedó inmóvil, mientras su mente, a velocidad de vértigo, le iba clavando alfileres de errores en el centro del estómago. Volvió a ver los ojos tristes de María marchándose de su habitación, sintió su mano de nuevo escapándose de entre la suya, oyó su voz pidiéndole que se marchara con ella. Y esta vez lo entendió todo.&lt;br /&gt;Se destrozó el puño al tratar de doblegar la pared, pero no dejó de golpearla, como si así su frustración fuera a marcharse con la ira. Quiso gritar, pero al abrir la boca, le detuvo la idea extraña de que el agua de la ducha se había convertido en agua de mar. Tardó varios segundos en entender que no era el agua lo que le salaba la boca, y que hacía más de veinte años que no lloraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco minutos más tarde, Carlos se enfundó los vaqueros y la camiseta negra frente al espejo y se pasó una mano por la nuca, como si pudiese encontrarse aún aquel beso que ella le dejó una vez pero que le puso la piel de gallina mil veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Treinta minutos más tarde, un celador le conducía por un pasillo estrecho pero luminoso. Se cruzó con dos internos, un hombre y una mujer, ambos flanqueados por otros dos hombres que les doblaban el tamaño, ambos con la mirada perdida y turbia; y con un joven que empujaba un carrito de la limpieza y que aún no era nadie para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró a una sala pequeña y mal iluminada presidida por un cristal enorme, una mesa y una silla. A la derecha, un teléfono anclado a la pared. Al otro lado del vidrio, exactamente el mismo mobiliario. Se quedó de pie, apoyado contra la pared del fondo, torturado por la imagen de una María que surgía del espejo con la misma mirada muerta que había visto en el pasillo minutos antes. En medio del enésimo intento por respirar hondo, oyó el clic al otro lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se irguió, empujado por un resorte invisible, para acto seguido asistir congelado al espectáculo de la sonrisa de María. Casi no percibió que dos hombres la guiaban hasta el asiento, ni la bata blanca que la cubría hasta las rodillas, ni el pelo ligeramente enmarañado. Conocía esa sonrisa mejor que ninguna otra cosa en el mundo. Era ésa que ella mostraba sin querer, que no podía evitar esbozar cuando le miraba, por muy enfadada que estuviera. Era la sonrisa de por las mañanas y de los reproches perdonables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado del espejo, ella no le oyó pronunciar su nombre, pero lo leyó en sus labios y se estremeció igual. Sabía cómo sonaba. Se dejó caer en la silla y cerró los ojos un momento, tratando de tragarse las lágrimas que amenazaban con asomar. Cuando los abrió, él ya se había sentado frente a ella y sujetaba el auricular con la mano derecha.&lt;br /&gt;Extendió el brazo y se colocó el telefonillo junto al oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de repente, al oír por fin su voz, la recordó vívida, pidiéndole dos días más, recordándole otra vez que se merecía algo mejor. Y pensó que le odiaba casi tanto como le amaba. Frunció el ceño y se esforzó por parecer dura e imperturbable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué estás haciendo aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era una pregunta, era un reproche. Un ¿Por qué no me escuchaste?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María… Yo…&lt;br /&gt;- Tú no me escuchaste, Fermín. Nunca lo has hecho. Siempre has estado demasiado ocupado con tus asuntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él nunca había percibido tanta rabia y tanta tristeza en su voz. Ni siquiera aquel día que le recibió a besos y bofetadas después de pasar las navidades bajo tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- María, te prometo que voy…&lt;br /&gt;- ¿Qué vas a hacer qué, Fermín? ¿Vas a entrar aquí con una de tus pistolas y me vas a secuestrar? O no, espera… ¿Vendrá Rebeca vestida de enfermera? Ahora que sois tan amigos, seguro que lo hace por ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soportó el envite sin esquivar ni por un momento su mirada. En ella vio que no importaba lo que dijera ni lo dolida que estuviera. Había una ira enfermiza en sus ojos, el dolor del que se siente traicionado por lo que más ama.&lt;br /&gt;Por quien más ama.&lt;br /&gt;Y eso era suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdóname.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una simple palabra, ésa, bastó para silenciar la ironía y el sarcasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te quiero. Y te voy a sacar de aquí. Te lo prometo.&lt;br /&gt;- A estas alturas, tus promesas…&lt;br /&gt;- Esta sí, María. – Le dirigió una sonrisa torcida y extendió el brazo, como si pudiera alcanzarla a través del cristal. – Esta vez sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella no respondió con palabras, pero le rozó los dedos desde el otro lado, tratando de detectar algún resto de la suavidad cálida de sus yemas en el frío del cristal. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1194187869731924036?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1194187869731924036/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1194187869731924036&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1194187869731924036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1194187869731924036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-xi.html' title='A Contrarreloj. Capítulo XI.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-301140648414453580</id><published>2009-08-25T10:31:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T10:33:22.366-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo X.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol quería empezar a despuntar cuando un Volvo negro se abrió paso por el bosque. Sobre la cama, Iván dormía mientras Julia seguía sosteniendo su mano en silencio, atenta a cualquier signo que la alertara de que algo no iba bien a pesar de que su pulso se había normalizado hacía ya un par de horas. Rebeca se esforzaba por mantenerse despierta, sin soltar la Beretta ni perder el ángulo que les daba toda la ventaja. Hugo, por su parte, apenas se había movido desde la primera inyección. Carlos había repetido la operación cada media hora para mantenerlo bajo mínimos. En el fondo de su ser, le frustraba no saber qué otras habilidades, aparte de las manifiestas, podía tener Hugo, ni cómo enfrentarse a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante el resto del tiempo, Fermín no había dejado de examinar los informes que tenía sobre la mesa.&lt;br /&gt;Procuraba abstraerse del hecho de que cada dossier correspondía a la vida de un niño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marta&lt;br /&gt;Irene&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que había sido manipulado,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco&lt;br /&gt;Daniel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;usado como cobaya&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paula&lt;br /&gt;Samuel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y desechado en busca del éxito final. En busca de Hugo. En busca de Paula. El pitido de su móvil le arrancó de su introspección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estamos en la puerta de los pasadizos.&lt;br /&gt;- Envíame a un par de hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró a Hugo, que comenzaba a recuperar la capacidad de enfocar la mirada. Si no vinieran ya a por él, Carlos se habría visto obligado a volverle a inyectar otra dosis de tetrazepam, pero quería que estuviera lúcido cuando se marchara. Para que pudiera escucharle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quince minutos más tarde, dos hombres uniformados llamaron a la puerta con suavidad. Entraron a la habitación sin mediar palabra, sin reparar, en apariencia, en el joven que respiraba pesadamente sobre la cama ni en la herida en la pierna de la mujer.&lt;br /&gt;Carlos cogió su arma y se colocó detrás de Hugo para soltar la cuerda de plástico que le amarraba las muñecas. Luego le puso de pie agarrándole por un brazo y se acercó a su oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tú y yo aún no hemos terminado. Cuando María e Iván estén a salvo, te voy a buscar y saldaremos nuestros… asuntos pendientes. – Apretó el cañón contra su riñón izquierdo y siguió hablando despacio. – Espero que no tengas la suerte de que la organización te mate primero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le empujó despacio y los dos hombres le flanquearon hasta la puerta. Antes de salir, Hugo se volvió, sonriendo por primera vez, y le guiñó un ojo al cocinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nos vemos, Fermín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la puerta se cerró tras ellos, a Carlos le fallaron las fuerzas. Se agarró a la manivela y clavó la cabeza en la madera, tratando de resistirse al desfallecer de sus rodillas. Llevaba más de treinta horas sin dormir.&lt;br /&gt;Una mano se posó en su hombro y lo apretó con suavidad, como si así pudiese evitar que cayera al suelo fulminado. Se giró con rapidez y no pudo evitar sonreír al ver el rostro preocupado de Julia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín, deberías descansar un rato. Iván está mucho mejor y Rebeca puede quedarse con nosotros. No nos va a pasar nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él asintió, pero supo que no podría dormir hasta que hiciera lo que tenía que hacer. Tenía que idear un plan sin fisuras, sólido, para sacar a María de San Antonio. Una idea zumbaba en su cabeza. Pero antes de empezar siquiera a contemplarla, tenía que verla. Tenía que saber que estaba bien. Tenía que pedirle perdón y decirle mil cosas. Pero sobre todo, tenía que mirarla a los ojos para poder seguir adelante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-301140648414453580?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/301140648414453580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=301140648414453580&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/301140648414453580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/301140648414453580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-x.html' title='A Contrarreloj. Capítulo X.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-2012031056474786424</id><published>2009-08-25T10:30:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T10:31:39.341-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo IX.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366770055530688226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hugo tardó sólo un par de minutos en sumirse en el sopor que le provocó el tetrazepam, el relajante muscular que Carlos había encontrado en los laboratorios. Apenas se estremeció cuando una aguja fina se introdujo en su vena carótida a través del cuello, extrayendo diez centilitros de sangre. Tenía las manos atadas a la espalda, pero lo que más le inmovilizaba era la confusión que el medicamento le había provocado, haciendo que no fuera capaz de pensar con claridad, lo que reducía considerablemente sus opciones. Le pareció escuchar una voz que venía de muy lejos, pero no se sintió capaz de tratar de descifrar lo que oía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te lo vas a creer, Saúl.&lt;br /&gt;- (…)&lt;br /&gt;- Sí, pero necesitaré ciertas garantías…&lt;br /&gt;- (…)&lt;br /&gt;- Bueno, digamos que quizá la organización pueda darme algo a cambio.&lt;br /&gt;- (…)&lt;br /&gt;- Envíame a alguien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la cama, frente a él, Julia sujetaba la mano de un Iván inerte, con la frente salpicada de un sudor helado y la palidez casi transparente de los que ya se han ido. Tenía los ojos abiertos, fijos en ella, y de vez en cuando, sonreía en espasmos, tratando de calmarse. Una silueta negra se abrió paso por el rabillo de su ojo, y al desviar levemente la mirada, Iván se encontró el rostro del cocinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván, ¿me oyes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta fue un sí mudo, incapaz de pronunciarse, hablado sólo con los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te voy a inyectar esto en el cuello. Es más aparatoso que en el brazo pero también más rápido. Te va a doler. ¿Estás listo?&lt;br /&gt;- Fermín, ¿cómo sabes que …?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Julia le temblaba la voz, y habría jurado que cada espasmo de Iván era también suyo, como si al agitarse los músculos de él, la descarga eléctrica pasara también por el cuerpo de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sé, Julia. Pero no tenemos más opciones…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No era la mejor respuesta, sino la más sincera, pero eso no evitó que ella se echara a llorar como una niña indefensa, la antítesis de la que sólo unos minutos antes, se había ofrecido como gancho para meterse en la boca del lobo y sacar al depredador de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Confía en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le tendió una mano firme, un asidero al que agarrarse, y Julia la estrechó con fuerza. Una tercera mano, temblorosa, se sumó al pacto en silencio, sellando lo que no estaba escrito pero los tres sabían. A Carlos no le había temblado el pulso demasiadas veces en su vida. Tener la mano de Iván agarrada a la suya provocó que le volviera a pasar. Con la diferencia de que esta vez, no se detestó a sí mismo por flaquear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se soltó, ligeramente turbado, y respiró hondo antes de dirigir la aguja a su destino. Presionó el extremo de la jeringa despacio y trató de contener la náusea que le provocó el pensamiento fugaz de que la sangre que tenía que salvar a Iván era la del último eslabón del éxito nazi. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-2012031056474786424?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/2012031056474786424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=2012031056474786424&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2012031056474786424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2012031056474786424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-ix.html' title='A Contrarreloj. Capítulo IX.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-6950427656482063124</id><published>2009-08-06T01:53:00.000-07:00</published><updated>2009-08-06T01:55:14.919-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo VIII.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366770055530688226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando entró a la habitación, le recibió una Beretta 92 semiautomática y la sonrisa irónica de Rebeca. Alcanzó a ver que estaba herida, pero también entendió que desde su ángulo podía alcanzarle en la cabeza sin necesidad de ser una gran tiradora. A su lado, Iván, con al frente encharcada en sudor, parecía querer mirarle desde algún lugar de su semi inconsciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín le agarró del brazo sin miramientos y le sentó en una silla. Hugo no había vuelto a abrir la boca y así permanecía. Frío, silencioso, con la mirada fija en el frente. Parecía seguro de sí mismo, y quizá habría conseguido hacérselo creer a Julia, a Iván, a la misma Rebeca. A Carlos no. Él también era experto en marcarse faroles de ése tipo.&lt;br /&gt;Cogió una silla y se sentó frente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Habéis infectado a Iván con el G239. Resulta que la única forma de que no muera en unas horas consiste en inyectarle la sangre de alguien inmune al virus, y resulta que ése alguien, eres tú. Por tanto, te vas a estar quietecito mientras cojo lo que necesito. Después veremos lo que hago contigo. Mi idea era entregarte a cierta organización que estará encantada de conocerte, pero Julia me ha sugerido que te encierre en el cuarto de calderas con Noiret, y la idea me tienta. ¿Preparado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hugo entendió que estaba perdido. Si intentaba atacar a Fermín, Rebeca dispararía antes de que pudiera mirarla siquiera. Así que cambió de estrategia. Tomó aire y habló despacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo sólo soy otra cobaya. He tenido que soportar cientos de pruebas médicas para que esa gente no matara a mi familia… - Hizo una pausa para escudriñar la mirada del cocinero, tratando de adivinar si su discurso producía algún efecto en él. – Llevan chantajeándome desde que tengo uso de razón, sé por lo que estáis pasando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín le miró un momento, haciéndole creer que contemplaba la posibilidad de que fuera cierto, antes de mostrarle una sonrisa amplia, colmada de sarcasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te voy a contar lo que yo sé de ti. Llegaste aquí justo después de la desaparición de Don Joaquín. Al principio Noiret ni te miraba a la cara, pero desde hace un par de días, hasta te cede su puesto en la cola de las comidas. Tu historial médico, supervisado por el doctor Ritter Wulf, dice que se te han inoculado noventa y seis virus con sus variantes a lo largo de tu vida y has resultado inmune a todos. Las pruebas pararon en el mismo momento en que murió tu hermano, así que doy por supuesto que tú tienes algo que ver con ese traumatismo craneoencefálico. Y para colmo, justo cuando llegas aquí, esa gente del psiquiátrico da de nuevo con María. ¿Voy bien o me quieres corregir en algún aspecto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hugo se limitó a guardar silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo único que no termino de entender es por qué encerraste a María en lugar de matarla. ¿Tienes capacidad para sentir algo o lo hiciste porque pensaste que sufriría más así que matándola?&lt;br /&gt;- María es más útil viva que muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos se levantó con tal ímpetu que la silla en la que estaba sentado cayó al suelo bruscamente. Agarró el arma y la apretó contra la frente de su adversario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si te la vuelves a poner en la boca, te reviento la cabeza.&lt;br /&gt;- Lo dudo, yo también te soy más útil vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín negó con la cabeza y reculó, relajando los músculos de los brazos y adoptando otra vez un tono menos agresivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabes cuánto se puede vivir con una de éstas alojada en el cerebro? La media es de cuarenta minutos si no se recibe asistencia médica. Me sobran treinta y nueve para coger lo que quiero de ti.&lt;br /&gt;- Si mi sangre no es compatible con la de Iván ¿qué piensas hacer? ¿Me matarás entonces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obtuvo respuesta. El informe del sujeto número cuatro contemplaba que el grupo sanguíneo del infectado era el cero negativo. Receptor universal. Pero no tenía tiempo, ni ganas, de seguir hablando con Hugo. Cogió una jeringuilla, la cargó, y se la inyectó a Hugo en el cuello. En ese instante, se arrepintió de no tener nada ni nadie en quien creer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-6950427656482063124?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/6950427656482063124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=6950427656482063124&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6950427656482063124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6950427656482063124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-viii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo VIII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-5143820844989172499</id><published>2009-08-06T01:50:00.000-07:00</published><updated>2010-07-30T06:29:52.899-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo VII.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366770055530688226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hugo llevaba más de dos horas sentado junto a la ventana, inmóvil, tratando de organizar sus ideas. Estaba allí para intentar poner orden en aquel caos, pero desde que llegó, las cosas no habían mejorado demasiado. Héctor había estado a punto de escaparse, y ésa misma tarde, había tenido que llevarle al laboratorio central de Ottox a punta de pistola. Los chicos sabían más de lo que él sospechaba en un principio, y era consciente ya, con toda certeza, de que había alguna fuga dentro. Para colmo de males, el incendio en la ermita les había mermado más de lo que cabía imaginar. No era sólo su lugar de reunión, ni el hecho de que hubiera caído uno de los suyos. Era el simbolismo que había ardido con él. La debilidad que suponía.&lt;br /&gt;Lanzó el informe que tenía en la mano sobre la cama y maldijo en voz baja. Pasó unos minutos más ensayando una buena explicación para todo aquello. Por eso, cuando oyó pasos aproximarse y pararse delante de su puerta, sintió que se moría de miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puso de pie de un salto y trató de abstraerse de la visión fugaz que le nublaba la mente, en la que abría la puerta y Wulf entraba exhibiendo aquella sonrisa de depredador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llamaron con suavidad, respiró hondo y trató de centrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Un momento!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recogió con cuidado el informe de María, desparramado sobre la cama, y lo guardó bajo el colchón. Cuando abrió la puerta, su sorpresa fue mayúscula. Ensayó la mejor de sus sonrisas y aquel tono despreocupado que tan bien se le daba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Hola! ¿Eres…?&lt;br /&gt;- Julia.&lt;br /&gt;- ¡Julia! Eso es. ¿Qué haces aquí a estas horas? ¿Pasa algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella asintió con gravedad. Tenía los ojos húmedos y estaba pálida, nerviosa. A Hugo le reconfortó la idea de que recurriera a él en ese instante, le pasara lo que le pasara. Eso implicaba que podía averiguar cosas pero, sobre todo, que no sospechaban de él.&lt;br /&gt;Abrió la puerta de par en par y la invitó a pasar con un gesto, pero ella agachó la cabeza y permaneció quita, frotándose las manos, una contra la otra, con nerviosismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hugo… Hemos encontrado unos papeles. Tu nombre está en ellos… - Su voz se quebró, ahogada en unas lágrimas que le inundaban los ojos pero que no terminaban de salir a la luz. – Creemos que han… experimentado contigo. Tienes que verlo. Puedes… podrías estar en peligro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, el alivio que había sentido al ver a Julia en la puerta se esfumó. Volvió a ver la sonrisa amenazante de Wulf en algún lugar de su cabeza. Sonrió sin convicción y adoptó de nuevo su mejor tono neutro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De qué estás hablando…?&lt;br /&gt;- Tienes que verlo. – Julia dio un paso atrás, invitándole a seguirla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sintió tentado de agarrarla por un brazo y encerrarla en el cuarto, pero ella ya estaba fuera de su alcance. Levantó el pie derecho en un esfuerzo sobrehumano, sintiendo que tenía un bloque de hormigón atado a los zapatos, y salió al pasillo. La vio mirarle justo antes de sentir el frío redondo del cañón clavándose en la parte de atrás de su cráneo, mientras una mano invisible le sacaba el arma de la parte de atrás de los pantalones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si intentas un truco de ésos tuyos de kárate, te vacío el cargador en la cabeza. Si te das la vuelta, te lo vaciaré en la cara. Camina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín aumentó la presión de la pistola sobre la cabeza de Hugo y le obligó a andar detrás de Julia, que se mantenía a una distancia prudencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Os vais a arrepentir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos paró en seco. Se sentía como si se hubiera tragado un cóctel molotov, una bomba inestable que podía estallar en cualquier momento y obligarle a apretar aquel gatillo. Trató de mantener la cabeza fría, y en lugar de concentrarse en su dedo índice, se pegó a la espalda de Hugo y le habló en voz baja junto al oído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De lo que único que me puedo arrepentir es de no haberte matado antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le empujó en el hombro con la mano libre y le obligó a seguir andando. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-5143820844989172499?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/5143820844989172499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=5143820844989172499&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5143820844989172499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/5143820844989172499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-vii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo VII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4795071738304030642</id><published>2009-08-06T01:47:00.000-07:00</published><updated>2009-08-06T01:49:24.714-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo VI.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5366770055530688226" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Volvió a estudiar los papeles, en busca de algo que pudiese conducirle hasta otra solución posible. Pero se sentía hastiado y pesimista. Rebeca e Iván dormitaban sobre la cama, convencidos de que el milagro estaba a la vuelta de la esquina, y cayó sobre él, con toda su fuerza, la sensación de culpa que había arrastrado toda su vida multiplicada por mil. Trató de concentrarse en los informes más recientes anteriores a Paula y Samuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Daniel. Tres páginas llenas de fechas, nombres de virus. Todos negativos. La cuarta página le hizo añicos las esperanzas. Fallecido. El informe de la autopsia hablaba de un severo traumatismo craneoencefálico que le había provocado la muerte antes de cumplir los treinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hugo. Tres páginas más de fechas, nombres y negativos. Su subconsciente atisbó algo que sus ojos no veían, pero no conseguía materializarlo. Volvió a la primera página. Calculó su edad, treinta y dos años, grupo sanguíneo AB-.&lt;br /&gt;De repente, supo qué era lo que le había llamado la atención. Volvió al informe de Daniel. Las fechas eran idénticas. Nacimiento, inoculación de cada virus. Con la única diferencia de que Hugo vivía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Te mereces algo mejor, Hugo parece un buen tipo…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No puede ser… - Su voz era un susurro apenas audible para sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando tocaron a la puerta, lo primero que hizo fue echar mano de la pistola que guardaba en la parte de atrás de los pantalones. Se agarró al acero frío, y miró a Rebeca e Iván, más inertes e indefensos que nunca. Cuando entreabrió son suavidad, soltó el arma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín… ¿dónde está Iván?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos llorosos de Julia le inspiraron una pena infinita, y no se sintió digno de negarle la oportunidad de estar con él en los que serían, quizá, sus últimas horas. Le tendió la mano y ella le miró sin comprender nada, asiéndose a ella. Cuando entró, tuvo que llevarse una mano a la boca para ahogar un grito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lanzó sobre el cuerpo de Iván, llamándole a gritos, pero él no respondía, no abría los ojos, no se movía. Fermín la agarró por los hombros y tiró de ella para ponerle una mano sobre los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Julia, tienes que ayudarme… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4795071738304030642?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4795071738304030642/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4795071738304030642&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4795071738304030642'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4795071738304030642'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/08/contrarreloj-capitulo-vi.html' title='A Contrarreloj. Capítulo VI.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnqY7l8cLuI/AAAAAAAAAGs/c-qHg3vu3Q0/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1415680875627665053</id><published>2009-07-31T02:26:00.000-07:00</published><updated>2009-07-31T02:27:56.009-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo V.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4-DzSCvI/AAAAAAAAAGk/ggxkkfAOmt4/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364553482463480562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4-DzSCvI/AAAAAAAAAGk/ggxkkfAOmt4/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Iván llevaba casi un minuto convulsionándose con violencia, sus brazos y sus piernas se agitaban como si no pertenecieran a su cuerpo. Carlos se limitó a tumbarle de lado y a meterle en la boca el puño de su chaqueta para evitar que se ahogara. Se sentó en el suelo a su lado y colocó la cabeza de Iván sobre sus piernas mientras la sujetaba con ambas manos. Unos segundos después, los espasmos empezaron a remitir y su mirada se volvió a centrar lentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván, escúchame. Tenemos que salir de aquí, ¿me oyes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le abofeteó con suavidad, casi en una caricia violenta, mientras le hablaba en voz baja, no porque no les pudieran oír, sino para transmitirle la calma y la serenidad que ni él mismo sentía. Le limpió la sangre de la nariz con su camiseta y continuó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que tengo la cura, pero para eso tengo que hacer una llamada y salir de aquí, ¿de acuerdo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván atinó a asentir. Fermín sintió una descarga eléctrica cuando notó cómo la mano de Iván se cerraba con fuerza en torno a su muñeca, en una súplica muda y desesperada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Voy a coger un par de cosas que necesitamos de aquí y después nos iremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se escabulló, turbado por la imagen de un Iván moribundo, reducido a nada, y se dirigió a los armarios del laboratorio. Desde el suelo, Iván atisbó como el cocinero se guardaba en la chaqueta un par de jeringuillas, agujas y media docena de cajas pequeñas con el logo de Ottox estampado en un costado. Se metió debajo del brazo el archivador donde había encontrado los informes de Paula y Samuel. Luego se volvió hacia él y ambos asintieron en silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín le ayudó a incorporarse y le ofreció su hombro como apoyo. Tardaron casi treinta minutos en hacer el camino de vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca seguía sentada sobre la cama, en la misma postura que se quedó cuando se marcharon, cuando les vio llegar. Carlos respiraba pesadamente y el rostro de Iván parecía el de una persona aquejada de una larga y penosa enfermedad: pálido, los labios entre violáceos y blancos y la sangre seca dibujando un surco bajo su nariz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se sentó sobre la cama, Iván miró a Rebeca y forzó una sonrisa torcida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabes qué? Si me vuelves a contar una historieta de nazis en tu clase de historia, te rompo la otra pierna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca no pudo evitar sonreír sinceramente, casi agradecida de que fuese él el que quitase hierro al asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quítate la camiseta Iván.&lt;br /&gt;- Joder cocinillas, además de hacer croquetas y cazar nazis, parece que sabes poner inyecciones. Eres una caja de sorpresas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín se dirigió a él con la jeringa cargada en la mano, tratando de sonreír para infundirle un poco de calma a su terror, el que él convertía en sarcasmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y lo que te queda por saber…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván sonrió y se quitó la camiseta despacio. Luego le miró con cierto recelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué es eso, tío?&lt;br /&gt;- Tienes una taquicardia de 145 pulsaciones por minuto, te voy a inyectar lorazepam para rebajar la frecuencia cardiaca. Cuanto más deprisa vaya tu corazón, más rápido avanzará el virus. Esto nos puede dar un par de horas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminó de vaciar el contenido de la jeringuilla en el antebrazo de Iván, le ayudó a recostarse en la cama, a los pies de Rebeca. Cogió el móvil y marcó la tecla de pulsación rápida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Saúl.&lt;br /&gt;- Soy Carlos. Tengo novedades, pero primero necesito la sangre que te di para que analizaras.&lt;br /&gt;- Carlos…&lt;br /&gt;- No es negociable. La necesito ya.&lt;br /&gt;- Han saqueado la casa. No sé cómo lo hicieron, pero nos encontraron. Han matado a toda la unidad de vigilancia, Roberto, David. Todos. Conseguí escapar de milagro, pero hemos perdido a Irene y al niño. Estoy en la sede de la organización. Probablemente a estas horas, ya tengan esa muestra de nuevo en su poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos cerró los ojos, cegado de rabia, y colgó el teléfono. Volvió la vista sólo un segundo para mirar el cuerpo de Iván, exhausto sobre la cama, con los ojos entornados. Rebeca, sentada junto a él, seguía sumida en el sopor de la fiebre. Tenía que seguir él solo y nunca antes había tenido menos fuerzas para hacerlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1415680875627665053?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1415680875627665053/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1415680875627665053&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1415680875627665053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1415680875627665053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/contrarreloj-capitulo-v.html' title='A Contrarreloj. Capítulo V.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4-DzSCvI/AAAAAAAAAGk/ggxkkfAOmt4/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-3382971342776099436</id><published>2009-07-31T02:25:00.000-07:00</published><updated>2009-07-31T02:26:04.095-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo IV.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La excursión por los pasadizos fue breve. A Carlos le sorprendió el dominio que tenía Iván del terreno. Pisaba sobre seguro, y no dudaba jamás ante las bifurcaciones que iban apareciendo ante ellos. Apenas cruzaron palabra durante el trayecto, obcecados en recorrerlo lo antes posible. Tardaron dieciséis minutos en llegar a la puerta de los laboratorios. Iván se asomó por el cristal circular de la puerta, pero las luces estaban apagadas y no pudo distinguir nada. Un suave clic les invitó a pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la luz lo inundó todo, Carlos se sintió más estúpido que nunca, sin alcanzar a entender cómo le podía haber pasado desapercibido aquel lugar. Echó un vistazo a las estanterías y se le antojó un grotesco museo de los horrores, por lo que decidió concentrar su atención en lo realmente útil antes de que aquellos trazos de vida en formol consiguieran devorarle la moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván ya tenía sobre la mesa un par de archivadores. Cada uno de ellos contenía cientos de papeles. Pero lo peor no era la cantidad, sino no saber qué estaban buscando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aquí está. Sujeto número cuatro.&lt;br /&gt;- ¿Estás seguro? No tiene tu nombre…&lt;br /&gt;- No tengo nombre, soy una puta cobaya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván disfrazaba su miedo de ironía, pero Carlos sintió una terrible compasión por él. Quería decirle que no se viniera abajo, que iban a hacer todo lo posible, pero lo cierto es que no las tenía todas consigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín examinó el papel con detenimiento, pero no fue capaz de hallar el más mínimo indicio de que existiera siquiera una cura. Sólo intuyó que se trataba de un virus que se extendía con más rapidez de la que él podía moverse. Miró los informes de los sujetos anteriores. Ninguna habría sobrevivido más de veintiséis horas. Desechó los documentos que tenía delante y por inercia, abrió el otro archivador.&lt;br /&gt;Calculó que contenía menos de quince informes, pero todos ellos mucho más densos y completos que los de los sujetos sin nombre. En la primera página de cada uno de ellos, un simple nombre: Mercedes, Marta, Francisco…&lt;br /&gt;Nombres que no le decían nada. Cuando llegó a los cuatro últimos, ya casi había perdido la esperanza.&lt;br /&gt;Daniel. Hugo. Paula. Samuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paula. Extrajo el informe completo y obvió la primera página. No tenía que leer su fecha de nacimiento ni su grupo sanguíneo. Sabía quién era.&lt;br /&gt;En los siguientes folios, sólo encontró tablas. Tres columnas terroríficamente precisas. Una fecha. Un virus. Y la palabra negativo sistemáticamente apuntada en todas ellas.&lt;br /&gt;La primera fecha era de 2002. A Paula le habían inyectado el virus de la gripe aviar antes de cumplir los seis meses. Negativo.&lt;br /&gt;2003. Ébola. Negativo.&lt;br /&gt;2003. Fiebre hemorrágica. Negativo.&lt;br /&gt;2004. Virus de Epstein-Barr. Negativo.&lt;br /&gt;2005. Rabia. Negativo.&lt;br /&gt;2006. Virus de Marburgo. Negativo.&lt;br /&gt;2008. G239. Negativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésa era la última anotación. Si hacía caso a lo que tenía delante, Paula llevaba tres meses sin que se le inoculara ningún nuevo virus.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La sangre pertenece a alguien que ha sido alterado genéticamente…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, sintió que se apoderaba de sus manos un temblor intratable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Iván!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando levantó la cabeza de los papeles, advirtió de nuevo un hilillo breve de sangre saliendo de su nariz. Se limpió con el dorso de la mano y procuró no mirarla. Cogió los papeles que le extendía Fermín y los miró unos segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué coño es esto? ¿Cuántas enfermedades ha tenido este tío?&lt;br /&gt;- Es Paula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enfermedad se disipó de su mente a la velocidad del rayo. Abrió los ojos tratando de comprender lo que Fermín le estaba intentado decir. Volvió la vista a las tablas y se concentró en ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras, Carlos abrió el siguiente informe. Samuel. A diferencia de la tabla de Paula, enseguida dio con el primer positivo. G239. Era el segundo virus que le inoculaban a Samuel en su corta vida, y el único nombre de la larga lista que Carlos no había oído nunca. Antes de ése, se había mostrado inmune al ébola. Lo extraño era que después había una tercera infección. La gripe aviar. Negativo.&lt;br /&gt;Pasó a la siguiente página, sabiendo antes de verlo lo que iba a encontrar.&lt;br /&gt;10 centilitros inyectados vía intravenosa de una sangre limpia. De una sangre compatible con la suya. 10 centilitros de la sangre de Paula habían salvado la vida de Samuel sólo unos meses antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Fermín…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se dio la vuelta, vio a Iván con los ojos vacíos, mientras sus manos tanteaban la superficie de la mesa tratando de agarrarse a la consciencia. Una convulsión violenta le lanzó al suelo. Carlos se abalanzó sobre él pero ya no pudo amortiguar el golpe.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-3382971342776099436?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/3382971342776099436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=3382971342776099436&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3382971342776099436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3382971342776099436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/contrarreloj-capitulo-iv.html' title='A Contrarreloj. Capítulo IV.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1586329992304417240</id><published>2009-07-31T02:22:00.001-07:00</published><updated>2009-07-31T02:24:15.608-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo III.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5364552473145169490" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Salieron al pasillo procurando no hacerse notar. Esa mañana, los alumnos habían marchado en desbandada lejos de aquel lugar, y sólo quedaban en el internado los profesores y el personal de cocina y limpieza, además de una decena de alumnos cuyos padres preferían castigarles con una estancia de verano en el centro que con cualquier otra cosa que supusiera soportarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaban despacio, uno detrás del otro, cuando una voz les llamó desde el fondo del pasillo que ya dejaban atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Os vais de excursión?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la última voz que Iván quería oír esa noche. Dejó los pies clavados en el suelo y no quiso girarse. Porque por primera vez en su vida, supo lo que era amar a una mujer: no querer que sufriera. Así de sencillo. Así de complejo. Se limpió rápidamente la nariz en un acto reflejo antes de volverse con la mejor de sus sonrisas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Julia…&lt;br /&gt;- ¿No me ibas a avisar de que ya estabas aquí? Estaba preocupada, joder…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cruzó los brazos y permaneció quieta delante de él. Iván la miró mientras tomaba conciencia, lentamente, de que quizá era la última vez que la veía. No quería hablar, no quería decirle nada, solo memorizarla para poder recurrir a su imagen más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No me vas a decir nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Le llevó una mano a la mejilla y la besó, exprimiéndola, apurándola. Ella trató de apretar los labios al principio, pero acabó sucumbiendo a aquella extraña forma, nueva, de aproximarse a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván…&lt;br /&gt;- Vamos a por mi madre, la vamos a sacar de allí. – Hablaba en un susurro, muy cerca de ella, acariciándole el rostro con el aliento. – Todo va a ir bien…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella le miró con extrañeza. Había cierta suavidad en su tono que nunca había estado allí antes. Fue Fermín el que rompió el momento, cuando se acercó a Iván y le agarró suavemente por el brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tenemos que irnos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván asintió sin palabras y se volvió para mirarla de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Enseguida vuelvo ¿vale?&lt;br /&gt;- No voy a dejar que vayas solo.&lt;br /&gt;- No estoy solo, aquí el cocinillas hará lo que sepa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonrió, sin atisbo de amargura, y recorrió el estrecho camino que le separaba de sus labios para dejarle un beso tan corto como intenso. Se llevó su labio inferior entre los dientes y todo el miedo que le cabía en las entrañas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1586329992304417240?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1586329992304417240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1586329992304417240&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1586329992304417240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1586329992304417240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/contrarreloj-capitulo-iii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo III.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SnK4DTzC1lI/AAAAAAAAAGc/lK0G72QkfGk/s72-c/a+contrarreloj+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-6965853206004839918</id><published>2009-07-31T02:18:00.000-07:00</published><updated>2009-07-31T02:19:20.824-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo II.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img alt="A contrarreloj" src="http://i25.tinypic.com/dy9a9g.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Iván.&lt;br /&gt;Iván…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Me oyes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió los ojos despacio y trató de enfocar la vista. De golpe, un relámpago interior le arrasó el estómago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Me muero.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última bofetada fue definitiva para traerle de vuelta al cuarto de Fermín. Palpó la superficie en la que se hallaba con ambas manos y supo que estaba tendido en el suelo. Su corazón se desbocaba al ritmo de una taquicardia insoportable cuando el rostro del cocinero se materializó frente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván, ¿me oyes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apartó la mano de Fermín con violencia y trató de incorporarse sin conseguirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que me dejes, hostias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignorando su desprecio, le asió por las axilas y trató de ayudarle a levantarse, pero sólo consiguió tirar de él lo suficiente como para dejarle sentado sobre la cama. Rebeca, por su parte, permanecía quieta, sentada sobre la cabecera, tratando de olvidarse del dolor de la pierna y concentrarse en lo que estaba pasando.&lt;br /&gt;Carlos se sentó al lado de Iván y le puso una mano en el hombro, jadeando por el esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Escúchame Iván. Has venido aquí a hablar conmigo, así que hazlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él respondió limpiándose la nariz con el dorso de la mano y mirando hacia abajo, convencido de que volvería a ver la sangre en ella, recordándole la inminencia de lo peor, de la negrura definitiva que se avecinaba. Sin embargo, esta vez no la encontró, y a pesar de saber cómo funcionaba aquello, se sintió extrañamente aliviado.&lt;br /&gt;Le dolía tener que confiarse en él. Esa misma mañana, se había atrevido a recriminarle su actitud con María. Nunca le había tenido especial afecto, era cierto, pero esa mañana se había convertido, además, en un hipócrita que le echaba en cara a él su propio fracaso.&lt;br /&gt;Pero también sabía que la quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tienes que sacar a mi madre de ése sitio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos quiso desaparecer de la tierra en ese mismo instante. En las últimas horas, había visto a un hombre morir entre las llamas, había sobrevivido a un incendio y le había extraído a Rebeca una bala de la rodilla. Y todo ello sin sacarse de la cabeza a María ni por un maldito instante. Sin dejar de reprocharse, cada segundo, su deslealtad con ella, su infamia. Recordándose, siempre, que ella no se merecía su mediocridad, ni estar atada a alguien que pretende arreglar la historia del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo no voy a poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras de Iván actuaron como un revulsivo, una llamada de atención. Sabía que Iván intentaba decirle algo, pero no podía entender qué. Fue Rebeca la que alzó la voz desde su rincón, donde había permanecido silenciosa hasta entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué no vas a poder, Iván? ¿Qué pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él agachó la cabeza y volvió a perderse entre los flecos de la alfombra. A Rebeca la habían herido. Estaban metidos en algo. Pero al sopesar sus opciones, Iván se dio cuenta de que no tenía nada que perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me estoy muriendo. Esos cabrones me van a matar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Carlos se le heló cada músculo del cuerpo, cada minúscula fibra del hombre valiente que se suponía que era se volatilizó en una fracción de segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo que te vas a morir? ¿De qué va todo esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Iván empezó a hablar, no paró. Durante hora y media, le relató a Fermín y a Rebeca las muertes de Nacho y Susana, sus descubrimientos en la ermita y los pasadizos, la sangre de Paula en la caja de seguridad, Ottox, Géminis, los Novoa – Pazos. Todo lo que su mente pudo hilar en aquel momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminó, Carlos ya había entendido que la cuenta atrás que había vivido unos meses antes sólo había sido un ensayo. La verdadera empezaba ahora, y ya había consumido gran parte de su tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-6965853206004839918?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/6965853206004839918/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=6965853206004839918&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6965853206004839918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6965853206004839918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/contrarreloj-capitulo-ii.html' title='A Contrarreloj. Capítulo II.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/dy9a9g_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4571308275627444627</id><published>2009-07-21T18:36:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T18:37:14.221-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='9 Segundos'/><title type='text'>9 Segundos. Capitulo VII.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SmSnNMAeBUI/AAAAAAAAAGI/cAnh2CspsVg/s1600-h/rebeca+y+fermin+9segundos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 220px; height: 53px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SmSnNMAeBUI/AAAAAAAAAGI/cAnh2CspsVg/s320/rebeca+y+fermin+9segundos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5360593301481063746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca abrió los ojos. Su cara todavía reposaba contra la cuna formada entre el cuello y el hombro de Carlos, pero ya no olía a miedo ni a adrenalina. Ahora sólo podía respirar esa esencia tan peculiar que queda en la ropa recién llegada de la lavandería del internado y un atisbo de jabón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrar en el presente siempre era una sensación extraña, como despertarse de uno de esos sueños que te persiguen todo el día. La habitación se dibujó a su alrededor, se dio cuenta de que Carlos la estaba abrazando. Acariciaba su espalda en lánguidos círculos abiertos. Rebeca tardó unos segundos más en percatarse de las suaves palabras susurradas cerca de su oído. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Ya pasó. Tranquila. Estás bien. Estoy aquí. . . &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dio cuenta casi al mismo tiempo de lo difícil que era tomar aire, y de la presión en su pecho cada vez que se hinchaban sus pulmones. Su voz sonó ronca tras ese amargo despertar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Los mataste. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enderezó su espalda, separándose de él para poder mirarle a la cara. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Apretaste el gatillo, _ acusó con un suspiro apenas audible. Estaba temblando de pies a cabeza. Casi no sentía sus piernas. _ Les mataste a los dos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión en los ojos de Carlos pasó de preocupación, a confusión, a comprensión y a ira en cuestión de segundos. El incidente en el parque, Ritter Wulf, y el fracaso de la misión pasaron a un segundo plano. Ahora sólo importaba ese signo de interrogación abierta en el tono de Rebeca. Ahora sólo importaba Orsay. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Los rumores en la organización, _ continuó Rebeca tragando con dificultad. _ Te tachan de traidor. . . de. . .  de &lt;i&gt;asesino&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¡NO SOY UN ASESINO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rebeca dio un respingo. La voz de Carlos resonó por toda la habitación. Por un segundo se le pasó por la mente que les podían haber oído. Echó un rápido vistazo hacia la puerta y volvió a concentrarse en Carlos. Le miraba con los ojos muy abiertos, asustada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ No lo soy, _ repitió él en voz baja. Era una súplica más que una afirmación. Como si estuviese tratando de autoconvencerse. Su mirada bailaba sobre el rostro de ella, severa, fulminante. _ No soy un asesino, Rebeca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mano de ella se acercó tímidamente a su mejilla, acarició el indicio de una sombra de media tarde. En su rostro se formó una sonrisa aguada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Ya lo sé. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visión había llegado a su fin. Esos nueve segundos tan aterradores ahora eran visiones sueltas, inertes imágenes intercaladas con el presente, como quien ve unas fotografías desordenadas que nunca llegan a formar parte de un álbum. Carlos se entregó al cálido gesto, inclinó la cabeza contra la mano de ella y cerró los ojos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ Nunca pensé que pudiese hacer algo así, _ murmuró casi sin aliento. _ Me ha costado mucho tiempo empezar a superarlo, y ahora vienes tú. .  . y. . .  y. . .  No tienes idea. . . &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ &lt;i&gt;Shhhh… Shhhh…&lt;/i&gt; _  Los labios de Rebeca se curvaron formando una triste sonrisa.  _ Sí la tengo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colocando su mano libre sobre la otra mejilla, Rebeca le obligó a mirarla a la cara. El tormento que vio en esos ojos pardos era incuestionable. Algo dentro de su pecho se encogió, la hizo tragarse las lágrimas que ya escocían detrás de sus párpados.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los labios de Rebeca se posaron sobre los de Carlos con infinita dulzura. Él se quedó congelado, clavado en el sitio. Un eterno segundo después sus labios entreabiertos correspondieron con timidez. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inocencia del beso no fue capaz de frenar esa visión relámpago de ojos negros, rizos rebeldes y piel sedosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;María.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ ¿Le has hablado alguna vez sobre Aurora? _ preguntó Rebeca, abrazándole de la misma forma que lo había hecho minutos antes, como quien abraza a un amigo con quien no se tienen secretos. _ ¿Lo sabe María?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ No, _ contestó Carlos, apretando dócilmente el cuerpo de ella contra su pecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_  ¿No le piensas a contar lo que pasó? ¿Sobre Orsay? ¿Sobre Aurora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron varios segundos antes de que Carlos diese su tajante respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_ No. No se lo pienso contar nunca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4571308275627444627?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4571308275627444627/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4571308275627444627&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4571308275627444627'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4571308275627444627'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/9-segundos-capitulo-vii.html' title='9 Segundos. Capitulo VII.'/><author><name>Nicole</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04735370551523812294</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SmSnNMAeBUI/AAAAAAAAAGI/cAnh2CspsVg/s72-c/rebeca+y+fermin+9segundos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-4791196228046343564</id><published>2009-07-21T13:16:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T13:27:41.690-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo X</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SmYiLbhe2qI/AAAAAAAAAyc/ey7wnI-6W2w/s1600-h/3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 220px; height: 53px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SmYiLbhe2qI/AAAAAAAAAyc/ey7wnI-6W2w/s400/3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361009986193250978" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 10"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CUsers%5CJessica%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin-top:0cm; 	margin-right:0cm; 	margin-bottom:10.0pt; 	margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:Calibri; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-language:EN-US;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Table Normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman";} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Me armé de valor, no permitiría que el chulo de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Toni&lt;/span&gt; le contara a mi hijo su versión de los hechos así que corrí tras ellos. Ya dentro del internado les vi girar, se dirigían a la cocina, estaba perdida, le iba a decir que yo tenía la culpa de todo aunque no fuera cierto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Y entonces él pasó como un rayo de luz, como un ángel esperado, como una estrella fugaz. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Fermín&lt;/span&gt; me encontró por el pasillo con cara de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;desesperación&lt;/span&gt; y no tuve que explicarle nada, tan sólo se dio cuenta de la situación, entró a la cocina y le dijo a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Toni&lt;/span&gt; que tenía que hablar con él seriamente, pues una chimenea estaba atrancada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Entré lentamente a la cocina, y vi a mi hijo, allí sentado, su rostro mostraba cierto desconcierto, no sabía qué estaba pasando, al verme entrar se levantó y me dijo seriamente:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-María, no sé qué coño quería ese tipo, pero quiero que me lo cuentes ahora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-Está bien, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;siéntate&lt;/span&gt;, creo que este es el momento de que sepas la verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-Pero, ¿de qué hablas María?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-Escucha atentamente, lo que te voy a decir es bastante difícil para mí.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Iván&lt;/span&gt; se quedó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;completamente&lt;/span&gt; en silencio, me miraba a los ojos, entonces empecé a decirle aquello que nunca antes me había atrevido:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Toni&lt;/span&gt; y yo éramos novios, él tenía 16 años y yo 13, éramos unos críos y un día me di cuenta de que no me bajaba la regla, fui a hacerme unos análisis y me dijeron que me había quedado embarazada. Tan sólo tenía 13 años, no podía mantener a un bebé, además &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Toni&lt;/span&gt; tenía problemas con la droga, le debía dinero a uno tipos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Paré un poco, empezaba a ponerme nerviosa, bebí un poco de agua y continué:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-El médico que me atendió me convenció para que no abortara, me dijo que si no quería al &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;crío&lt;/span&gt;, mucha gente con dinero, estaría dispuesta a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;comprárnoslo&lt;/span&gt;, así saldríamos de nuestras deudas, y el bebé estaría bien atendido. En un principio dije que sí, pero los meses pasaban y cada vez me costaba más pensar que me separaría de mi bebé.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;La cara de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Iván&lt;/span&gt; estaba cambiando de color, sus ojos empezaban a ponerse llorosos, sabía &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;perfectamente&lt;/span&gt; quien era el bebé de mi historia, volví a beber agua, tragué con dificultad y seguí:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-El día que di a luz, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Toni&lt;/span&gt; no se presentó al parto, estaba yo tan feliz con mi niño en brazos, la idea de venderlo a cualquier ricachón había desaparecido de mi mente, llegó una enfermera y se llevó al niño, decía que tenía que llevarlo a la incubadora, esa fue la última vez que vi a mi bebé, unos días después, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Toni&lt;/span&gt; recibió un cheque con bastante dinero y se largó con todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Iván&lt;/span&gt; ese niño, ese bebé que me quitaron de las manos nada más nacer, eres tú, llevo toda la vida buscándote y ahora que te tenía tan cerca, tenía miedo de decirte la verdad, por miedo a que me rechazaras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Unas lágrimas brotaron de los ojos de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Iván&lt;/span&gt;, necesitaba desahogarse y llorar, me acerqué a él y le abracé, me arriesgué a que empujara o se soltara con desprecio, pero tan sólo apoyo su cabeza en mi hombro y continúo llorando de forma desconsolada. Un buen rato después se levantó de la silla, y con los ojos llorosos y rojos me dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-María tengo que asimilar todo esto, aquel hombre al que llamé padre me volvió a engañar buscándome una madre falsa. Tengo que pensar, aclarar mis ideas, pero que sepas que no te odio, ni te rechazo- y mientras se iba dijo con voz entrecortada,- nunca podría odiar a mi madre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Aquellas palabras hicieron que me emocionara, mi hijo no me había rechazado, incluso me había llamado madre, estaba feliz, mis lágrimas eran de felicidad. De repente dentro de la despensa se escuchó un golpe, algo se había roto, me levanté de la silla y fui corriendo a la despensa, cuando encendí la luz vi a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Héctor&lt;/span&gt; lleno de harina. No pude aguantar soltar una carcajada:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-¿Pero qué haces ahí, y así?.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-Pues ya ves, vine a por un poco de chocolate, y no quería interrumpir la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;conversación&lt;/span&gt;, ya que era interesante, pensé y si rompo el bote de la harina y me la echo por encima, así sería un fantasma y nadie me descubriría.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-Sí claro, seguro que has pensado todo eso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-¿No crees que pueda ser tan inteligente?, ahora te vas a enterar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Héctor&lt;/span&gt; salió detrás de mí amenazándome con llenarme de harina, no tardó en alcanzarme y me apoyó contra el fregadero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-Ves ahora no tienes escapatoria, el fantasma alcanzó a la preciosa dama. Por cierto, mi querida dama, ¿has probado alguna vez los besos de un fantasma?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-La verdad es que no he tenido ese placer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-Pues &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;prepárate&lt;/span&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Y empezó a besarme despacio por el cuello, luego por las mejillas, la frente, la nariz, y acercándose lentamente a mis labios, cuando tenía sus labios pegados a los míos se quedó quieto, abrió los ojos, le sonreí y le mordí en el labio:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Ayyy&lt;/span&gt; has herido al pobre &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;fantasmita&lt;/span&gt;-dijo mientras me besaba y acariciaba llenándome de harina a mí también.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Cuando se separó de mí y se dio cuenta de cómo estábamos los dos, me dijo al oído que iba a cambiarse, que me esperaría esa noche en su cama, le sonreí y fui a cambiarme también a mi habitación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;Mientras caminaba por el pasillo, caí en la cuenta de que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Héctor&lt;/span&gt; no me había preguntado nada por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Toni&lt;/span&gt;, lo de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Iván&lt;/span&gt; si lo sabía, y por su forma de actuar se le veía contento por lo que había pasado, en fin tenía que hablarle del tema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;En cuanto a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Iván&lt;/span&gt; esperaría a que él de el siguiente paso, mientras tanto esperaría, y no me olvidaría de agradecer a mi ángel de la guarda su aparición fugaz, si no fuera por él ahora mismo no sé como estaría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: center; font-weight: bold; font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Fín&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; line-height: 115%;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-4791196228046343564?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/4791196228046343564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=4791196228046343564&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4791196228046343564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/4791196228046343564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-x.html' title='Un amor inesperado. Capítulo X'/><author><name>Marta Torné Blog no oficial.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07097088054375286325</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/Shvs6ise2HI/AAAAAAAAAlk/xQbXibqHPSc/S220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SmYiLbhe2qI/AAAAAAAAAyc/ey7wnI-6W2w/s72-c/3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-2200449296684492525</id><published>2009-07-21T13:01:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T13:07:48.006-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo IX</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SmYe2SEW0QI/AAAAAAAAAyU/_CfS9pQJprw/s1600-h/3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 220px; height: 53px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SmYe2SEW0QI/AAAAAAAAAyU/_CfS9pQJprw/s400/3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361006324343034114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún seguíamos abrazados, le tenía tan cerca, podía sentir como su corazón latía, en esos momentos hubiera querido parar el tiempo, que no existiera nada más, y entonces recordé algo, alguien que también formaba parte de mi vida, que era muy importante para mí, mi hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me separé lentamente de mi amado, ahora más que nunca sentía que le quería:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Héctor, tengo que irme. Me gustaría quedarme aquí contigo, pero tengo que hablar con Iván.&lt;br /&gt;-Te entiendo María, pero me gustaría preguntarte una cosa, ¿lo nuestro es real o estoy soñando?&lt;br /&gt;-Sí, estás soñando y yo soy ¡tu peor pesadilla jeje!-le dije riendo y dándole un suave besillo en la comisura de los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor se quedo allí acariciándose los labios y mirándome como solo él me mira, con esos ojos brillantes y llenos de felicidad y amor.&lt;br /&gt;Llegué a la habitación de Iván, toqué en la puerta y abrió él, dentro estaba Roque, estaban discutiendo sobre una tal Mocopiercing:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Iván acompáñame, quiero hablar contigo.&lt;br /&gt;-Sí claro María-dijo Iván saliendo de su habitación y siguiéndome hasta el jardín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en el jardín me senté en un banco y él hizo lo mismo:&lt;br /&gt;-A ver Iván, esto que te voy a contar no debe salir de aquí, prométemelo.&lt;br /&gt;-Claro María, dime.&lt;br /&gt;-Esta noche he estado en una especie de pasadizos, no encontraba la salida, alguien me seguía, y gracias a ti he podido salir sin ser descubierta.&lt;br /&gt;-Pero, ¿cómo has descubierto los pasadizos?, ¿quién te seguía?, María esto es importante, ¿has visto a alguien abajo?&lt;br /&gt;-Descubrí los pasadizos por casualidad, estaba dando un paseo por el bosque, encendí un cigarro y se me calló el encendedor, al cogerlo accioné una palanca oculta y entré. Allí abajo encontré una habitación con una cama y una cuna…&lt;br /&gt;-Sí la cama de Irene, y ¿qué más viste?&lt;br /&gt;-Pero ¿cómo sabes tú de quién es la cama, Iván?&lt;br /&gt;-María, es una larga historia aquí están pasando muchas cosas, continúa, es importante.&lt;br /&gt;- Antes de salir, escuché una voz, y esta mañana la he vuelto a escuchar, la voz era de Camilo.&lt;br /&gt;-Camilo, no puede ser, Camilo uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente se escucharon unos pasos que se acercaban a nosotros. Iván asustado se levantó de golpe y entonces apareció Toni:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hola, hay que ver las casualidades de la vida, verdad María.&lt;br /&gt;-Toni, vete de aquí anda-le dije intentando que la conversación no llegara a más.&lt;br /&gt;-María, ¿conoces a este tipo?-me preguntó Iván.&lt;br /&gt;-Sí chico, me conoce desde hace muchos años, verdad nena.&lt;br /&gt;-Pírate Toni de una puñetera vez, Iván y yo estamos hablando.&lt;br /&gt;-Sí, pues a mí también me gustaría hablar con el chico, no me seas acaparadora Pitu.&lt;br /&gt;-¿Pitu?, María ¿me estoy perdiendo algo?, ¿quién es este tipo?-preguntaba Iván de forma insistente.&lt;br /&gt;-Me encantaría explicártelo todo chico, si vienes conmigo, te lo contaré cerca de la chimenea aquí empieza a hacer frío-dijo Toni frotándose las manos.&lt;br /&gt;-No, Iván no le hagas caso, éste no está bien-dije intentando convencer a Iván para que no fuera con él.&lt;br /&gt;-Venga ya Pitu, ahora seré yo el loco. Vamos chico, esto te va interesar bastante.&lt;br /&gt;Me quedé sentada en el banco, paralizada, que podía hacer, Toni le contaría todo a Iván, tenía que haberlo hecho yo, pero nunca saqué las fuerzas necesarias para hacerlo, ahora me odiaría, se que lo haría, y no podría soportarlo, ahora no. Me quedé allí llorando, maldiciéndome una y otra vez por ser tan cobarde, tan débil.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-2200449296684492525?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/2200449296684492525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=2200449296684492525&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2200449296684492525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/2200449296684492525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-ix.html' title='Un amor inesperado. Capítulo IX'/><author><name>Marta Torné Blog no oficial.</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07097088054375286325</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/Shvs6ise2HI/AAAAAAAAAlk/xQbXibqHPSc/S220/perfil.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_50w4B5yM-0M/SmYe2SEW0QI/AAAAAAAAAyU/_CfS9pQJprw/s72-c/3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8469349429969760905</id><published>2009-07-21T03:16:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T03:20:12.506-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo VIII.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img alt="Image and video hosting by TinyPic" src="http://i25.tinypic.com/1129a83.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt; -Pero María, ¿de dónde vienes?, ¿qué te ha pasado? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aún estaba adaptándome a la luz, cuando escuché su voz, parecía como si me estuviera despertando de un sueño, y él estaba a mi lado, mi hijo me cogía de la mano.&lt;br /&gt;-María, mírame ¿estás bien?-dijo Iván con tono de preocupación.&lt;br /&gt;-Sí Iván, no te preocupes, tengo que irme.&lt;br /&gt;-Pero María,…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dirigí rápidamente a la cocina, ya llegaba tarde al trabajo, Jacinta me echaría de nuevo la bronca, pero Iván me seguía, me volví para decirle que luego hablaría con él del asunto y de repente: &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;-Buenos días&lt;br /&gt;-Esto, buenos días-respondí titubeando.&lt;br /&gt;Esa voz, me resultaba familiar, la había escuchado antes, intentaba recordar donde, y “zas”, sí, es verdad esa voz, era la misma voz que escuché en los pasadizos, ahora sí que me estaba empezando a asustar, ¿qué hacía Camilo en los pasadizos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué horas son estas de llegar?-dijo Jacinta un poco alterada.&lt;br /&gt;-Lo siento Jacinta, de veras que lo siento, pero hoy no me encuentro bien.&lt;br /&gt;-Pues si vaya pintas que tienes, he visto mejores caras en la fiesta de Halloween-dijo Jacinta de forma irónica. Bueno si estás mal puedes tomarte el día libre, el bueno de tu novio ha decidido echarte una mano en tus tareas, para que luego te quejes del chaval.&lt;br /&gt;-Jacinta, no tengo novio -dije saliendo de la cocina sin esperar una respuesta por parte de mi jefa, ella se quedó helada, tratando de asumir mis palabras, por una vez no era testigo de cualquier cosa que pasaba en el Internado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me vendría bien echarme un rato, luego hablaría con Iván y con Héctor, ahora ellos estaban en clase, yo aprovecharía para descansar y poner mi cabeza en orden, que vaya días llevaba.&lt;br /&gt;Entré en mi habitación y sin ni siquiera encender la luz me metí en la cama con la ropa, cuando estaba cogiendo la postura para echarme una buena siesta note como una mano se posaba en mi cintura, encendí la luz de la mesilla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Toni, que coño haces aquí, me has asustado sabes.&lt;br /&gt;Toni estaba tumbado a mi lado, me miraba con cara de bobo y sonreía tontamente.&lt;br /&gt;-Pitu, ya sabes si la montaña no viene a Mahoma,…&lt;br /&gt;-Sal de aquí, necesito descansar.&lt;br /&gt;-Nena no me seas arisca, yo necesito cariño.&lt;br /&gt;-Pues que te lo de tu madre, sal de aquí ahora mismo.&lt;br /&gt;-Bueno, pero que sepas que me encantas cuando te enfadas guapísima.&lt;br /&gt;Por fin sola en mi cuarto, el pesado de Toni no se daba por vencido, no entendía que él sólo formaba parte de mi pasado, estaba pensando en cómo contarle a Iván lo de los pasadizos y me quedé profundamente dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Toc, toc,toc”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-María, ¿estás ahí?&lt;br /&gt;Me desperté de repente y con un ojo medio cerrado abrí la puerta de mi habitación, era Héctor:&lt;br /&gt;-Pasa Héctor.&lt;br /&gt;-Como no te he visto le he preguntado a Jacinta y me ha dicho que estabas malilla, ¿qué te pasa?, ¿es por lo del beso verdad?, si es por eso lo siento, no intentaba incomodarte, tan sólo me deje llevar, deseaba hacerlo.&lt;br /&gt;-No, no es por eso Héctor, lo del beso estuvo muy bien-dije sonrojándome. Tengo algo que contarte.&lt;br /&gt;Me senté en la cama y él hizo lo mismo.&lt;br /&gt;-Dime&lt;br /&gt;-Anoche estuve en los pasadizos, no me preguntes como llegué allí porque no tiene importancia, la cuestión es que entré, y dando vueltas por ese laberinto subterráneo encontré una habitación, en esa habitación había una cama y una cuna.&lt;br /&gt;-¿Una cama y una cuna en los pasadizos?&lt;br /&gt;-Sí, y en ellas había grabados dos nombres uno era el de tu hermana Irene y en la cuna ponía Samuel.&lt;br /&gt;-Pero, qué dices María, si eso es cierto, mi hermana Irene,…&lt;br /&gt;-Sí tu hermana Irene ha estado encerrada allí, y eso no es todo Héctor, antes de salir escuché una voz allí abajo y esta mañana la he vuelto escuchar, la voz era de Camilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor se quedó callado, blanco y paralizado, le dejé que pensara, que asimilara la noticia que le había dado, estuvo así unos diez minutos callado, de repente reaccionó se levantó, me agarró de las manos poniéndome de pie a su lado. Mientras una lágrima recorría su rostro me abrazó atrayendo mi cuerpo hacia el suyo, y me dijo al oído:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-María, gracias a ti aún tengo la esperanza de que mi hermana siga viva.&lt;br /&gt;Notaba el cariño que desprendía ese abrazo furtivo, sabía que él me quería, que era amor verdadero, ya me lo había demostrado con aquel beso en la cocina, y ahora era yo la que necesitaba el sabor de sus labios, porque había pasado miedo, porque me encontraba sola, desconcertada, perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le miré a los ojos, aún brillantes por las lágrimas, puse mi mano en su rostro y acariciando sus labios con mis dedos, acerque mi boca a la suya, fundiendo mi lengua con la suya, en un dulce y emotivo beso. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8469349429969760905?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8469349429969760905/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8469349429969760905&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8469349429969760905'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8469349429969760905'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-viii.html' title='Un amor inesperado. Capítulo VIII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/1129a83_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-7697331715074683182</id><published>2009-07-21T03:12:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T03:15:30.501-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo VII.</title><content type='html'>&lt;img border="0" alt="Image and video hosting by TinyPic" src="http://i25.tinypic.com/1129a83.jpg"/&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente unos aplausos irónicos me devolvieron de nuevo a la realidad, me separé de Héctor y allí lo vi, seguía aplaudiendo con una forzada sonrisa, aún seguía con la misma ropa que tenía en el bosque, incluso la mochila seguía colgando de su espalda, era Fermín:&lt;br /&gt;-Bueno parejita, os dejo solos, siento haber interrumpido-dijo Fermín con una voz entrecortada, antes de salir disparado hacia su habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me solté de la mano de Héctor, sin decirle ni una palabra, tan sólo le miré fijamente, con esa mirada quería expresar tantas cosas, que sólo logré confundirle, y salí de la cocina detrás de Fermín dejándole allí paralizado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Fermín, abre, tenemos que hablar-dije mientras golpeaba fuertemente su puerta.&lt;br /&gt;-No tengo nada que hablar contigo María, ahora vete y déjame en paz-dijo Fermín con una voz apagada.&lt;br /&gt;-Créeme, tenemos que hablar, te he visto en el bosque…&lt;br /&gt;De repente abrió la puerta me cogió de la mano y me tapó la boca. Ya dentro de su habitación me dijo:&lt;br /&gt;-¿Por qué me has seguido?, ¿qué has visto exactamente?&lt;br /&gt;- He visto como abrías esa extraña entrada en mitad del bosque, se que allí hay algo importante.&lt;br /&gt;-María, olvida lo que has visto, es peligroso, no te conviene entrometerte en mis asuntos.&lt;br /&gt;-¿Tus asuntos?, ahora resulta que son tus asuntos, nunca has confiado en mí.&lt;br /&gt;-María, no hables de confianza, he escuchado tu conversación con Toni, ahora yo también se cosas tuyas, cosas que no deben saberse, así que si tú mantienes la boca cerrada, yo haré lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No esperaba esa respuesta por parte de Fermín, no supe responder, tan sólo salí de su habitación, me apoyé en la puerta, agaché la cabeza y una lágrima salió de mis ojos cayendo en la mano de Héctor. Había venido a ver qué pasaba, estaba preocupado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-María, ¿qué ha pasado?, ¿estás bien?&lt;br /&gt;-Sí, tan sólo he discutido con Fermín.&lt;br /&gt;-María, si es por mi culpa, por el beso, lo siento, hablaré con él.&lt;br /&gt;-No, Héctor, lo mío con Fermín se ha acabado, ahora sólo necesito tiempo para aclarar mis ideas.&lt;br /&gt;-Está bien, te dejaré sola, si necesitas algo, cualquier cosa, ya sabes dónde encontrarme-dijo Héctor mientras se alejaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía qué hacer ahora, lo mío con Fermín ya no tenía sentido, la confianza es la base de toda relación y él nunca ha confiado en mí, quizás por eso no me atreví a contarle lo de Toni. Ahora que él lo sabía, no podía contarle a Héctor lo de la entrada del bosque, pero la curiosidad me estaba matando, tenía que entrar allí, tenía que descubrir lo que esos pasadizos ocultaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me armé de valor y salí del Internado, en esos momentos, después de lo que había pasado estaba segura que ni Fermín ni Héctor saldrían de sus respectivas habitaciones, y los demás hacia ya un buen rato que dormían.&lt;br /&gt;Cuando llegué a la entrada vi que esta se encontraba cerrada, y al no disponer de los aparatejos de Fermín intenté hacer palanca con una rama, sin éxito alguno.&lt;br /&gt;Después de un buen rato intentando abrir la trampilla, me senté resignada en ella, sin darme cuenta con el pie accione un interruptor oculto entre la maleza, se escuchó un “click”, me levanté rápidamente y observé como la trampilla se abría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré hacia el interior asustada, estaba bastante oscuro, pero el miedo no iba a poder conmigo, tenía que entrar, saber más, ahora que había llegado hasta allí nada me pararía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensármelo dos veces salté, no había reparado en la distancia que había entre la trampilla y el suelo de los pasadizos, pero era bastante, tuve suerte de no romperme una pierna, aún así mi tobillo izquierdo quedó un poco tocado. Me levanté apoyándome en las húmedas paredes, no podía ver nada, todo estaba demasiado oscuro, entonces recordé que en mi bolsillo tenía un encendedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al encender el mechero, pude ver los largos pasadizos, allí abajo había un laberinto, seguí avanzando, andando sin rumbo, estaba realmente perdida, pero entonces vi una puerta, estaba entornada. Me acerqué a ella y la abrí. Era un dormitorio de matrimonio y al lado de la cama vi una cuna. Avancé hasta la cuna y en la madera había un nombre grabado, un nombre que realmente me era familiar “Samuel”, me acerqué a la cama y lo mismo que en la cuna había otro nombre grabado, en esta ocasión era un nombre de mujer “Irene Espí”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos momentos recordé la conversación con Héctor, Irene Espí era su hermana, la madre de Marcos y Paula. Esa mujer había estado allí encerrada, pero había algo que no entendía, ¿de quién era el bebé Samuel?, definitivamente debía hablar con Héctor.&lt;br /&gt;Era peligroso permanecer allí mucho tiempo, así que salí rápidamente y continué avanzando, mi reloj marcaba las 7 de la mañana, debía llegar al Internado, nadie debía notar que la limpiadora faltaba a sus tareas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No encontraba el camino de vuelta, llegué un camino sin salida, estaba cansada, sudando, de repente escuché una voz a lo lejos, esa voz me era familiar, no podía dejar que me descubrieran, empecé a palmar la pared buscando otro dispositivo y lo encontré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una fuerte luz me cegó, salí despacio, no me encontraba en el bosque, estaba dentro del Internado, en la biblioteca, mis ojos intentaban adaptarse a la luz, alguien se acerco rápidamente a mí y pulsando una losa de la chimenea cerró la entrada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-7697331715074683182?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/7697331715074683182/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=7697331715074683182&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7697331715074683182'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/7697331715074683182'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-vii.html' title='Un amor inesperado. Capítulo VII.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/1129a83_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-6399056670752113312</id><published>2009-07-21T03:08:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T03:10:09.548-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo VI.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img alt="Image and video hosting by TinyPic" src="http://i25.tinypic.com/1129a83.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;El día pasó sin novedades, me encontraba en el comedor junto a Fermín, ayudándole a servir la comida a los alumnos, pero mi mente no estaba allí. Estaba pensando cómo seguir a Fermín sin que él se diera cuenta.&lt;br /&gt;Después de servir la comida, nos dirigimos a la cocina para cenar nosotros, cuando llegué vi a Toni sentado al lado de Jacinta, los dos estaban sonriendo, sonrisa que se le apagó a Toni al verme entrar, él seguía intentando decirle la verdad a Iván y yo no estaba por la labor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté al lado de Fermín y a los dos minutos de empezar a cenar, a él le sonó el móvil, su cara cambió, se levantó y habló en la despensa, hablaba tan bajo que apenas se le escuchaba susurrar desde la mesa.&lt;br /&gt;De pronto salió, se acercó a mí y me besó, me dijo que tenía que irse que tenía asuntos pendientes y salió corriendo, al verle tan preocupado me levanté de la mesa y le seguí.&lt;br /&gt;Cuando iba por el pasillo, le vi salir de su habitación con la mochila, se había cambiado de ropa, cogí una chaqueta y salí del internado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bosque estaba oscuro, las sombras de los árboles resultaban siniestras, a unos metros de mí estaba Fermín, me acercaba a él manteniendo la distancia, él daba cada paso mirando hacia los lados.&lt;br /&gt;De repente, se paró en seco cerca de una especie de trampilla, colocó un artefacto y la abrió, volvió a mirar hacia los lados y se metió. En ese momento recordé las palabras de Héctor, “una entrada en el bosque”, me acerqué a la trampilla y vi la entrada, estaba oscuro, y allí abajo había algo. Sabía que había algo, bastante importante para Fermín, por un momento dudé en entrar, pero escuche unos pasos que se acercaban a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alejé un poco de la entrada y encendí un cigarro, no quería que pillaran a Fermín allí dentro, podía correr peligro, los pasos cada vez se escuchaban más fuerte, de repente una mano me tapó la boca, por instinto lo que hice fue morderla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ayyyy Pitu joder sólo quería que no te asustaras-dijo Toni.&lt;br /&gt;-Pues no es normal que te abalances por detrás no crees Toni.&lt;br /&gt;-Bueno Pitu, nena no me des la paliza y dime qué haces aquí a estas horas.&lt;br /&gt;-Pensando, tenía que escapar de todo por un rato, ¿no crees?&lt;br /&gt;-Pitu, tienes que decirle al chaval que eres su madre, tú le quieres, además a mí no me importaría que nuestro churumbel y nosotros estuviéramos juntos de nuevo, volver a empezar.&lt;br /&gt;-Ni lo sueñes Toni- le dije mientras me alejaba del bosque, rumbo al Internado.&lt;br /&gt;-Pitu, se que todavía me quieres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no me había dado cuenta, pero Fermín había escuchado toda nuestra conversación, aunque se mantenía oculto esperando a que estuviera sólo para poder salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué al Internado y me dirigí a la cocina, esperaba encontrarme con Héctor tenía que contarle lo de la entrada, quizás allí él pudiera encontrar información sobre su hermana, sobre su pasado, no le diría nada de Fermín hasta que hablara con él.&lt;br /&gt;Estaba sentado tomándose una infusión, era temprano todavía para irse a dormir, cuando me vio se levantó y se acercó a mí:&lt;br /&gt;-Héctor, tengo que contarte una cosa-le dije teniéndole a sólo un metro.&lt;br /&gt;-Dime, yo también quería decirte algo- me dijo acercándose aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me estaba poniendo nerviosa, notaba su aliento cerca de mi cuello, el olor que desprendía su cuerpo era tan familiar, sus ojos brillaban y su sonrisa me deslumbraba.&lt;br /&gt;-He estado en el bosque, ya sabes necesitaba escapar de esto…&lt;br /&gt;-¿También quieres escapar de mi lado, María?-preguntó acariciando suavemente mi mejilla con su suave mano.&lt;br /&gt;-No, Héctor no es eso, la cuestión es es-empecé a titubear, me estaba saliendo de la conversación, apenas recordaba lo que debía decirle.&lt;br /&gt;Posó su otra mano en mi cintura, y se acercó aún más, sus labios y los míos estaban a punto de rozarse.&lt;br /&gt;-María, se que estás con otro hombre, sé que es un buen chico, pero te necesito ahora más que nunca a mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos momentos, estaba como flotando en sus brazos, mis cuerpo sin fuerzas se dejó llevar, mi mente se quedó en blanco, sólo necesitaba su cariño, sus labios, su boca.&lt;br /&gt;Me besó suavemente, acariciándome la mejilla, abrazándome, quería sentirme cerca de él lo más cerca posible, tan sólo fue eso un beso, un beso maravilloso. Estábamos tan ensimismados mirándonos que no nos dimos cuenta de que no estábamos solos en la cocina. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-6399056670752113312?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/6399056670752113312/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=6399056670752113312&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6399056670752113312'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/6399056670752113312'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-vi.html' title='Un amor inesperado. Capítulo VI.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/1129a83_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8482540882527180138</id><published>2009-07-21T03:05:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T03:07:36.412-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo V.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img alt="Image and video hosting by TinyPic" src="http://i25.tinypic.com/1129a83.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="left"&gt;Me desperté más temprano que de costumbre, normalmente Fermín me despertaba, pero esa noche dormí en mi cama, en la habitación de Jacinta. Había sido difícil conciliar el sueño, después de ver a las horas que llegaba Fermín del bosque, me temía que estuviera metido en algún lio. Pensé que lo mejor sería seguirlo cuando le viera salir del Internado, ¿qué ocultaría?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jacinta aún continuaba roncando, así que preferí no molestarla y salí sin hacer ruido, me dirigía a la cocina, necesitaba un café rápidamente para empezar como cada día mis tareas.&lt;br /&gt;Al llegar a la cocina, noté el delicioso aroma a café recién hecho, alguien se había despertado antes que yo esa mañana. Ya dentro de la cocina vi a Héctor, estaba sirviéndose una taza de café y preparándose unas tostadas, le notaba como siempre, seguro de sí mismo, con energía renovada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me vio, me invitó a que me sentara:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Entra María, ¿quieres café?, está recién hecho - dijo Héctor con una media sonrisa.&lt;br /&gt;-Sí, la verdad es que necesito energía, no he pasado muy buena noche.&lt;br /&gt;-¿En serio?, pues cualquiera lo diría, tienes muy buen aspecto. Sabes yo he dormido mejor que nunca- mientras continuaba sonriendo me acercó la taza de café.&lt;br /&gt;-Gracias Héctor-le contesté mientras posaba la taza en mis labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras degustaba el desayuno, no dejaba de mirarle, era una extraña sensación, quizás sólo eran imaginaciones mías, pero le notaba más cercano que nunca.&lt;br /&gt;Estábamos los dos conversando cuando llegó Fermín, se acercó a mí y me dio un furtivo beso en la frente, vi a Héctor desviar la mirada:&lt;br /&gt;-¡Buenos días preciosa!-dijo abiertamente.&lt;br /&gt;-¡Buenos días Fermín!&lt;br /&gt;-¿Has echado de menos a tu caballero esta noche?&lt;br /&gt;-Claro que te echado de menos, ¿has dormido bien?, porque vaya ojeras tienes Fermín.&lt;br /&gt;-Es que una noche sin ti a mi lado es un eterno sufrimiento- dijo acariciando mi mejilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor sintiéndose un poco fuera de lugar, terminó de desayunar y salió de la cocina diciéndonos un corto hasta luego. Fermín, por su parte se tomó un zumo de naranja y empezó a cocinar, me despedí con un leve beso y me dirigí a limpiar las habitaciones.&lt;br /&gt;Cuando salía de la cocina pude observar a Pedro tocando en la puerta de Elsa, esta vez Elsa abrió la puerta y salió, estuvieron discutiendo, Pedro le decía lo mucho que la quería, que daría su vida si fuese necesario por ella, que haría lo que fuera por volver con ella. Elsa se calló por un momento y sin decir ni una palabra le besó apasionadamente, ambos se metieron en la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensé que no era momento de limpiar ese dormitorio y me dirigí al cuarto de Héctor, entré si llamar y le vi sentado en la cama escribiendo una nota:&lt;br /&gt;-Disculpa Héctor, pensé que no había nadie, debía tocar antes-dije un poco sonrojada.&lt;br /&gt;-No pasa nada María, siempre eres bienvenida. Mira estaba escribiéndole una poesía a Paula, últimamente está un poco triste, por lo de sus padres y sólo quiero verla sonreír:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Con esos ojos bonitos, y ese pelo radiante&lt;br /&gt;Ninguna dama de este internado se ve más elegante,&lt;br /&gt;Si me regalas un beso y un abrazo bien dado&lt;br /&gt;Cogeré de la oreja al bicho de Javier Holgado”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa última parte me hizo soltar una carcajada, entonces Héctor se quedó mirándome y me confesó que una parte de la poesía no era del todo cierta, porque para él la mejor dama del Internado estaba ahora mismo a su lado.&lt;br /&gt;Me quedé paralizada, no sabía cómo reaccionar, mi corazón latía muy fuerte, y me había ruborizado. Le dije que la poesía era muy bonita y que seguro que a Paula le encantaría y salí sin despedirme y sin limpiar nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;María, pero que te está pasando,&lt;/em&gt; me decía a mí misma. &lt;em&gt;A ver tú estás con Fermín, le aprecias, que te pasa ahora con Héctor, hace unos días ni te diste cuenta de que lo pasaba mal y en un par de días todo ha cambiado, pues no María no.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Intentaba convencerme a mí misma de que estaba mal, de que todos esos pensamientos que tenía eran simples tonterías, de que yo quería a Fermín y punto, pero eso sí también me dolía mucho que no confiara en mí, Héctor me había contado su pasado, en cambio él salía al bosque de noche, engañándome. Realmente tenía que descubrir que era eso que me ocultaba. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8482540882527180138?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8482540882527180138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8482540882527180138&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8482540882527180138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8482540882527180138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-v.html' title='Un amor inesperado. Capítulo V.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/1129a83_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-9022181765974934628</id><published>2009-07-21T03:01:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T03:04:27.989-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo IV.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img alt="Image and video hosting by TinyPic" src="http://i25.tinypic.com/1129a83.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;El Internado a esas horas estaba desierto, en silencio, los pasillos parecían aún más largos, apenas había luces encendidas, de no ser porque Héctor agarraba con fuerza mi mano, estaría temblando de miedo.&lt;br /&gt;Entonces escuchamos unos pasos acercarse, luego el tarareo de una melodía, &lt;em&gt;“ayayayay ayay amor ay mi morena de mi corazón”&lt;/em&gt;, Héctor ya había conocido la voz, nos apartamos del pasillo, y puso su dedo en los labios, indicándome que estuviera callada. La verdad es que debíamos ser discretos. Entonces vimos a Pedro, seguía cantando, iba borracho, últimamente no era de extrañar verlo así, se estaba destrozando, dando traspiés logró llegar a su habitación y cerró la puerta de un portazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-“Sigamos”- dijo Héctor sin soltar mi mano, y continuamos hasta llegar a la puerta de su habitación, me invitó a que pasara y eso hice, él me siguió y cerró la puerta.&lt;br /&gt;Me senté en su cama, él soltó el vino y las copas en la mesilla de noche y se sentó a mi lado. Empezó a hablar, yo le escuchaba con completa atención, ensimismada en su voz, sus cálidas palabras, sus labios, su boca:&lt;br /&gt;-María ya te advertí que esto es muy difícil de creer, y que era un gran peso en mi corazón. Una vez dicho esto comienzo contándote que no me llamo Héctor en realidad, me llamo Samuel Espí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esos momentos, sabía que todo lo que me diría era cierto, su aspecto era tenso y serio, sino fuera porque esas palabras salieron de sus labios, me hubiera echado a reír, pensando en que todo era una broma. Tan sólo me limité a escucharle y asentir con la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Hace mucho tiempo, yo era un alumno, aquí había un orfanato, mi hermana y yo estábamos internos aquí, todo iba bien la verdad es que estando cerca de mi hermana Irene, y mi grupo de amigos, no quería nada más. Pero un día, mis amigos y yo encontremos algo debajo del orfanato, eran unos pasadizos, cuya entrada estaba en el bosque, así que nos decidimos a bajar y ver que había allí. Tan sólo éramos seis críos curiosos, con ganas de aventuras. Nos metimos en esos extraños pasadizos y de repente dos hombres con pasamontañas nos atraparon, yo logré escapar y Jacinta me ayudó a huir, aquí corría peligro. Me separé de mi hermana, y me adoptaron, como estaba en peligro cambié mi identidad, desde ese día me llame Héctor De la Vega, nombre de uno de mis amigos desaparecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Desde entonces hasta ahora, he estado buscando a mi hermana, María más de treinta años, buscándola y cuando la encuentro, tiene un accidente en un barco y muere.&lt;br /&gt;Una lágrima salió de sus dulces ojos, acaricié su rostro con mi mano, secando su lágrima, y mirándole directamente a los ojos.&lt;br /&gt;-Pero entonces, ¿tú hermana es?-dije.&lt;br /&gt;-Sí, María sí, mi hermana es la madre de Marcos y Paula.&lt;br /&gt;-Entonces, Marcos y Paula son ¡tus sobrinos!-exclamé.&lt;br /&gt;-Exacto, ellos son la única familia que me queda en este mundo.&lt;br /&gt;-Ahora te entiendo perfectamente, entiendo como miras a Paula, lo mal que lo pasaste cuando Marcos fue al Hospital, tu dolor desconsolado tras el entierro de tu hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era tanta información, que mi mente aún tenía que procesarla, ahora me ponía en el lugar de Héctor, y sentía parte de su dolor como mío. Se levantó de mi lado y cogió la botella de vino, la abrió y sirvió las dos copas diciéndome: “Esta noche he compartido contigo mi pasado, ahora quisiera compartir contigo esta copa de vino”. Se acercó a mí ofreciéndome la copa, la cogí y se volvió a sentar a mí lado.&lt;br /&gt;Continuamos charlando hasta bien entrada la madrugada, ahora me daba cuenta de que teníamos más cosas en común, él luchaba por sus sobrinos sin ellos saber su existencia, y yo lo hacía por mi hijo. Cuando miré el reloj y vi que eran las tres de la mañana, le miré, su rostro había cambiado, estaba aliviado, liberado y una sonrisa emanaba de su boca:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Héctor, mañana hay que madrugar- le dije, cortando el tema que ahora estábamos debatiendo, Pedro.&lt;br /&gt;-Es cierto, la verdad es que contigo las horas parecen segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mano acarició la mía, tan sólo quería recoger la copa, pero ese movimiento involuntario, hizo que mi corazón se acelerara. Me levanté de la cama deseando que mis piernas no empezaran a temblar, era extraño, hacía mucho tiempo que no me pasaba eso con un hombre, sólo había sido una caricia, una leve caricia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno Héctor, ha sido un placer, pasar este rato contigo- le dije acercándome a la puerta.&lt;br /&gt;-Gracias por escucharme María. Espero que tengamos más conversaciones así de vez en cuando, siempre es bueno tener una buena amiga dentro de este Internado- contestó Héctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asentí una vez más con la cabeza, y salí de la habitación sin hacer ruido, me dirigía a la habitación de Fermín, quería comprobar algo. En mi cabeza resonaban esas últimas palabras, “amiga”, quizás Héctor ya se había cansado de luchar por mí. Además era yo la que estaba con otro hombre, así que sí, seríamos amigos, ¿porque no?&lt;br /&gt;Llegué a la puerta de la habitación de Fermín casi siempre la tenía cerrada, pero yo tenía llave, así que la abrí, mi sorpresa fue que no había nadie en ella, ¿dónde estaría Fermín?, era ya muy tarde, me acerqué a su cama y pude ver unos extraños mapas encima de ella, en uno de ellos había una zeta subrayada, ¿pero de donde provenían esos mapas?, ¿qué me ocultaba Fermín?, me asomé a la ventana, con la esperanza de verle llegar, y entonces le vi corriendo con la misma mochila, saltó la verja de una forma impresionante y se acercó a la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía quedarme allí parada, así que salí corriendo de su habitación y me escondí, desde donde estaba le vería entrar a la habitación, pero él no me vería a mí. Llegó tal y como se fue, con largos pasos, con prisa, pero esta vez estaba lleno de tierra, despeinado y sucio, entro sigilosamente en su habitación mirando a ambos lados y cerró lentamente la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de mi escondite y casi de puntillas me fui a mi habitación, ese día ya había tenido suficiente, tenía ganas de meterme en la cama y reflexionar sobre todo lo que me había pasado, horas antes mi curiosidad era por Héctor, pero ahora me centraba en Fermín. Me dormí pensando de nuevo en esa furtiva caricia, que para él sólo fue un gesto, pero que en mí despertó nuevas y hermosas sensaciones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-9022181765974934628?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/9022181765974934628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=9022181765974934628&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/9022181765974934628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/9022181765974934628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-iv.html' title='Un amor inesperado. Capítulo IV.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/1129a83_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-1161606884579225788</id><published>2009-07-21T02:56:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T03:00:29.932-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo III.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img alt="Image and video hosting by TinyPic" src="http://i25.tinypic.com/1129a83.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esa tarde tenía que limpiar los cuartos de los profesores, como me pasé casi toda la mañana en el hospital, dejé las tareas a medio hacer. Después de almorzar, Fermín corrió a echarse una siesta, últimamente se pasaba la tarde encerrado en su cuarto, en cambio por las noches estaba muy cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui en busca del carrito de la limpieza y empecé por el cuarto de Martín, el nuevo profesor, era un chico simpático y su hijo Lucas era adorable. Toqué a la puerta y los dos salieron, para que pudiera limpiar, el pequeño Lucas me preguntó por Paula y Evelyn, le dije que estaban en la biblioteca leyendo libros de operaciones, hizo una mueca de extrañado y corrió a buscarlas, Martín en cambio fue al despacho de Elsa, a preguntarle algo sobre el horario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acabé con el dormitorio de Martín, me dirigí al de Pedro, justo cuando iba a tocar en la puerta, salía con una copa en la mano, me saludo más simpático de lo habitual y dijo algo despectivo sobre Noiret, sonreí ya que para mí Noiret era un maltratador despreciable, y se fue agarrándose a las paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de emplearme bien en la habitación de Pedro, que apestaba a alcohol, fui al dormitorio de Elsa, sabía que ella no estaba allí, su habitación siempre estaba bastante ordenada, y no tarde mucho en acabar mi trabajo allí.&lt;br /&gt;Seguí, mi habitual ronda, ahora tocaba el dormitorio de Camilo, como siempre tenía la llave echada, supuse que estaría echándose una siesta, así que pasé de largo y me dirigí al último dormitorio que me quedaba, el de Héctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentía extraña, tenía ganas de entrar a su habitación y a la vez miedo, sentía miedo de encontrármelo de nuevo hecho polvo sin ganas de seguir luchando. Sin más toqué a la puerta, toc toc. Esperaba una respuesta, para poder entrar, y le escuché decir: “Pasa María”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrí la puerta y allí estaba él, había salido de la ducha, aún estaba sin camiseta y con una pequeña toalla se secaba su torso desnudo, por un momento me quedé mirándole petrificada. Sólo le había visto desnudo una vez, recién llegada al Internado, y fue una situación bastante graciosa.&lt;br /&gt;Volví a la realidad, y le dije que tenía que limpiar la habitación, él me invito a sentarme a su lado, en la cama y prosiguió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tranquila María, he limpiado yo esta tarde, la verdad es que necesitaba hacer algo, para liberarme un poco de todo.&lt;br /&gt;-Héctor, quizás me estoy metiendo donde no me llaman pero,… (No sabía cómo preguntarle qué le pasaba sin parecer una cotilla).&lt;br /&gt;-A ver María todo esto quizás sea un peso muy fuerte para llevarlo yo sólo, tengo el apoyo de Jacinta, pero quizás no sea lo suficiente.&lt;br /&gt;-Héctor, sabes que puedes contar conmigo, para lo que quieras, si tienes algo que contarme, te escucharé, no es bueno tragarse todos los problemas.&lt;br /&gt;-María, de verdad no creo que me creyeras, además lo último que querría en este mundo es ponerte en peligro.&lt;br /&gt;-Pero Héctor, ¿tan grave es?, me estás asustando.&lt;br /&gt;-María, te contaré todo lo que me pasa, si me prometes que nunca hablarás de esto a nadie, y que me tratarás como siempre a ojos de los demás.&lt;br /&gt;-Está bien Héctor, sabes que yo confié en ti, te conté lo de mi hijo Iván, así que puedes confiar en mí, nunca saldrá de esta habitación lo que tú me digas ahora.&lt;br /&gt;Héctor estaba a punto de contarme la causa de su sufrimiento, después de charlar con él, caí en la cuenta, de que la situación era bastante grave y compleja. Pero justo cuando iba a empezar a hablarme, le sonó el teléfono, era un mensaje.&lt;br /&gt;Levantó la cabeza, me miró y me dijo que tenía que marcharse, pero que esa misma noche, fuera a su dormitorio a las 00:00, a esas horas todos duermen y podrían charlar tranquilamente. Asentí, recogí mi carro de la limpieza y salí de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el pasillo me encontré con Camilo, le dije que tenía que limpiar su cuarto, que era el único que me quedaba, y me dijo que pasara dentro, mientras yo limpiaba, él estaba allí trabajando en el ordenador. Pensé que este hombre, nunca salía de allí, pero no le di más importancia, cada vez que cogía algo de la habitación me decía:”María ten cuidado”. En fin para él cualquier figurilla era muy valiosa.&lt;br /&gt;Salí del cuarto de Camilo pensando en todo lo que Héctor me había dicho, esta vez estaba más sereno, pero sus ojos pedían ayuda a gritos, ¿qué era ese peso tan grande?, tan sólo Jacinta lo conocía, pero ella era tan reservada que nunca me diría nada, yo tampoco le contaría que Héctor estaba dispuesto a contarme la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a la cocina, Fermín ya estaba preparando la cena, caí en la cuenta de que esa noche no podía ir a dormir con él y cuando me dispuse a ponerle cualquier excusa, el empezó a hablarme:&lt;br /&gt;-Mmmm, María, te iba a comentar que, esta noche no estaré en mi habitación, tengo que revisar los alimentos que tenemos, para realizar un nuevo pedido, y acabaré tarde, puedes dormir allí si quieres, pero no voy a estar.&lt;br /&gt;Parece ser que era mi día de suerte, todo estaba de mi lado, así que le respondí:&lt;br /&gt;-No te preocupes Fermín, esta noche me quedo en mi habitación, no pasa nada, espero que no trabajes demasiado, últimamente te noto cansado.&lt;br /&gt;-Eso es por tu culpa, me agotas cada noche-respondió sonriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cena terminó sin novedad alguna, eran las 23:30, cuando entré en mi cuarto, Jacinta ya estaba dormida, roncando, me quité el uniforme y me puse unos vaqueros y una camiseta negra, sin hacer apenas ruido salí de la habitación.&lt;br /&gt;Avanzaba por el pasillo, quería ir a la cocina y coger un poco de chocolate, a Héctor le encantaba y serviría para romper el hielo, de repente vi una sombra, me oculte tras un pequeño resquicio, y vi a Fermín con una mochila a la espalda, caminaba de forma erguida, con prisa, le seguí despacio y le vi salir del Internado, era muy raro, ¿dónde iría a esas horas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúe mi trayecto hasta la cocina, y vi la luz de la despensa encendida, me acerqué y vi una silueta, esta vez era Héctor, estaba cogiendo una botella de vino, casualmente una igual a la de aquella vez que estuvimos encerrados, aquella vez que me recordó que yo le gustaba, que sólo pensaba en mí y que me quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me preguntó que si iba a coger algo y le contesté que no, que sólo quería agua: “Esto es mejor”- dijo señalando la botella de vino. Me agarró de la mano y cogió dos copas. Nos dirigíamos a su habitación, pero no era lo único que había cambiado esa noche, esa noche descubriría muchas cosas, cosas ocultas durante años. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-1161606884579225788?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/1161606884579225788/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=1161606884579225788&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1161606884579225788'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/1161606884579225788'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-iii.html' title='Un amor inesperado. Capítulo III.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/1129a83_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-8205568962016457128</id><published>2009-07-21T02:50:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T02:53:05.496-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo II.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img alt="Image and video hosting by TinyPic" src="http://i25.tinypic.com/1129a83.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras caminaba por los largos pasillos del Internado, recordaba el rostro de aquel hombre, frágil, casi sin fuerzas, mi hombro continuaba húmedo, mi hombro que sirvió de consuelo, para esas lágrimas desconsoladas. Había algo que no lograba entender, ¿qué le había ocurrido?, ¿qué motivos tenía para estar así?&lt;br /&gt;Estaba tan ensimismada en mis pensamientos, que no me percaté de que alguien me seguía y entonces escuché como me llamaban:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pitu!, ¡Pitu!, nena, ¿qué te has fumado hoy?&lt;br /&gt;- Hola, Toni- dije sin apenas ganas, mientras él acercaba su mano a mi rostro.&lt;br /&gt;- Nena, ¿qué te pasa?, estás muy seria, no estés triste Pitu que yo cuidaré de ti y de nuestro retoño.&lt;br /&gt;- Toni, déjame en paz vale, limítate a terminar tu trabajo y lárgate de aquí.&lt;br /&gt;- Pitu, ese también es mi hijo sabes, y ya es hora de que sepa la verdad, si no se lo dices tú se lo diré yo.&lt;br /&gt;- Mira Toni, escucha esto porque no lo repetiré, ni él ni yo te pertenecemos, nunca has querido a nadie, sólo amabas las drogas, así que lárgate de aquí y si alguna vez has sentido algo por mí, deja que por una vez sea feliz, ya que a tu lado nunca lo fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí andando hasta la cocina, Toni se había quedado paralizado después de escuchar mis palabras, pero no permitiría que le dijera nada a Iván, se que las cosas con mi hijo iban bastante bien, y encontraría el momento adecuado para contarle toda la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cocina estaba Jacinta terminando unos informes para Elsa y Fermín haciendo la comida, cuando llegue ambos se quedaron mirándome sin decir nada. Le pregunté a Jacinta que cuales eran mis tareas en ese día y me comentó que tenía problemas para acabar los informes, que le echara una mano. Así que me senté a su lado y empecé a ayudarle.&lt;br /&gt;Fermín se despidió de mí dándome un beso en la mejilla, iba a llevar la comida, ya era hora del almuerzo, Jacinta, Fermín y yo comeríamos más tarde como cada día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, llegó Elsa con esa superioridad que le caracteriza, llamando a Jacinta a voces:&lt;br /&gt;- Jacinta, para cuando los informes que te pedí.&lt;br /&gt;- Mira chica, ahora mismo no los tengo, pero si doña perfecta quiere tenerlos antes, no vendría mal una ayudita, ya que la veo tan desocupada y aburrida.&lt;br /&gt;- Bueno Jacinta no empieces, cuando los tengas tráelos a mi despacho.&lt;br /&gt;- Como la señora ordene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Elsa se marchó, Jacinta empezó a burlarse de ella, imitando a la señorita elegante y perfecta, cosa que me hizo bastante gracia. Mientras Jacinta seguía con su imitación, Héctor llegó con mejor aspecto, pero ni se percató de Jacinta, se acercó a la mesa y se sentó sin más. Jacinta al verlo se sentó a su lado y le preguntó que si había comido, él con voz apagada le dijo que no tenía mucho apetito. Yo por mi parte, seguía haciendo el informe y de vez en cuando miraba a Héctor con disimulo, me hubiera gustado preguntarle que le pasaba, pero no era el momento ni el lugar adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se escuchaban voces, que se acercaban a la cocina, entonces aparecieron Evelyn y Paula, llamando a Jacinta. Paula se había cortado en el dedo por culpa de Javier Holgado. De repente Héctor se levantó, se acerco al botiquín cogió agua oxigenada y algodón, y mientras curaba a Paula sus ojos se iluminaron, parecía que estaba feliz cuidando de la niña. Paula le pregunto que si la tendrían que operar por el corte, Héctor sonrió y le dijo que por esta vez se iba a librar, que sólo era un rasguño y que él la curaría, le dio un beso y las niñas se fueron tan contentas.&lt;br /&gt;No sé si fue imaginación mía, pero Jacinta después de observar fijamente la escena, miró a Héctor y una lágrima salió de sus ojos, Jacinta la dura gobernanta se emocionó, ahora me daba cuenta de lo mucho que le quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabé el informe y se lo di a Jacinta, que suspiró aliviada, por fin habíamos acabado los dichosos informes para Elsa, así que fue a llevárselos. De nuevo estábamos solos, Héctor y yo, le notaba tan cercano, tan débil, estaba de pie, apoyado en el fregadero, me acerqué despacio, cuando estaba a sólo un metro, levantó la cabeza y me miró, su mirada pedía a gritos un gesto de cariño por mi parte. Me acerqué aún más y lo abracé, le dije al oído que podía contar conmigo, que si quería hablar que me buscase, que no me gustaba verle así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Fermín llegando a la cocina, hizo que me separase de Héctor de forma brusca, pero ¿por qué lo hice?, realmente no estaba haciendo nada malo. Fermín vio como me despegaba del Jefe de Estudios, dudó por un momento, nos miró y luego dijo:&lt;br /&gt;- Bueno, ¿María vienes a comer no?, que mi deliciosa sopa fría pierde mucho.&lt;br /&gt;- Ehhh, si claro, sírveme que ya voy.&lt;br /&gt;- Héctor si quieres unirte no te vamos a echar- dijo sonriente Fermín.&lt;br /&gt;- No, gracias, pero no tengo hambre, que aproveche dijo mientras se retiraba.&lt;br /&gt;- ¿Y a este que le pasa?, ¿tú sabes algo María?&lt;br /&gt;- Yo, que va Fermín, no sé nada, pero lo que sea le está afectando bastante.&lt;br /&gt;- Bueno, no te preocupes, ya se le pasará, vente aquí a mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté al lado de mi chico a tomarme esa deliciosa sopa, pero en mis pensamientos sólo le tenía a él, algo me inquietaba, no podía esperar a que se le pasara, lo que fuera le estaba destruyendo, y yo no lo permitiría, ese hombre no se merecía tanto dolor. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-8205568962016457128?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/8205568962016457128/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=8205568962016457128&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8205568962016457128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/8205568962016457128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-ii.html' title='Un amor inesperado. Capítulo II.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/1129a83_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-395883392010578238</id><published>2009-07-21T02:45:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T02:48:39.547-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un amor inesperado'/><title type='text'>Un amor inesperado. Capítulo I.</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img alt="Image and video hosting by TinyPic" src="http://i25.tinypic.com/1129a83.jpg" border="0" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;¡Héctor todo saldrá bien, no te preocupes!- fue lo único que me atreví a decirle mientras él se iba en la ambulancia con Marcos. En su cara se podía ver la tristeza, el dolor, realmente no estaba en su mejor momento. ¿Qué había pasado?, ¿Por qué Marcos había intentado suicidarse?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás la pérdida de sus padres le había afectado más de lo que parecía a simple vista. Fermín se acercó a mí y me dijo que el chico saldría de esta, que es un chico fuerte. Me sentía mal, era una extraña sensación, sabía que Marcos era el mejor amigo de mi hijo, y además Héctor lo estaba pasando muy mal, eso me afectaba aunque intentaba ocultarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, Jacinta me despertó temprano, me dijo que Marcos estaba fuera de peligro, pero que se quedaría ingresado unos días en observación. Me duche y me vestí, le dije a Jacinta que iba a ir al hospital, que yo me quedaría con Marcos, para que Héctor volviera al Internado, necesitaba descansar, y sus alumnos también le necesitaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi jefa no puso impedimento alguno, así que le dije a Toni que me llevara al hospital, sabía que él lo haría sin preguntar nada, lo cierto es que aún me quería, aunque para mí sólo era parte de mi pasado.&lt;br /&gt;Llegamos al hospital donde Marcos estaba ingresado, Toni se bajó del coche dispuesto a acompañarme, me acerqué a él mientras él me miraba fijamente. Le dije que iba a sustituir a Héctor, que cuando él llegara le llevara directamente al Internado, tan sólo asintió con la cabeza, en esos momentos creo que haría cualquier cosa por agradarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a recepción y pregunté por el nombre de Marcos Novoa Pazos, me dijeron que estaba en la habitación 207, así que me subí en el ascensor y llegué a la segunda planta, el olor de los hospitales no me gustaba, es más lo odiaba. Me dirigía a la habitación por los largos pasillos del hospital y entonces le vi, estaba sentado, en una silla, en la puerta donde se encontraba su alumno, con la cabeza agachada, le notaba agotado, cansado, pero muy despierto. Me acerqué a donde él estaba, y de forma bastante cautelosa le dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Héctor, ¿cómo está el chico?&lt;br /&gt;- Hola, María, está mejor, fuera de peligro, pero ¿qué haces aquí?&lt;br /&gt;- He venido a quedarme con el chico, te necesitan en el Internado, nadie echará de menos a una limpiadora, pero a un Jefe de Estudios y un buen profesor sí, así que márchate que un coche te espera en la entrada, y no te preocupes que yo cuidaré de él como si fuera mi hijo.&lt;br /&gt;- Pero María, yo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dejé que siguiera hablando, me adentré en la habitación y cerré la puerta, por la ventana pude divisar como entraba en el coche de Toni y se marchaba.&lt;br /&gt;Lo cierto es que me había impresionado mucho verle así, la verdad es que Héctor no era el hombre más risueño del mundo, pero nunca le había visto tan agotado, era como si la vida para él hubiera dejado de tener sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué a la cama de Marcos, que abrió los ojos en ese mismo instante, y me preguntó por Héctor, le dije que ya no estaba allí, y me confesó que había estado al lado de su cama en todo momento, cosa que no me extraño lo más mínimo, se notaba en sus ojos que no había dormido en toda la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como Marcos se recuperó, pronto le dieron el alta médica y nos fuimos los dos en un taxi al Internado. Marcos me confesó que lo de las pastillas no fue con intención de suicidarse, sino que se tomó unos cuantos tranquilizantes para conciliar el sueño y se le fue la mano. Le dije que a partir de ahora yo le daría la dosis necesaria de aquellos medicamentos que necesitara, y él sonrió agradeciendo mi forma de actuar con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este chico había perdido a su madre, necesitaba apoyo emocional, necesitaba que alguien le cuidara, le aconsejara, y además era el mejor amigo de Iván, así que me ofrecí para ayudarle en cualquier cosa, él volvió a agradecérmelo esta vez con un fuerte abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos al Internado, y nada más entrar salieron corriendo a nuestro encuentro Vicky, Carol, Roque, Julia, Paula y mi hijo Iván, todos abrazaban a Marcos, le apoyaban, entonces le vi, estaba echado en la baranda de las escaleras y miraba atentamente la escena, de repente se fijó en mí y esbozó una sonrisa.&lt;br /&gt;Hacía tiempo que no le veía sonreír. Últimamente entre el regreso de Toni a mi vida, el día a día con Fermín y mi trabajo, no había coincidido mucho con Héctor, ahora me había dado cuenta de que lo estaba pasando francamente mal, pero su actitud era aparentar que podía con todo, aunque su mirada dijera lo contrario.&lt;br /&gt;Estaba tan concentrada en mis pensamientos que no me di cuenta de que Fermín llegó por detrás y me abrazó diciéndome lo mucho que me había echado de menos. Le abracé diciéndole que no exagerara, que apenas había estado fuera unas horas. Cuando Fermín me soltó y se dirigió a hacer sus tareas, levanté la cabeza buscando a Héctor, donde antes estaba, pero no lo encontré, ya no estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentía un poco mal, ese hombre siempre había estado pendiente de mí, de mis sentimientos, cuidando de mí, ayudándome, y en cambio yo no me di cuenta de cuando él me necesitó a su lado, un apoyo aparte de Jacinta, que era como una madre para él.&lt;br /&gt;Como tenía una cuenta pendiente, me dirigí a su despacho, toqué en la puerta, pero nadie contestó. Abrí la puerta, pero no había nadie, ¿dónde estaría Héctor?, pensé que estaría en su habitación, ese día ya había acabado las clases, no había otra opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dirigía a la habitación de Héctor cuando vi pasar a Pedro, iba hablando sólo, cosa que me hizo bastante gracia, pero no le di mayor importancia. Cuando estaba frente a la puerta y me disponía a tocar, escuché unos sollozos que provenían de dentro, Héctor estaba llorando. Llamé a la puerta y no hubo respuesta, así que la abrí lentamente porque los lamentos iban en aumento. Nunca olvidaré ese momento, Héctor, el hombre duro, responsable y fuerte, estaba sentado en la cama llorando como un niño pequeño, de forma desconsolada. Cuando me vio intento ocultar sus lágrimas secándoselas con sus manos, pero era demasiado tarde. Me acerqué a su cama y me senté a su lado, ninguna palabra podría consolar ese dolor desgarrado, así que me limité a abrazarlo, no me importaba en ese momento el motivo de esa pena, sólo quería que supiera que estaba a su lado, el respondió a mi abrazo y su llanto aumentó. Estuvimos así más de diez minutos, cuando él se desahogó, levantó la cabeza y me miró, sus dulces ojos llenos de lágrimas se clavaron en los míos y tan sólo una palabra salió de sus labios: “¡Gracias!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé callada, paralizada, le vi levantarse e ir al baño, dispuesto a lavarse la cara, y salir como si nada le pasara, como aquel hombre que nada le afecta y entonces deduje que no podía aportar nada más allí, me levanté y me fui sin que él siquiera se percatara de mi ausencia.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-395883392010578238?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/395883392010578238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=395883392010578238&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/395883392010578238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/395883392010578238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/un-amor-inesperado-capitulo-i.html' title='Un amor inesperado. Capítulo I.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://i25.tinypic.com/1129a83_th.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-3549532331553023479</id><published>2009-07-20T10:19:00.001-07:00</published><updated>2009-07-20T10:20:39.507-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='9 Segundos'/><title type='text'>9 Segundos. Capítulo VI.</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SmSnNMAeBUI/AAAAAAAAAGI/cAnh2CspsVg/s1600-h/rebeca+y+fermin+9segundos.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 220px; height: 53px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SmSnNMAeBUI/AAAAAAAAAGI/cAnh2CspsVg/s320/rebeca+y+fermin+9segundos.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5360593301481063746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se odiaba con todas sus fuerzas. Se daba asco a sí misma. &lt;br /&gt;Le costó un instante asimilar que no era ella, sino Carlos, el que estaba hastiado de su propia existencia, convencido del hecho de que a partir de ése día, cada vez que mirase a Aurora, vería los ojos vacíos del guardia de Orsay, la mirada muerta de una moneda de cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deja que se vaya…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aurora seguía de rodillas, con los ojos apretados, conteniendo una nausea que no le cabía en el estómago. La pistola le apuntaba ahora a la sien derecha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayor de los dos hombres pareció sopesar la idea unos segundos para desecharla después. Otra vez esa ironía vomitiva de su voz abarcó la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tranquilo, Carlos. Ha sido un placer hacer negocios contigo, en serio. Me da hasta pena dar por terminada nuestra reunión…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si me vas a matar… - su voz sonó firme, poderosa, capacitada para hacerles creer que realmente no le importaba su vida. Rebeca, tras sus ojos, entendió que no era un farol, que en realidad, lo que quería era que le mataran de una vez. Tragó saliva antes de continuar. – Si me vas a matar, hazlo de una puta vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Carlos…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Aurora, llamándole en una súplica, le taladraba los oídos y se iba tatuando en el centro de su cerebro de forma permanente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Carlos, no me interesas muerto. En un par de horas, la policía habrá encontrado dos casquillos de bala que podrán asociar en cuestión de minutos con la que era tu arma reglamentaria. Te detendrán y tú harás lo que tienes que hacer si quieres que la chica te esté esperando cuando salgas. Puedes intentar contarles que la mafia rusa va por ahí robando cuadros, pero mucho me temo que no te compensará… Y quién sabe, quizá algún día, podamos volver a hacer negocios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En toda su vida, Rebeca jamás había experimentado unas ganas tan feroces de matar a nadie. Y sospechaba que esa necesidad habría permanecido en ella incluso si no hubiera tenido que vivir aquello metida dentro del puño de dolor y miedo en que se había convertido Carlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dame el cuadro.&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;- No estás en posición de…&lt;br /&gt;- No. Si no dejas que Aurora se vaya, voy a llenar de pólvora tu puta obra maestra. Después puedes matarnos si quieres, pero mucho me temo que no te compensará…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rostro de su adversario se puso lívido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Buena jugada, Carlos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre volvió a chasquear los dedos y el más joven apartó el arma. Aurora se dejó caer en el suelo, como una muñeca rota, y se rodeó el vientre con los dos brazos para no vomitar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que se vaya.&lt;br /&gt;- No…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos se abrieron de par en par y por primera vez, consiguió hilar más de dos palabras seguidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No me voy a ir sin ti…&lt;br /&gt;- ¡Vete!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Vete.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito fue una explosión. Un vómito de odio, de deseo de venganza, de asco y de hastío. Toda la ira capaz de habitar en un ser humano se desató dentro de él, inundándolo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡He dicho que te vayas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No la miraba. Sus ojos se clavaban en los de su contrincante mientras el cañón de su arma amenazaba con destrozar "La Grenouillère”, sin rastros de pensamiento racional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aurora se levantó despacio y estuvo a punto de volver a caerse antes de recuperar el equilibrio por completo. Le dedicó una última mirada, pero él ni la percibió. Sólo oyó el clic suave de la puerta al cerrarse tras ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dame el cuadro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos bajó el arma y lanzó el cuadro a ras de suelo, hasta que éste dio con los pies de su nuevo dueño. El hombre lo recogió y volvió a recuperar, tímidamente, el tono en las mejillas. Sonrió con satisfacción y se encaminó hacia la salida, seguido de su compañero, que no había pronunciado una sola palabra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió como la sangre se le helaba en las venas, adormeciéndole rápidamente los músculos del cuerpo. Nunca antes había matado. Y esta noche…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me ha encantado negociar contigo, Carlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz cantarina le llegó desde el fondo de la sala, justo después del sonido de la puerta abriéndose. No pensó. No sintió nada. Se dio la vuelta y levantó el arma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espera…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre mayor se dio la vuelta rápidamente y le miró con desdén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No me gusta disparar por la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera tuvo tiempo de que aquella sonrisa estúpida se borrara de su cara. Recibió el tiro en la frente y se desplomó en silencio. Su compañero sólo tuvo tiempo de llevarse la mano a la cadera...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-3549532331553023479?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/3549532331553023479/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=3549532331553023479&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3549532331553023479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/3549532331553023479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://eifanfics.blogspot.com/2009/07/9-segundos-capitulo-vi.html' title='9 Segundos. Capítulo VI.'/><author><name>Chiqui</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SlZwzZzzcPI/AAAAAAAAABo/W0penDfD7Gs/S220/avatarr8.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SmSnNMAeBUI/AAAAAAAAAGI/cAnh2CspsVg/s72-c/rebeca+y+fermin+9segundos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2119979025158636353.post-9018705275013044951</id><published>2009-07-20T10:13:00.000-07:00</published><updated>2009-07-20T10:15:40.861-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='A Contrarreloj'/><title type='text'>A Contrarreloj. Capítulo I.</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SmSlyGPon7I/AAAAAAAAAGA/5QdRToAAC38/s1600-h/a+contrarreloj+copia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5360591736565964722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; CURSOR: hand; HEIGHT: 53px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FVefNmuG2LQ/SmSlyGPon7I/AAAAAAAAAGA/5QdRToAAC38/s320/a+contrarreloj+copia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;El sonido de alguien llamando a la puerta apenas la sobresaltó. Llevaba más de cuatro horas sumida en el sopor típico de la fiebre y los analgésicos, y le costaba distinguir los ruidos de la habitación de los de su sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fermín se levantó de la silla y le hizo un gesto con el dedo índice para que permaneciera en silencio y estuviera tranquila. Se acercó a la puerta y la entreabrió un par de centímetros, lo justo para distinguir el rostro lívido de Iván.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tengo que hablar contigo.&lt;br /&gt;- Iván, ahora no p…&lt;br /&gt;- Ahora sí puedes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván clavó el puño en la puerta y la empujó con violencia. Cuando entró, se dio de bruces con Rebeca, tumbada en la cama de Fermín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se pasó una mano por el pelo con fiereza, maldiciendo en voz baja. Rebeca intentó abrir los ojos para explicarle por qué estaba desnuda en aquella cama, pero le fallaron las fuerzas y sólo pudo tirar de la sábana hacia arriba para dejar su pierna al descubierto.&lt;br /&gt;Iván vio el rudimentario vendaje que llevaba en la rodilla, inundado de sangre, y sintió que se mareaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Iván, ¿qué pasa?&lt;br /&gt;- ¡Que soy gilipollas!. Eso es lo que pasa. Que soy un gilipollas que se ha creído tu discursito de esta mañana sobre todo lo que estás dispuesto a hacer por María…&lt;br /&gt;- Iván, escúchame. Han disparado a Rebeca, pero nadie puede saberlo. Si se enteran de que es ella la que está herida, la matarán. No puedo…&lt;br /&gt;- ¿Estáis metidos con esos nazis?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un instante, la cara de ambos, Carlos e Iván, reflejó incredulidad y miedo a partes iguales. Fermín trató de excusarse con una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Digamos que estamos en el lado contrario…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iván agitó la cabeza con suavidad y levantó la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mira, tío, me la suda en qué estás metido. ¿Vas a ayudar a María o no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos sintió que le ardían las venas. No fue capaz de elaborar una respuesta, así que se limitó a asentir, mientras las lágrimas, cristalizadas, se volvían a formar sobre sus ojos, por enésima vez en los últimos días, anegándolo todo. Cuando levantó la mirada, vio un hilillo de sangre salir de la nariz de Iván. Extendió la mano y se dirigió a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estás sangrando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Fermín parecía venir de muy lejos, y supo que estaba a punto de perder la consciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tienes que ayudar a mi madre… Yo no…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, todo se fundió en negro.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2119979025158636353-9018705275013044951?l=eifanfics.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://eifanfics.blogspot.com/feeds/9018705275013044951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2119979025158636353&amp;postID=9018705275013044951&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2119979025158636353/posts/default/9018705275013044951'/><link rel='sel
